Muere Hugo Chávez y la prensa se retrata

El vicepresidente del Gobierno, Nicolás Maduro, anunció la muerte del presidente electo, Hugo Chávez, vencedor de las últimas elecciones presidenciales celebradas en el país, en octubre de 2012, y al que su enfermedad le imposibilitó para jurar el cargo e iniciar su cuarto mandato al frente del Ejecutivo venezolano. Maduro, señalado por todos como delfín y candidato natural a suceder a Chávez en las elecciones presidenciales que han de convocarse tras el deceso del presidente, ordenó un dispositivo militar y policial especial en las principales ciudades del país para garantizar “la paz”.

El anuncio de Maduro, que se produjo a las 23 horas en España, llegó después de hacer público un parte médico, el primero en el que se hablaba abiertamente de la enfermedad de Chávez y de sus dificultades, y tras apuntar a que el cáncer que padecía Chávez desde hace dos años podría haber sido provocado por los “enemigos de la patria”, según un patrón que incluye a otros mandatarios incómodos para Occidente y que también habrían sufrido o sufren enfermedades graves (como Lula o el fallecido Arafat). Al mismo tiempo, ordenó la expulsión del país de un funcionario de EEUU, al que acusó de reuniones con militares venezolanos, lo que acentuó la sensación de conspiración sobre Venezuela.

Pese a la sorna que esta declaración provocó en la alegre muchachada española, lo cierto es que hay antecedentes. El más sonado, el golpe de Estado de 2002, ejecutado por militares, con el apoyo de la patronal venezolana, que duró menos de 48 horas, periodo en el cual se retrataron países como EEUU y España, que dieron la bienvenida a los nuevos gobernantes.

Mientras tanto, y a pesar de la alergia que Chávez y el chavismo provoque en Europa, ganó elección tras otra desde 1999, citas en las que se incluyen elecciones presidenciales, citas regionales, la propuesta de reforma constitucional (en la que ganó el NO con el 50.7% de los votos) y el referéndum constitucional de 2009, que los críticos con Chávez sitúan como la confirmación de que no respetaba los resultados electorales [obviando, de paso, el reférndum irlandés sobre el Tratado de Lisboa que se repitió hasta conseguir el resultado esperado o la repetición de comicios en Grecia, hasta que salió la opción más interesante para los intereses de la Troika]. La última cita, en octubre de 2012, se saldó con la victoria de Chávez con el 55% de los votos, siendo la primera vez que la oposición, que se presentó unida, bajo el liderazgo de Capriles, logró acercarse algo al tsunami en las urnas del chavismo.

De nada sirve señalar que Chávez y sus políticas no son una consecuencia sino un síntoma de lo que ocurría en Venezuela antes de su llegada, un país rico, con abundante petróleo, que sin embargo tenía al 70% de la población bajo el umbral de la pobreza. Hoy ese porcentaje se ha reducido al 40% y se trabaja para erradicar el analfabetismo, referencias que se obvian en los análisis sobre la economía de Venezuela, en los que se pone el acento en el nivel de inflación, en la excesiva dependencia del petróleo como herramienta económica del país, en los altos niveles de corrupción [como los que arroja la ONG Transparencia Internacional] o en los altos niveles de inseguridad del país [[Según datos de CEPAL pasó del 49.4% en 1999 al 27.6% en 2009, con pobreza extrema del 9.9% -desde el 21%-. En términos de igualdad, el coeficiente de Gini pasó de 0.49 a 0.41 en una una década]]].

En una vuelta de tuerca, desde países como España se contrapone el chavismo -y las propuestas que despliegan países como Ecuador, Bolivia o Nicaragua- frente a la “izquierda más civilizada” que representa Brasil. Según la nomenclatura de algunos analistas patrios, la muerte del presidente venelozano facilitará las relaciones entre Venezuela y el resto de economías occidentales, porque de eso se ocupa el mercado y sus defensores inconscientes.

Por si quedara alguna duda, nos hemos molestado en realizar capturas de las ediciones digitales de los principales medios de comunicación españoles de información general, nada más conocerse la noticia y una hora después. Hemos hecho lo propio con los principales medios de Alemania, Italia, Francia, Reino Unido y EEUU. Con diferencia, los medios de comunicación español son los más ideologizados y los que aportan una visión más sesgada de la figura del controvertido presidente venezolano, al que el diario de información general más vendido del país no duda en definir como “caudillo”.

Medios de información general de España

CapturaABCCapturaABC2

CapturaEMCapturaEM2

CapturaEPCapturaEP2

CapturaLRCapturaLR2

CapturaLVCapturaLV2

Medios europeos

CapturaAlJazeera   CapturaCorriere CapturaDie Welt CapturaDie Welt2 CapturaFrankfurter CapturaFrankfurter2 CapturaSuddeuscthe CapturaSuddeuscthe2

CapturaIlMessaggero CapturaLaReppublica CapturaLaStampa CapturaLeFigaro CapturaLeMonde CapturaLeMonde2 CapturaLiberation CapturaLiberation2

Medios anglosajones

CapturaBBC CapturaCNN CapturaFT CapturaFT2 CapturaThe guardian CapturaThe guardian2 CapturaThe Times

CapturaWP CapturaWP2 CapturaWSJ CapturaWSJ2

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
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