#HuelgaEnBlanco

Los Gobiernos del PP, a nivel regional y nacional, preveían un otoño caliente y lo están teniendo. A la movilización general del personal de la función pública y del resto de colectivos, que derivó en la huelga general del 14 de noviembre, se suman las protestas sectoriales, como la del colectivo sanitario de la Comunidad de Madrid, que hoy celebra el segundo de los cuatro días de paro general fijados en el sector contra la reforma sanitaria del Gobierno de Ignacio González.

Tras su investidura como presidente regional, tras la marcha de Esperanza Aguirre, González anunció la implantación del euro por receta -que se suma al copago farmecéutico aprobado por el Ejecutivo de Mariano Rajoy-, la privatización de la gestión de todos los centros hospitalarios de la CAM y la modificación de la actividad de centros punteros, como el Hospital de La Princesa, para que se ocupen de actividades especializadas.

La movilización del personal de este hospital, que protagonizó encierros y concentraciones, se extendió al resto de centros hospitalarios públicos de Madrid, aumentando el nivel de un conflicto que ha desembocado en la convocatoria de huelga, a la que están convocados, por primera vez, los 75.000 trabajadores de la sanidad madrileña -médicos, enfermeros, servicio de limpieza, etc-.

Según los sindicatos, el 85% de los trabajadores respaldó los dos días de huelga convocadas, cifras que la Consejería de Sanidad rebaja al 26%.  Éstas son las cifras del seguimiento del paro por días que está difundiendo el personal sanitario [más datos en el siguiente enlace, cortesía de Marta Míguez: http://cort.as/2spz]

Tanto el presidente regional como su consejero de Sanidad, Javier Fernández-Lasquetty, negaron que  la CAM esté acometiendo una privatización encubierta de la sanidad, como denuncia el personal sanitario, que mostró su primer pulso al PP en la manifestación del 18 de noviembre, que obtuvo un importante respaldo social.

Ignacio González descartó que vaya a dar marcha atrás al plan de privatización de la gestión sanitaria de seis hospitales madrileños, aunque los sindicatos “amenacen” con prolongar la huelga, y recordó que en Andalucía hay 17 hospitales con el mismo modelo de gestión privada.

Esta tarde, a las 18.30, hay convocada una manifestación con el lema “Sanidad pública no se vende, se defiende”, reivindicaciones que han conseguido conectar con buena parte de la ciudadanía, que lleva semanas secundando las concentraciones y que ha apoyado la campaña de recogida de firmas contra los planes del Gobierno regional. Esta contestación social consiguió que la Consejería de Sanidad terminara rectificando sus planes respecto al futuro del Hospital de La Princesa., con la firma de la alcaldesa de Madrid, Ana Botella, y de su yerno, Alejandro Agag.  

A pesar de los buenos resultados electorales que el PP obtiene en la CAM desde 1995, en los últimos tiempos ha habido un salto cualitativo que se percibe en la movilización: además de las protestas contra las medidas del Ejecutivo de Rajoy, una parte de la ciudadanía de Madrid comienza a identificar al PP regional como agente necesario en la implantación de algunas de las decisiones que emanan del Palacio de La Moncloa, en forma de reales decretos. No en vano, el PP de Madrid tiene en su haber una trayectoria en el recorte y la posterior privatización de servicios públicos, con la educación como referente y con hitos como la privatización del Canal Isabel II o los planes para que la empresa privada entre directamente en la gestión del servicio de metro.

La prueba de que esta huelga está haciendo daño a la estrategia del PP viene dada por la escalada de declaraciones y por la estrategia de comunicación adoptada: Sanidad habría enviado una circular a los centros hospitalarios para instar a sus responsables a retirar las pancartas que han venido apareciendo contra los recortes porque podría inducir a error a los pacientes.

Además, los ‘populares’ difundieron ayer un vídeo, que parecía realizado a toda prisa -y con escasa originalidad- y que pretendía rechazar los argumentos de los convocantes. Con el  título “Que no te engañen”, se eligió una escena que simulaba una conversación entre una paciente y su médico de cabecera en la que se planteaba abiertamente el debate sobre la privatizació de la snidad, extremo negado por el facultativo. A continuación, se incluían imágenes de manifestaciones del sector en los últimos cuatro años y totales de Rafael Simancas y de Tomás Gómez a propósito de la privatización de la sanidad, sugiriendo, quizás, quién es la mano que mece la cuna de una protesta que se ha caracterizado, hasta el momento, por la ausencia de líderes políticos en las cabeceras de la protesta:

Uno de los méritos del PP, desde que ganó las elecciones el 20 de noviembre de 2011, ha sido la adopción de medidas que han terminado afectado a amplios colectivos sociales, extremo reconocido incluso por el presidente del Gobierno. Uno de sus primeros frentes fue el de los parados, con referencias como las vertidas por Mariano Rajoy -para ayudar a incentivar la búsqueda de empleo-, de Fátima Báñez o de Andrea Fabra y su célebre “que se jodan”, nivel superado por la diputada del PP en Las Cortes valencianas, María Pilar Sol, que aseguró ayer que hay familias que destinan la ayudas de la Renta Garantizada a la compra de “televisiones de plasma y de otras cosas no apropiadas”, argumento sobre el que se ha disculpado el presidente de la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra:

Luego llegaron los sindicatos, colectivo contra el que se vertieron acusaciones sobre la irresponsabilidad en la negociación de una reforma laboral tras una veintena de reuniones con la patronal, más partidaria de no llegar a un acuerdo para que el Ejecutivo, con su mayoría absoluta, legislara.  Finalmente, la reforma laboral, recurrida ante el TC por posible vulneración de derechos, cumplió con creces las expectativas de la patronal: supone una restricción de derechos laborales con el argumento de la flexibilización para evitar despidos (algo que no ocurrió) y para la creación de empleo cuando la economía comenzara a dar síntomas de recuperación.

Las medidas anunciadas por Mariano Rajoy, en el Congreso, durante el mes de julio, activaron la protesta del personal público, muy movilizado en buena medida por las decisiones adoptadas por los gobiernos regionales, con competencias en Dependencia, educación y sanidad pública -partidas sobre las que vienen aplicando recortes desde que se celebraron las elecciones municipales de 2011-.

En la Comunidad de Madrid, como antes ocurrió en Cataluña o la Comunidad Valenciana, las reformas emprendidas, dirigidas todas hacias el recorte del gasto social y, sobre todo, a la privatización de servicios públicos, derivó en una fuerte movilización que llegó en distintas oleadas.

Durante la Acampada de Sol, de 2011, se conoció la protesta de los bomberos de la CAM contra los recortes que, desde hace años, el Gobierno de Esperanza Aguirre había ejecutado contra su colectivo. En el arranque del curso 2011-2012, la  llamada marea verde contra los recortes en educación pública -desviados convenientemente a la escuela concertada- amplificó la movilización, con jornadas de huelga incluidas.

En estos momentos, el Gobierno regional tiene abierto el frente de la huelga de Telemadrid, contra el ERE que, según distintas informaciones, baraja aplicar en el ente público, y en la sanidad, conflicto que tienen todos los elementos para continuar en los próximos meses, perjudicando aun más la imagen de González, que asumió el cargo tras la marcha de Aguirre y al que se conoce, además de por la dureza en sus planteamientos, por protagonizar sonoros desencuentros con la actual dirección del PP a nivel nacional.

————————-

CODA: En una nueva muestra de oportunidad, El País volvió ayer a certificar por qué para muchos de sus lectores ya no es el medio de referencia de antaño. La siguiente captura se realizó en torno a las 22.00 del lunes por la noche y, como se puede comprobar, al lado de la noticia sobre la huelga sanitaria, el diario aprovechó para insertar un anuncio de una compañía de seguros. De esta forma, se pasa por encima de los principìos que debería regir el trabajo de un medio de información (aportar datos para que el lector pueda conocer el hecho noticioso que se narra) y se consume ideología en pequeñas dosis: ante el desmantelamiento de la sanidad pública surgen las empresas de seguros privadas como alternativa:

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
Esta entrada fue publicada en PP, Rajoy, recortes. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .