Bárcenas demanda al PP por su “despido diferido”

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Así abrió la tarde del martes la edición digital del diario El País, noticia de la que se hizo eco el resto de medios: el ex tesorero del PP interpuso el lunes una demanda por despido improcedente contra el PP, partido en el que se habría reincorporado en marzo de 2010, cuando fue imputado por el ‘caso Gürtel’ como asesor, puesto por el que habría estaco cobrando21.300 euros brutos al mes, incluido el prorrateo de las pagas extraordinarias.

Según consta en la demanda, Bárcenas habría ocupado el puesto hasta el pasado 31 de enero de 2013, día en el que, casualmente, El País publicó los papeles de su supuesta contabilidad secreta, en la que se detallaban ingresos y cuantiosos pagos a miembros de la cúpula del PP.  Según avanzaron diversas informaciones periodísticas, el PP habría estado pagando las cotizaciones a la Seguridad Social hasta ese mismo día.

Las nuevas informaciones, a propósito de la relación laboral de Bárcenas con el PP, vuelve a poner en evidencia la estrategia diseñada, torpemente, por Génova para desmarcarse de su ex tesorero y confirma lo que ya hemos apuntado anteriormente: Si la relación contractual fuera tal y como se empeñan en defender destacados miembros de la actual dirección y del Gobierno, el PP habría sido el primer interesado en mostrar la documentación que permita aclarar el entuerto de una vez. La negativa a adoptar esta posición, unida a unas explicaciones absurdas, confirman la tesis de que, por error de recursos humanos o no, la trayectoria de Bárcenas con la actual dirección del PP se encuentra completamente ligada entre sí.

Si tenemos en cuenta cuál es la situación procesal del ex tesorero del PP -imputado por delitos de cohecho y blanqueo de dinero y sobre el que la Audiencia Nacional adoptó decisiones por riesgo de fuga y/o evitar que pueda destruir pruebas, la pelota vuelve al tejado de la cúpula del PP, que hasta el momento ha evolucionado de la siguiente forma:

  • Se minimizó la instrucción del ‘caso Gürtel’ y luego se acusó a la policía, al Ministerio del Interior y al Poder Judicial de atentar contra el PP por motivos políticos
  • Coherente con esta posición, la dirección respaldó públicamente a los dirigentes imputados: Francisco Camps, Luis Bárcenas, Jesús Sepúlveda y compañía.
  • Poco a poco, se fue deshaciendo de todos a través de dimisiones sonadas (Francisco Camps en julio de 2011 o de Bárcenas, con la excusa de preparar mejor su defensa). Desde Génova se transmitió la idea de que se habían desvinculado de estas personas.
  • A partir del mes de enero, El Mundo publica información sobre el supuesto pago en dinero b a la cúpula del PP durante dos décadas, práctica que habría concluido en 2009. La primera reacción se limita a que cada dirigente hable a título personal para luego plantear una respuesta colegiada, como partido, mientras se asegura que la relación contractual con Bárcenas terminó en 2010
  • Desde la publicación de los llamados “papeles de Bárcenas”, se niega la mayor, se amenaza con querellas a quienes duden de la honorabilidad del PP mientras se adopta como estrategia hacer públicas las declaraciones de la renta y de patrimonio para demostrar que las cuentas, en a, se encontraban perfectamente. Se anuncian también auditorías internas y externas, aunque la propia Cospedal admite que ninguna empresa grande ha aceptado el encargo. Concluye con un “ellas sabrán por qué”; las mismas empresas referidas indirectamente se quejan de que el PP pone muchos obstáculos. Ante la sitaución, los inspectores de Hacienda se ofrecen a auditar las cuentas del PP; no hay respuesta oficial
  • El caso Gúrtel salpica a otro hombre de la casa, Jesús Sepúlveda, ex marido de Ana Mato e imputado en la causa. Tras admitir que se mantiene la relación contractual porque es un “funcionario del partido” (Carlos Floriano), blindado por el Estatuto de los Trabajadores (Floriano, de nuevo), el PP admite el error y le despide.
  • Días después se publica que la situación de Bárcenas era parecida: según algunos medios, hasta el mes de diciembre el PP le había estado pagando un sueldo y las cotizaciones a la Seguridad Social. Génova lo admite y difunde la idea de que es un “finiquito prorrateado”, que incluye estos pagos, pero que Bárcenas ya no forma parte del PP. Otros medios (www.eldiario.es) publica que, en realidad, la relación entre Bárcenas y el PP concluyó el día 31 de enero, cuando el diario de Prisa publica los papeles sobre la supuesta contabilidad del PP.
  • El PP niega la mayor: Mariano Rajoy, durante el Debate sobre el estado de la nación, señaló que “estas personas -en relación a Sepúlveda y Bárcenas-” no tienen cargos en el partido desde hace años. Esta es la tesis que también difunden Carlos Floriano y Alfonso Alonso, el único que admite no saber qué tipo de contrato tenía Bárcenas con el PP.
  • Bárcenas comparece como imputado ante la Audiencia Nacional, tras ser grabado en escapadas a los Pirineos y a Canadá, donde algunas fuentes apuntan que vive dos de sus testaferros. En la declaración ante el juez Ruz, asegura que la fortuna que tenía en las cuentas opacas en Suiza llegaron a tener 38 millones -no 22, como se creía-,que ese dinero era totalmente ajeno al PP y que se debía, sobre todo, a su buen hacer en los negocios.
  • Poco antes, Cospedal sale a los medios y defiende que Bárcenas ya no tiene vínculos con el PP y que entre ambos pactaron un “despido diferido” basada en una simulación, fórmula completamente novedosa en el derecho laboral y que provoca que expertos laboralistas se cuestionen abiertamente la ilegalidad que habría cometido el PP.
  • En esta línea, desde Internet se promueve acciones de denuncia para que una inspección de Trabajo se acerque a Génova 13 y analice la documentación existente en relación con el ‘empleado’ Bárcenas
  • Este martes, www.eldiario.es publica que las donaciones registradas en la supuesta contabilidad B del ex tesorero se solapan en el tiempo con contratos públicos decididos por administraciones gobernadas por el PP, y se citan los nombres de Adelsa, OHL y Sandor, todos ellos contribuyentes a las cuentas ‘populares’.

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A estas alturas, lo único que está claro es que, hasta nuevo aviso, ha sido Luis Bárcenas el que ha terminado querellándose contra el PP, que sigue deshojando la margarita sobre la conveniencia o no de ir a por su ex tesorero y contra los medios de comunicación que están destapando la cadena de irregularidades en torno a este asunto.

Desde hace semanas, sigue sin responderse las preguntas clave de todo este asunto:

  • ¿Bárcenas actuó solo o en connviencia con las distintas direcciones del PP?
  • ¿Se trata de un caso de enriquecimiento personal, un caso de financiación irregular del PP o ambas cosas?
  • ¿Qué sabe Bárcenas para que el PP esté actuando con esta ineptitud?
  • ¿Está Bárcenas chantajeando al PP, amenazando con filtrar toda la información que tuviera sobre los dirigentes ‘populares’, actuales y pasados?
  • ¿Por qué El Mundo, el medio que abrió la espita, no lleva ninguna exclusiva desde hace semanas? ¿Estamos ante la voladura controlada del escándalo, como sugería Ignacio Escolar tras los primeros compases?
  • En cualquier caso, ¿a quién beneficia el harakiri que se está haciendo el PP en público?

Todo esto en clave puramente legal. Si entramos en la valoración política, la pregunta de recibo es la legitimidad de un Gobierno para defender y aprobar medidas de recorte de gasto social,  implantación de copagos, críticas a desempleados y planteamiento de privatizaciones cuando, según la demanda presentada, el partido que lo sostiene pagó 724.200 euros brutos a una persona por ejercer labores de asesoría durante menos de tres años

ACTUALIZACIÓN: Se confirma que el ‘caso Bárcenas’ ya es la principal pesadilla para la dirección de Génova, que debería empezar a preocuparse ante lo que parece la declaración de una guerra mediática por parte del ex tesorero del PP, epicentro necesario de las filtraciones.

La Cadena SER completó la noticia que avanzó El País -y que replicaron todos los medios- sobre la demanda por despido improcedente y abundó en los motivos que justificarían esa demanda. De acuerdo a los datos de la Tesorería, el PP habría roto su relación laboral con Bárcenas como “baja voluntaria” y no como despido -diferido o no, con fiquinito aplazado o no- el pasado día 31 de enero, noticia que contradice, con datos, en contenido de todas las comparecencias protagonizadas por dirigentes del PP, Mariano Rajoy incluido, a lo largo de los dos últimos meses.

SER

Por si lo conocido no fuera suficiente, este martes también se supo que Luis Bárcenas pasará a engrosar la lista de desempleados el próximo mes tras iniciar los trámites para percibir el subsidio por desempleo. La prestación que recibiría podría oscilar entre los 1.087 y los 1.397 euros.

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Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
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