La Tasa Tobin y la naturaleza del capitalismo especulativo

Una manera sencilla de acercarse al concepto:

La tasa Tobin o Impuesto a las transacciones financieras es una propuesta sobre el flujo de capitales en el mundo para reducir la volatilidad. Toma el nombre del economista James Tobin, que en propuso esta tasa en 1971, cuando Richard Nixon ejecutó la voladura del edificio de Bretton Woods, acabando con la convertibilidad dólar/oro, que sirvió de pistoletazo de salida del capitalismo financiero que, con los años, se ha convertido, casi, en la única forma de capitalismo impulsado por la ideología neoliberal que desde los años 80 se ha difundido por el mundo como pensamiento único.

Desde este punto de vista, Joaquín Estefanía, en La economía del miedo, recuerda afirmaciones del economista estadounidense a propósito de la importancia creciente de”actividades financieras lejanas de la producción de bienes y servicios (frente a) actividades que generan altas retribuciones particulares, desproporcionadas en relación a su productividad social” y añadía: “Sospecho que se está utilizando el inmenso poder de la informática para esta economía de papel, no para realizar las mismas transacciones de forma más económica sino para inflar la cantidady variedad de los intercambios financieros”.

La Tasa Tobin ha formado parte del argumentario de los críticos al impulso del capitalismo en estos términos, aunque fue a partir de los años 90 cuando colectivos de la alterglobalización plasmaron la necesidad de adoptar esta medida para intentar gobernar un capitalismo cada vez más desbocado, como pusieron de manifiesto las crisis sucesivas en América Latina, Europa (el Sistema Monetario Europeo)  y América Latina  (Argentina, México), Enron, las puntocom, hasta la caída libre que arrancó en 2008, y en la que seguimos inmersos.

Fue una de las reivindicaciones del llamado Movimiento Antiglobalización, que cristalizó en las marchas de Seattle contra la OMC en 1999 y que se repitieron por el mundo hasta los disturbios de Génova, en la contracumbre contra el G8, en 2001, que acabó con la muerte de un manifestante. Desde entonces, la acción del movimiento antiglobalización fue por otros derroteros y cobró importancia a través del Foro Social Mundial y su reunión anual en Porto Alegre (Brasil), como alternativa a la Cumbre de Davos (Suiza) en la que se reúne la clase política y financiera mundial.

La Tasa Tobin es una de las ideas que han perdurado en el tiempo, que han defendido colectivos como Attack (Association for the Taxation of Financial Transactions and for Citizens’ Action), que nació en 1997 con el fin de conseguir la implantación de esta tasa. Meses antes, Le Monde Diplomatique publicó un editorial en el que defendió la necesidad de implantar esta tasa como una de las maneras de defender la democracia. Es la mejor muestra de que el debate sobre la falta de equilibrio entre la democracia como sistema político y el mercado como referente económico, conseguido durante lo que se conoce como la Edad de Oro del capitalismo, se había escorado en beneficio del mercado. Este diagnóstico, 15 años después, es una evidencia.

A partir de la crisis de 2008, en las reuniones globales para abordar la situación generada por la crisis financiera que había estallado ese verano en EEUU, con el efecto contagio en la economía europea, los líderes del mundo reunidos en el G-20 plantearon la instauración de una tasa a la transacciones financieras, aunque con un matiz: en los años 80, 90 y hasta 2008, los defensores de la Tasa Tobin planteaban que la recaudación sirviera para combatir la pobreza. Desde 2008, se busca cómo garantizar un colchón que evite que, en crisis futuras, tengan que ser los Estados, a través de la deuda pública, quienes garanticen la situación de las entidades bancarias.

En esta última etapa, uno de los primeros defensores de la instauración de esta tasa financiera fue Nicolas Sarkozy, aunque la iniciativa contó con el beneplácito de los países grandes de la UE, siendo hoy Francia y Alemania los países de la Zona Euro que de manera explítica han defendido la instauración de este impuesto. También Mariano Rajoy se ha mostrado a favor de la implantación de una tasa a las transacciones financieras, extremo al que se ha negado, por ejemplo, Londres. David Cameron llegó a calificar de locura esta idea y alertó de la posible pérdida de 500.000 empleos en Europa (afirmaciones realizadas en enero de 2012).

La propuesta que aparece hoy en las agendas pasa por detraer el 0,1% sobre la compra venta de acciones y un 0,01% sobre futuros. El fin: recaudatorio y freno de los movimientos especulativos. Según algunos informes, si se aplicara en Europa, significaría una recaudación de 55.000 millones de euros (por establecer comparaciones: España necesita 62.000 para recapitalizar su banca), aunque, al ser una propuesta de aplicación regional, podría llevar a una salida de capitales y a que Europa pasara a un lugar secundario como teatro de operaciones financieras.

La división en la UE y el hecho de que sólo Europa se plantee en serio implantar esta tasa hace pensar que es una idea que quedará como tal. No obstante, es un logro para sus defensores que la Tasa Tobin o el nombre que reciba esté en la agenda de los líderes, sobre todo si tenemos en cuenta que, durante varios lustros, se denominó como dementes a los que defendían la necesidad de establecer un tipo de tasa de este tipo en un ambiente de desregulación financiera, con puntas especulativas como las que vive España desde el verano del año pasado.

Estas propuestas ganan adeptos según se van conociendo las cifras de los rescates bancarios que los países están acometiendo para salvar a sus bancos. La noticia del fin de semana, no suficientemente difundida, tiene que ver con la investigación puesta en marcha en Barclays, que le ha costado el puesto al presidente, y la investigación de entidades como HSBC, RBS, Citigroup, UBS, Deutsche Bank por las manipulaciones de los tipos de interés interbancarios efectuadas por empleados entre 2005 y 2009, lo que demuestra que el sector bancario no ha aprendido nada de esta crisis que está corriendo a cargo del erario público. Como en la fábula del escorpión y la tortuga, no lo pueden evitar, porque es su naturaleza.

P.D. Para conocer más, ver siguiente enlace de elmundo.es. Es un buen resumen, con enlaces a documentos: http://cort.as/2AGZ
P.D. Para saber de colectivos que proponen esta medida, la Wikipedia vuelve a ser una buena fuente para comenzar a investigar: http://es.wikipedia.org/wiki/Tasa_Tobin

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
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