El chavismo ya tiene oposición en Venezuela

El candidato de la Mesa de Unidad Democrática (MUD) a las elecciones presidenciales venezolanas dio la sorpresa. Con el 78.71% de la participación, Henrique Capriles obtuvo el 49.07% de los votos (7.270.403 papeletas), 1.6 puntos menos que su rival, el heredero del chavismo, Nicolás Maduro. El candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), ganó los comicios con el 50,67% (7.505.338 votos), con apenas una diferencia de 235.000 votos.

Como se esperaba, y debido a la distancia de votos, Capriles anunció que no reconocerá los resultados electorales “hasta que se cuente cada voto”, por lo que solicitó una auditoría: “Este es un gobierno de ‘mientras tanto’. Exigimos al árbitro electoral que se haga la revisión detallada de este proceso, frente al país y frente al mundo. No vamos a reconocer este resultado hasta que se recuenten todos los votos. La voz del pueblo es sagrada”. Maduro ya la ha aceptado.

A la espera del resultado final, la vía institucional del país no se frena. En su discurso de la victoria, Maduro aseguró que “Venezuela ha hablado claro y fuerte”, apuntó a una “victoria del pueblo” en “homenaje” al difunto Hugo Chávez y, consciente de la bipolaridad de la sociedad venezolana, llamó a mantener la calma y la paz: “Que nadie caiga en provocaciones. Paz, paz y paz”, repitió.

Por si hubiera alguna duda, el jefe del Ejercito ya manifestó que la institución que preside garantizará la estabilidad institucional y el resultado que arrojaron las urnas.

Nicolás Maduro tenía, ante sí, la tarea de gestionar el legado de la figura de Chávez, fallecido antes de que pudiera jurar al cargo de presidente del país, después de ganar por cuarta vez los comicios presidenciales. Este imprevisto obligó a convocar de nuevo elecciones, en las que se enfrentaron el candidato del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) ungido heredero por el fallecido Chávez, cuyo funeral se convirtió en el primer acto de la campaña electoral, y Henrique Capriles, que en septiembre perdió por casi 11 puntos respecto a  Chávez: 55.07% frente al 44.31% de los votos, con una participación del 80.56% (sólo 1.85 puntos menos que la participación que se registró este domingo, que llegó al 78,71% del censo.

Tras el resultado de las urnas, se puede decir que, por primera vez desde que Chávez llegó al poder, en 1998, su proyecto tiene oposición política en el país. Capriles ganó casi 5 puntos respecto al resultado obtenido hace seis meses (4.71 puntos porcentuales de diferencia), que es casi lo mismo que ha perdido el oficialismo (4.4 puntos). Estos resultados, más allá de acusaciones de pucherazo -por demostrar- o de la acusación del uso de los medios del Estado en beneficio del chavismo -que presenta dudas razonables, dada la escueta victoria de Maduro-, confirman la polaridad social del país, un toque de atención presente y futuro al chavismo y el hecho de que, por primera vez en casi 15 años, la oposición ha sido capaz de aglutinarse en torno a un candidado: Henrique Capriles.

Consideraciones

  • Se confirma el pronóstico: parecía evidente la victoria de Maduro, aunque muy pocos hablaron de una distancia tan pírrica entre ambos candidatos. Recordemos que los últimos sondeos oficiales estimaban una victoria de Maduro contundente, muy parecida a la distancia que registraron las candidaturas de Chávez y el propio Capriles en los comicios del 7 de  octubre.
  • Maduro, que contaba, a su favor, con el legado de Chávez y su popularidad, ha visto cómo la figura del fallecido se tornó en un peso difícil de arrastrar. Durante la campaña se ha confirmado que Maduro no es Chávez y que, quizás, una parte del electorado no ha visto con buenos ojos el uso electoralista de la figura del presidente electo.
  • Además de la situación de división del país, y a la espera de ver lo que hará Capriles y sus seguidores, Maduro debe construir una alternativa al chavismo sin Hugo Chávez. Los resultados han puesto de manifiesto que, aunque el oficialismo mantiene su tirón entre la ciudadanía, su proyecto tiene visos de estar agotado, al menos como planteamiento electoral.
  • Este análisis podría hacer que Maduro planteara una renovación del proyecto socialista menos personalista, abierto a combinar estructuras de partido y el músculo del chavismo, en forma de movimientos sociales, atención primaria, etc. No sería descartable que el chavismo orbitara hacia un planteamiento parecido al Partido de los Trabajadores de Brasil y, más concretamente, hacia el modelo que representa Dilma Rouseff. También ella tuvo que hacer frente a la herencia de una figura carismática, Lula da Silva y como presidenta, ha tenido que construir un proyecto propio, identificable, que hunde sus raíces en los planes puestos en marcha por Lula pero que profundiza, por ejemplo, en el papel internacional de Brasil como parte de los BRICS y como potencia regional emergente.
  • Tanto Maduro como Capriles deberían extraer lecciones de la campaña: es evidente que la de Maduro estuvo mal enfocada, y la prueba está en el enorme apoyo popular que se proyectaba en las semanas previas al arranque oficial de la campaña -con los matices de diferenciar si ese apoyo era por Maduro o por la herencia de Chávez en la figura de Maduro-. Por su parte, Capriles ha confirmado que, a pesar de las críticas (las nuestras propias), se ha convertido en un candidato a tener en cuenta. Aunque en medio año ha perdido dos elecciones presidenciales consecutivas, su ascenso y, sobre todo, la distancia respecto al PSUV le sitúa como un buen líder de la oposición y con opciones, y buenas, de poder ser presidente en la próxima cita electoral.
  • Para ello, a nuestro juicio, debería plantear varias líneas de actuación: 1) tras el recuento del CNE, y aprendiendo de lo que pasó en las elecciones de EEUU en 2000, aceptar el resultado y empezar a trabajar para construir una oposición creíble. 2) situarse como referente político, para lo que sería indispensable que renunciara a vivir en el extranjero y se dedicara a hacer política día a día en el país. 3) previsiblemente, Maduro comenzará a lanzar mensajes en favor de la reconciliación nacional y hacia una unión del país. Capriles debería adelantarse y comenzar a construir ese discurso ya.

El resultado de las urnas, en la prensa

ABC    EM EP    LR

LV

LeMonde Liberation   NYT  Time WPSuddeustche WSJAlJazeeraCNNDieWeltFoxFT

Frankfurter

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
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