Rajoy en NYC: Fumar un puro en el peor momento posible

Definitivamente, el presidente del Gobierno no tiene suerte, y su política de comunicación, si la tuviera, es un rosario de meteduras de pata involuntarias que inciden negativamente en la imagen que proyecta y que se resume en: señor conservador, por momentos antiguo; no especialmente conocido por su entrega al trabajo; y cada vez más lejos de la sociedad para la que gobierna.

El día en el que se celebraba la concentración 27-S: Rodea el Congreso, en Madrid, casi a la misma hora en la que se estaban produciendo las cargas policiales, ampliamente difundidas por los medios internacionales, el fotógrafo español Jonan Basterra se encontró con el presidente del Gobierno y su séquito cuando paseaban por la Sexta Avenida de Nueva York, frente al City Hall y le hizo una serie de fotografías.

La novedad, en este caso, es que las instantáneas no se parecían a las difundidas desde su llegada a Nueva York, como la que se difundió a propósito de su encuentro con el matrimonio Obama:

En las imágenes que Basterra realizó, y que se pueden visionar en su blog [http://www.pixelydixel.com/], se puede ver al presidente del Gobierno en actitud tranquila, paseando por la calle, sintiéndose tan cómodo que decidió encenderse un puro y fumárselo mientras paseaba, como símbolo del trabajo bien hecho.

Las luces de neón, la luz del anochecer neoyorquino y la actitud de la delegación española hace pensar en que, si se le añadiera chistera y bastón, podría ser comparado perfectamente Winston Churchill, mandatario británico mundialmente conocido por dirigirse a la población durante la Segunda Guerra Mundial para reclamarles sacrificio en forma de «sangre, sudor y lágrimas». La actitud en la que fue retratatado Rajoy en Nueva York parece cerrar así el círculo de sus referencias en el discurso, ya que el presidente del Gobierno  español ha coqueteado con esta petición de sacrificio a la ciudadanía en algunas de sus intervenciones parlamentarias, especialmente las que recogía anuncios de recortes sociales.

Insistimos en que esta fotografía se realizó casi al mismo tiempo en el que se registraban las cargas policiales en la Puerta del Sol y en la estación de Atocha, duramente criticadas por amplios sectores de la sociedad al calor de los vídeos difundidos, de las que el presidente del Gobierno tenía que estar informado, si hacemos caso a off the record que difundieron los periodistas españoles desplazados a NYC, que insistieron en que Rajoy estaba literalmente pegado al móvil. 

Una de las fotografías que realizó Basterra se puede contemplar hoy en la portada de El País, que compró la instantánea, como ha contado el propio autor en el programa La Ventana de la Cadena SER:  

La imagen se difundió horas antes de que Rajoy, tal vez obligado por la gravedad de los disturbios ocasionados en Madrid y ante la evidencia de que habían abierto buena parte de los informativos de televisión de medio mundo en el momento en el que él pretendía vender la solvencia de la «marca España», compareciera ante los medios para acordarse de la mayoría silenciosa descubierta por Richard Nixon, otra de las referencias de los últimos tiempos de Rajoy y que forma parte del macro al que apelan los gobiernos conservadores e incluso autoritarios, que prefieren que la ciudadanía se dedique a su día a día y no se pronuncie políticamente, al menos en la calle:

«Permítame hacer un reconocimiento a la mayoría de españoles que no se manifiesta, que no sale en las portadas de la prensa, y que no abre los telediarios. No se les ve. Pero están ahí. Son la inmensa mayoría de los 47 millones de personas que viven en España»

Rajoy quiso recordar a los que trabajan -los que pueden- para hacer frente a la tarea nacional de sacar a España de la crisis, obviando que, con este argumento en la mano, él gobierna para una minoría (que fue la que le votó) y que supone sólo un tercio del censo electoral. El 20 de noviembre de 2011, el PP obtuvo 10,8 millones de los 26,6 millones que acudieron a votar, esto es, el 68,94% del censo, correspondiente a 35,7 millones de ciudadanos con derecho a voto. La democracia es procedimiento, como sabemos desde Kelsen, igual que lo es el respeto a expresión y manifestación, aunque el ejercicio de ese derecho interceda en el objetivo de un viaje oficial del presidente del Gobierno.

Parte de esa minoría por la que gobierna Rajoy entenderá, quizás, su derecho para fumarse un puro en mitad de una calle en EEUU mientras en Madrid ocurría lo que se puede visionar en cualquiera de la decenas de vídeos que circulan por Internet. El resto seguramente esté pensando en otras imágenes similares, alguna que otra protagonizada también por un presidente del Gobierno del PP, que decidió sellar su amistad con George Bush fumando un puro y poniendo los pies sobre la mesa en una reunión en la que también participaron Jacques Chirac y Gerhard Schröder, en mitad del conflicto abierto entre EEUU y una parte de la UE sobre la guerra de Irak:

La fotografía realizada por Basterra, además de confirmar lo importante que es el don de la oportunidad en esta profesión, pone en evidencia a los asesores del presidente del Gobierno, que le debería haber aconsejado que dejara el puro para otro momento y lugar, en el que se pudiera controlar que no hubiera nadie registrando ese instante.

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
Esta entrada fue publicada en Comunicación Política, PP, Rajoy. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Rajoy en NYC: Fumar un puro en el peor momento posible

  1. Pingback: El PSOE le muestra a Rajoy el camino de Nixon: #FinDeLaCita | La última en llegar

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.