#12M15M

El Movimiento 15M es uno de los ejercicios de democracia deliberativa más exitosos que hemos visto en España. Desde sectores conservadores, se suele asegurar que la democracia representativa (de corte liberal) es el sumum del sistema democrático y la forma más práctica de funcionamiento en un marco de Estado de Derecho, con los requisitos formales de participación en la elección de los representantes de la sociedad. Desde otros sectores, se asegura que ésta es sólo una de las maneras que la sociedad puede elegir para su organización política, y que hay cabida a otros modelos de democracia [por señalar sólo algunos tipos: democracia directa, liberal, de base, parlamentaria, republica -en la línea del republicanismo cívico- o radical].

El 15M, al margen de sus objetivos, fue la constatación de que la democracia representativa tiene sus fallos, por lo que la democracia deliberativa se convierte en la exigencia de complemento mediante la adopción de un procedimiento colectivo de toma de decisiones políticas que incluya la participación activa de todos los potencialmente afectados, basado en el principio de la deliberación (argumentación y discusión pública).

El Movimiento 15M toma el nombre del día de lo que se podría llamar “el despertar”: el 15 de mayo de 2011 miles de personas, convocados por Democracia Real Ya, una plataforma que tenía muy pocos meses de vida, secundaron una protesta que pretendía representar la crítica de una parte de la sociedad, especialmente de los sectores más jóvenes, a la clase política y económica del país. La excusa: las soluciones contra la crisis que se estaban dando en 2011 y la reclamación de una salida que no hiciera caer el peso de la crisis sobre las capas ciudadanas.

→  Quiénes son:

El calificativo de indignado es muy amplio: en aquellos primeros momentos, podemos hablar de gente que militaba en distintos colectivos, que se había organizado y hecho notar en Juventud sin futuro, en la Plataforma de Afectados por la Hipoteca y en las asociaciones de vecinos, que después de que casi las desmantelaran en los años 80 cobraban de nuevo protagonismo. La pancarta de Democracia Real Ya aglutinaba a un colectivo que había nacido entre jóvenes descontentos con el ambiente político del país y que convocó la marcha sin saber cuánta gente iba a acudir [Lista de algunos de los colectivos que forman parte hoy del 15M: http://cort.as/1zTt]. Las redes sociales hicieron de altavoz de la protesta, y resultó que aquel domingo hasta 40.000 personas acudieron a la convocatoria.

Se pretendía protestar por la mala calidad de la democracia española, por los efectos que la crisis, derivada de la actuación de la clase financiera internacional, estaba provocando en una ciudadanía que  comprobaba que, tras el primer rescate a cargo de los Estados, ahora se presionaba a los mismos Estados especulando con su deuda en los mercados internacionales.

Se respondió al mensaje que los responsables políticos y medios difundían a propósito del “hemos vivido por encima de nuestras posibilidades” precisamente por parte de quien estudió siempre en colegios y universidades públicas que veían recortados sus presupuestos en beneficio de la educación pública. Los que se manifestaban, en general, eran menores de 35 años, que sólo habían tenido acceso a empleos precarios, de manera que el mileurismo era una utopía para muchos. El acceso a la vivienda, derecho reconocido en la CE, se había convertido en una mentira constatable que provocaba la carcajada y el futuro para las capas más jóvenes de la sociedad, muy formada ante la estrechez del mercado laboral, se volvía más oscuro aquella primavera.

El 15M reflejó el malestar de una ciudadanía que, de repente, cobraba importancia de su fuerza y expresaba el malestar hacia la clase política y sus soluciones económicas; de repente, los datos que habíamos escuchado cientos de veces cobraban cuerpo: ésta era la manera en la que parte de sociedad mostró su oposición a que hubiera más del 40% de los jóvenes menores de 25 años en situación de desempleo (ahora esta tasa es aun superior), con una precarización del trabajo más que evidente para los menores de 40 años. Era una crítica general a un sistema que no se acordó del reparto social durante las épocas de bonanza –para algunos- mientras se intentaban socializar las pérdidas que el propio sistema había generado.

De paso, reivindicaban una manera distinta de organización social, con una recuperación de la calle más allá de lugar de paso o del uso como centro de ocio y consumo. Se pedía que la calle fuera lugar de encuentro y de discusión política, asumiendo una realidad: política es todo, e incluso la apolítica tiene un componente político claro.

Podría haber sido una marcha más, pero una de sus acciones provocó que se ganara su lugar en la historia de los movimientos sociales: decidió acampar en la Puerta del Sol de Madrid.

→  AcampadaSol

Después de la manifestación, parte de los asistentes decidió pasar la noche en la Puerta del Sol, emblema de la ciudad de Madrid y referente internacional por las campanadas de Fin de año.

Durante el lunes instalaron un puesto de información para explicar qué era el 15M y por qué habían decidido esa acción, con el rumor constante de que la policía nacional estaba preparada para actuar; eso ocurre durante la madrugada del lunes al martes, cuando la policía decidió intervenir y desalojó la plaza. Algunos periodistas, que durante el día se habían acercado para conocer las reivindicaciones del colectivo que había acampado en Sol, no respondieron a la llamada en mitad de la madrugada, y eso certificó el divorcio entre el 15M y buena parte del sector de medios de comunicación del país, divorcio que dura hasta la actualidad.

Mucha gente se enteró de lo ocurrido a través de las redes sociales, especialmente vía Twitter, por lo que al día siguiente acudió a la Puerta del Sol a la asamblea convocada para mostrar el rechazo por el desalojo de esa madrugada. En los primeros instantes, allí estaban los de siempre: gente vinculada a centros okupados y de autogestión, dirigentes de IU y de organizacions ecologistas, y  media facultad de Ciencias Políticas y Sociología de la Universidad Complutense de Madrid. En la asamblea hubo mucha gente y, a mano alzada, se decidió acampar. Esa misma noche se montaron las primeras carpas improvisadas.

Todo parecía surgir de aquella manera, por lo que se corría el riesgo de que todo se viniera abajo ante una mala decisión; sin embargo, las noticias beneficiaron al 15M y favoreció su visibilidad nacional e internacional:

  • El día 22 de mayo había convocadas elecciones municipales y autonómicas en gran parte de las CCAA. Por ese motivo, la Junta Electoral Provincial de Madrid, para evitar que el 15M influyera en los últimos días de campaña, cometió el error de declarar ilegal la concentración el 18 de mayo, al mismo tiempo que la prensa internacional comenzaba a sacar lo que ocurría en la Puerta del Sol en sus primeras portadas, lo que provocó que los medios de comunicación españoles también miraran hacia la Acampada de Sol, que se difundía al mundo como la #Spanishrevolution (como guiño a la “primavera árabe”, que había monopolizado la atención de los medios durante los meses anteriores)
  • El jueves se comenzó a plantear la posibilidad de que el sábado, día de reflexión según la Ley electoral, la plaza siguiera llena e incluso se planteaba ya abiertamente la posibilidad de extender la acampada más allá del 22 de mayo. Esto coincidió con una asistencia mayor de gente que se acercaba a Sol a ver qué ocurría y a participar en algo que se consideraba histórico. Era el mayo francés español, el mayo de los menores de 40 años que habían oído hablar del legado de la Transición pero que ya no estaban de acuerdo con la sacralidad que se le había otorgado por parte de las instituciones, el mayo español que podría hacer cambiar la deriva impuesta por el poder.
    Los asistentes ya no eran sólo los militantes de organizaciones progresistas, sino jóvenes, muchos que hasta ese momento se declaraban “apolíticos” y que vivieron el 15M como su bautismo político, efecto que seguramente tendrá su efecto a medio y largo plazo. Había mucha gente llenando la Puerta del Sol y la prueba era que, a partir de las 20 horas era materialmente imposible usar el teléfono móvil para enviar sms o colgar tuits.
  • Ya estaban constituidos los grupos de trabajo –las comisiones- pero se siguió planteando la asamblea de las 20 horas como el ritual del movimiento, que obtuvo repercusión global y que llevó a expandir el movimiento hacia otras capitales europeas (Londres, París, Roma, Atenas). Otros colectivos, que inicialmente no formaban parte del movimiento, se sumaron a la protesta, con celebración de asambleas como la de Periodismo Real Ya.
  • Ese viernes, a las 12 de la noche, momento en el que comenzaba la jornada de reflexión, la gente permaneció en la Puerta del Sol; como siempre, cuando el reloj marcó la medianoche, se pudo contemplar miles de brazos izados al cielo, moviendo las manos, uno de los símbolos del movimiento, junto a la no violencia. La Delegación de Gobierno decidió no intervenir y mantuvo las lecheras y a los antidisturbios expectantes en las bocas de las calles que salen de la Puerta del Sol.
  • A esas alturas parecía evidente que se había conseguido canalizar buena parte del malestar ciudadano y, como vasos comunicantes, sus demandas habían confluido en una sigla, 15M, que evocaba aspectos positivos (más del 90% de la población, según los sondeos, simpatizaban con la causa de los indignados), de malestar hacia la clase política que, en aquellos primeros días, decía entender esta reacción de la ciudadanía, y hacia el gobierno de la Gobernanza mundial que, en la sombra, dictaba decisiones que el poder político adoptaba. La mala imagen de los banqueros y los gritos de “que no nos representan -los políticos-” y “Lo llaman democracia, y no lo es” se convirtieron en los himnos más coreados.
  • 22 de mayo: las ecciones municipales y autonómicas certifican la victoria del PP en la mayoría de CCAA y de buena parte de los ayuntamientos más grandes del país. A partir del día siguiente, desde sectores conservadores, especialmente, se empezó a pedir al 15M que abandonara Sol; también que, en lugar de quejarse, plantearan soluciones. Y eso es lo que se pretendió negociar en las comisiones de trabajo, para intentar sacar un documento de mínimos que recogieran aspectos como la dación el pago en las hipotecas, el cambio en la Ley electoral en el sentido de un ciudadano/un voto igual, que no se rescatara bancos con dinero público, un régimen democrático en el que los ciudadanos formaran parte de la toma de decisiones, etc.
    En gran medida, podemos hablar de un planteamiento que pasaba por un reforzamiento del poder político y la entrada de la política en la economía, algo que se había abandonado desde los años 70 y que se veían como el origen de los problemas que la crisis financiera estaba provocando.
  • En estos días comenzaron las primeras fricciones entre los grupos partidarios de levantar la acampada y seguir con la actividad en otros ámbitos (Democracia Real Ya, pero no sólo) y Acampada Sol, que optaba  por seguir en la plaza como lugar de ocupación simbólica, como ejemplo de visibilidad y de recuerdo en la ciudadanía.
    En realidad, existían dos maneras (al menos) de entender la protesta ciudadana, y dos intentos de canalizarla para conseguir objetivos a corto, medio y largo plazo.
    El 15M aparecía como un movimiento muy politizado, apartidista, sin dirección reconocible, sin líderes ni portavoces, con una estructura horizontal, asamblearia y en la que destacaban los símbolos. Se notaba que había especialistas en los movimientos sociales entre las filas de los que servían de avanzadilla, y las acciones así lo demostraban: se recogía todo el repertorio de actuaciones de otros movimientos sociales y se adaptaban para ser difundidos con esta motivación; ahí estaban las marchas hasta los aledaños el Congreso de los Diputados en los primeros días (luego el cordón policial lo impidió), el fomento del simbolismo del movimiento de brazos cuando las intervenciones en las asambleas se alargaban demasiado, el esfuerzo por que no hubiera banderas ni afiliaciones políticas (no se permitió, por ejemplo, colgar banderas republicanas en los andamios en los que se colgaron todo tipo de pancartas reivindicativas), en una sociedad audiovisual se colgaban fotografías y vídeos en Internet, que a su vez se difundían entre simpatizantes, etc.
    Se disfrutaba del presente, pero todo el mundo parecía tener en la cabeza que había que gestionar el éxito de la movilización, y precisamente en el qué hacer surgieron dos líneas: por un lado, los partidarios de fijar una cierta estructura para canalizar las demandas (en general, visión de DRY), y los partidarios de seguir ocupando Sol, referente para aglutinar a los simpatizantes y miembros del movimiento
  • 27 de mayo: la consellería de Interior de Cataluña, que dirige Felip Puig, da la orden de desalojar Plaza Catalunya (epicentro del 15M en Barcelona), ante la previsión de que el Barcelona FC gane la Liga el día siguiente, con la consiguiente  celebración culé. Los indignados se resisten y rápidamente se corre el rumor y Plaza Catalunya se llena de gente contraria al desalojo por la fuerza, que dejó imágenes de cabezas partidas, brechas, periodistas que cubrían lo que pasaba golpeados, etc, imágenes que circularon por Twitter. Las redes sociales hirvieron de tuits de aviso y de condena, y los medios de comunicación hablaron directamente de excesos policiales contra gente que se resistía pacíficamente.
  • Esa misma noche, andreu Buenafuente conectó con Al Rojo vivo desde Plaza Catalunya, certificando que él estaba con los indignados. En las demás plazas de España hubo condenas parecidas: la Puerta del Sol se llenó de manifestantes  que aparecieron con flores para contrarrestar el efecto de la sangre y las porras. La imagen fue demoledora: después de varios días en los que se notaba el cansancio, Sol volvió a estar repleta de gente, y de nuevo los medios siguieron su atención a lo que ocurría
  • 12 junio: AcampadaSol decidió desmantelar la acampada y trasladar la actividad a las asambleas de barrio [Algunas: http://tomalaplaza.net/]

→  Asambleas de Barrios

Algunas han seguido trabajando, con resultados palpables, en este año; otras se  han ido apagando poco a poco, pero siguen resultando útiles para reactivar los canales. Por conocimiento más directo, la del Barrio de Salamanca, Carabanchel o la de Usera han estado y siguen muy activas, con propuestas interesantes y con un trabajo de redes importante.

→  Hitos del 15M

Al desaparecer el simbolismo de la plaza, el movimiento conjugó el trabajo en las asambleas de barrios con la convocatoria de actos para demostrar que el movimiento seguía vivo. Muchos lo dieron por desaparecido cuando se desmanteló la acampada de Sol (incluso de la caseta de información que habían construido como punto de información permanente), pero durante este año ha seguido el trabajo. El 15M ha aparecido vinculado a otros movimientos similares -en gran medida porque comparten activistas-, y mantiene su estructura gaseosa por su propia realidad de carecer cualquier tipo de burocracia, con una organización de citas y eventos en las que parece que se juega ver si la gente aparece y demostrando que la gente secunda las protetas. La difusión se hace a través de las redes sociales, y a diario se nutre de información tanto las páginas de Facebook como las cuentas de Twitter. Así, se puede hablar de una aparente invisibilidad (o por una militancia minoritaria, si se prefiere) pero este rasgo no se da en Internet, donde hay un núcleo importante de activistas y simpatizantes que, si bien no participa en todas las actividades del 15M (ni siquiera en las asambleas de barrio) sí sigue con atención la información del movimiento y responde a los llamamientos.

  • Antes del 15 de mayo, las asociaciones de vecinos había convocado una marcha  con el lema “Toma la calle” para el 19 de junio. Esta protesta, a nivel nacional, fue apoyada y nutrida por las asociaciones del 15M, que mostró que el movimiento no estaba muerto; se calcula que hasta dos millones de personas se manifestaron en las principales capitales de provincia: como siempre, hubo mucha gente en Madrid, Barcelona y Valencia, pero también en lugares como Santander o Logroño. Se hacía así visible una de las características del movimiento, mencionada por Manuel Castells y otros: su capacidad de encendido y apagado según las circunstancias.
  • El 20 de junio se anunció lo que se denominaron Rutas indignadas: desde distintos puntos del país grupos de jóvenes se pusieron en marcha con el objetivo de llegar a Madrid el 23 de julio, día en el que tuvo lugar otra protesta multitudinaria, con un mensaje claro: el movimiento se había desplazado del centro neurálgico de Sol pero era capaz de recuperarlo en cuanto se lo propusiera: http://cort.as/1zTw
  • El trabajo de las asambleas de barrio siguió durante el verano y se volvió a vivir una explosión durante la celebración de las JMJ en Madrid, que tuvo paralizada la ciudad durante una semana. Se prohibieron las protestas laicas y la Delegación de gobierno dio la orden de cargar, registrándose las imágenes de agresiones a periodistas y a manifestantes, agresiones que fueron respondidas en la calle los días siguientes, con menor presencia [por el periodo vacacional].
  • El 15 de octubre se celebra una protesta convocada a nivel global bajo el lema: “No somos mercancía en manos de políticos y banqueros”. Con la repercusión del 15M a nivel mundial, DRY convocó a finales de mayo esta cita, aunque finalmente el protagonismo se lo llevara el grupo Occupy Wall Street, movimiento que se fundó en EEUU copiando el modelo español. La manifestación fue un éxito en más de 1.000 ciudades de 90 países (http://cort.as/1zTx), con especial importancia en Tel Aviv (donde miles de personas se manifestaron por la política de vivienda del primer ministro Netanyahu), EEUU, por parte del movimiento OWS (que hizo general el lema: ”Somos el 99%”)
  • A partir de este momento, el movimiento ha ido apareciendo, sumándose a las protestas contra los recortes en educación de los gobiernos regionales del PP [la marea verde], contra la privatización de la gestión del agua [marea azul] y otros en un intento de hacer confluir bajo un mismo paraguas a las organizaciones que durante años han trabajado dispersas para obtener el mismo objetivo. El 15M también estuvo, como columna propia, en la manifestación convocada por UGT y COO contra la reforma laboral del Gobierno el día en el que tuvo lugar la primera huelga general contra el Ejecutivo del PP, el pasado 29 de marzo.

→  “Volvemos a las plazas”

El 12 de mayo está convocada una marcha global para reivindicar que los problemas son los mismos (e incluso peores que hace un año en países como España), con el hashtag que rotula este post. Hay convocatorias en más de 34 países y concentraciones en más de 160 ciudades, entre las que destacan París, Berlín, Londres, Bruselas, Nueva York, Río de Janeiro o Caracas. Todo se coordina en esta web: www.may12.net.

En Madrid, está previsto que el 15M marche hasta la Puerta del Sol desde cuatro puntos para confluir a las 19 horas en cuatro columnas procedentes de los distintos barrios y municipios. La marcha procedente del norte saldrá desde San Bernardo y bajará hasta Sol por la calle Preciados; la del sur desde Atocha y hará lo propio por Carretas; la del Este iniciará su etapa final en Cibeles y marchará por la calle Alcalá, y la columna Oeste  lo hará desde la Plaza de Oriente, para llegar a Sol por la calle Arenal [Mapa de convocatorias: http://www.democraciarealya.es/blog/2012/05/02/12m15m-mapa-de-convocatorias/]

—————

La situación no es la misma que hace un año, ni en cuanto a la situación política y económica del país [no en vano, el #12M se va a celebrar días después del anuncio de la nacionalización del 45% del cuarto banco por número de activos del país, al mismo tiempo que se anuncian recortes en sanidad y educación y subidas en los impuestos indirectos] pero también en relación al movimiento, que parece haber perdido su inocencia.

Nos referimos a lo acontecido en los últimos días con DRY: un grupo decidió convertirse en asociación, al parecer contra la opinión mayoritaria del movimiento, lo que ha terminado con la expulsión de cinco integrantes –entre ellos algunas de las caras más conocidas mediáticamente pues fueron sus portavoces- y la constatación de la rivalidad entre Acampada Sol y DRY, una más asamblearia y otra más burocrática en el sentido de fijar una mínima organización que impida la parálisis del movimiento.

Además, la victoria del PP en las elecciones del 20 de noviembre conllevó un cambio en la Delegación de Gobierno en Madrid que, por decirlo sutilmente, no es tan comprensiva con el movimiento como la anterior (a pesar de las cargas durante el verano, lo cierto es que durante los tres primeros meses del movimiento no hubo incidentes en ninguna convocatoria).

Cristina Cifuentes lleva semanas avisando que no permitirá la intención inicial del 15M, que es convocar una “asamblea permanente de reflexión y de acción” que se extenderá desde el 12 de mayo hasta el día 15 en la Puerta del Sol [con un agenda que se puede consultar en esta web: http://madrid.tomalaplaza.net/], y sólo ha autorizado una reunión durante 5 horas el sábado y durante 10 horas consecutivas del 13 al 15 de mayo. La justificación menciona al TC: “Es un derecho íntimamente relacionado con la libertad de expresión de ideas y reivindicaciones, entendiéndose la duración del acto como un elemento accidental, cuya modulación dentro de unos márgenes razonables no afecta al contenido esencial del mismo, sino que significa una estricta necesidad derivada de conciliar tal derecho con los del resto de los ciudadanos, el cual requiere la racional utilización de los recursos públicos” (Fuente: Europa Press)

Esta misma semana, el ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ha recordado que las acampadas son“actos ilegales”, lo que contrasta con la decisión del alcalde de Barcelona, Xavier Trias, que va a aceptar una acampada en la plaza Catalunya de Barcelona siempre y cuando esta “no sea estable” y además permita el tránsito.

Salvando las distancias, estamos como aquel miércoles en el que el Junta Electoral decidió que la concentración de Sol era ilegal. Las prohibiciones están provocando un efecto llamada, de manera que es imposible anticipar la forma de actuación policial si  la presencia de indignados es masiva, como en las mejores citas de hace un año,y si se decide acampar. Lo ocurrido anoche en Madrid, durante la celebración de la consecución del título de Europa League por parte de los seguidores del Atlético de Madrid en la fuente de Neptuno, no presagia nada bueno, de manera que sólo queda desear que acaben las provocaciones, como la de la presidenta de Madrid, que, en lugar de explicar su gestión en Bankia, prefiere arremeter contra el 15M asegurando que “acampar en Sol es privatizar el espacio público” , y que impere el sentido común para que todo transcurra como la convocatoria cívica que es.

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
Esta entrada fue publicada en Movimiento 15M, Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.