Los alemanes elegirán premiar a Merkel

Alemania vota el 22 de septiembre para elegir a los miembros del Bundestag, la Cámara Baja del sistema parlamentario germano, de raíz federal, compuesta por 656 diputados. Competirán la actual canciller, Angela Merkel, que irá a por su tercer mandato por la CDU, y Peer Steinbrück, designado en septiembre candidato del SPD.

Merkel podrá llevar en su programa electoral el logro de haber conseguido que el país no se contagiara de la situación económica del continente -con matices-: después de la caída del 5.1% de la actividad en 2009, la economía alemana ha subido un 4.2% en 2010, un 3% en 2011 y cerró 2012 con una subida del 0.7%, con previsión de 0.5% este año y de 2% en 2014. Según los datos del FMI, la economía crecerá un 0.6% este año  y rebaja al 1.5% el crecimiento para el próximo año.

En términos de empleo, el paro ha pasado del 7.8% al inicio de la legislatura al 5.5% con el que cerró 2012 (con previsión de que suba al 5.7% este año y que se quede en 5.6% en 2014). En términos de deuda pública, Alemania pasó de tener el 82.5% del PIB en 2009 al 81.6% en 2012, con previsión de que baje al 80.7% este año y que se quede en 78.3% a finales de 2014, según los datos que maneja la Comisión Europea.

Hablamos del país de la Eurozona que encabeza, junto a Países Bajos, Austria y Finlandia, las posiciones más firmes en torno a la austeridad como mejor la herramienta macroeconómica para salir de la crisis. Su influencia como país es patente en el BCE -construido a imagen y semejanza del Banco de Frankfurt- y su liderazgo en torno a los rescates totales de Grecia, Irlanda, Portugal y Chipre, y del semirrescate a la banca española, le ha granjeado la crítica de los ciudadanos de los países afectados por la letra pequeña de esos rescates: austeridad en forma de recortes del gasto público y desmantelamiento del Estado de bienestar en dichos países.

En esta guerra fría de los pueblos de Europa no han faltado equiparaciones de Merkel con Hitler y el nazismo  y tampoco argumentos difundidos en la prensa germana en torno al mito de la pobreza de los países de la periferia o sobre la relajación, apatía o pereza con las que los países del sur de Europa han planteado su pertenencia a la UE y, sobre todo, al euro.

La escasa autocrítica en torno al crédito blando de los años de bonanza, de la que los bancos alemanes fueron beneficiados directos, o sobre el papel de Merkel, cuyo liderazgo no se parece al de sus antecesores, desde el punto de vista de la UE, justifican  la importancia para la construcción europea de la próxima cita electoral en Alemania, con malas noticias para los que consideran que un cambio en Berlín supondría un cambio en la dirección de esta UE: Angela Merkel revalidará su cargo y se convertirá, de paso, en la primera candidata al Gobierno a la que, en Europa, la crisis no achicharra.

Se confirmaría, de esta forma, que los ciudadanos alemanes reconocen y apoyan la gestión que de la crisis ha hecho Angela Merkel, a la que se premiará con una mayoría inconstestable en las urnas. Así, se respalda el papel de la canciller, que personaliza el esfuerzo de Alemania por recuperar el papel de corazón de Europa -tras la renuncia de Francia a compartir ese lugar- y su capacidad para ejecer lo que Susan Strange denomina poder estructural, esto es, “la capacidad de un actor, normalmente un país, de moldear las estructuras de la economía política internacional en las que se desenvuelven tanto otros países como las empresas, las instituciones internacionales u otros actores no estatales” y que implica el dominio del “mundo de las ideas y (poder) imponer una interpretación de la realidad que sea hegemónica e incontestable y que, por tanto, determine indirectamente tanto las decisiones que se adoptan en política económica como las prioridades sobre las que se debate” [Federico Steinberg, El poder estructural de Alemania, en El País: http://cort.as/3wNN].

Según los sondeos sobre intención de voto, y salvo sorpresa mayúscula, la CDU no sólo se convertirá en la formación más votada, sino que ampliará, y mucho, el apoyo que recibió en la cita electoral. Las encuestas conocidas en los últimos meses apuntan hacia la estabilidad en el voto que recibirán los grandes partidos, muy en la línea con los datos que arrojan los sondeos sobre intención de voto de las últimas semanas [recopilados gracias a @electionista]:

CapturaAlemaniaabril

De acuerdo a los resultados, la CDU obtendrá una media del 40% en intención de voto, con horquillas que van desde el 38% de INSA al 42% de intención de voto que le otorgan Forsa y GMS. En cualquier caso, hablamos de que la gestión de la crisis europea que representa Angela Merkel gana adeptos entre los ciudadanos alemanes: ganaría 6.2 puntos de media (8 en el caso de las estimacienos más optimistas para el centroderecha alemán). Su socio de gobierno en esta legislatura, FDP, en cambio, sufrirá un importante descalabro, perdiendo hasta dos tercios del voto obtenido en 2009: del 14.6% a una media del 5%, con empresas que incluso le sitúan por debajo de ese porcentaje.

Enfrente encontramos al SPD que, con nuevo líder, mejoraría algo el resultado obtenido en las últimas elecciones generales: pasaría del 23% de los votos a un 25.5 (+2.5 puntos de media), con horquillas que van del 22% de Forsa al 28% de Allensbach. En este sentido, también Los Verdes, habitual socio de gobierno del SPD, experimentaría un crecimiento: pasaría  del 10.7% de intención de voto al 14.3% de media, se decir, +3.6 puntos de media pero con horquillas que le sitúan en el 15% de representación.

Por su parte, Die Linke, una de las sorpresas de la anterior cita electoral, se desinfla y pasaría de recibir al 11.9% de los votos al 7.3% de media, con una horquilla máxima del 8% (que le otorgan hasta tres empresas demoscópicas: EMNID, Forsa y GMS). La otra duda, los Piratas, que durante la legislatura ha tenido importante presencia en los medios como una alternativa a la construcción de la UE y, en clave nacional, a las políticas socioeconómicas del país, se desinfla como alternativa política y obtendría entre el 2-4% de los votos, sobrepasada por formaciones como AfD, anti UE y que, según Infratest, podría obtener el 3% de representación en el próximo Bundestag (5% según el último trabajo de INSA)

En cuanto a los liderazgos, tampoco se registran novedades. Según el trabajo de GMS, el 58% prefiere a Merkel como canciller, porcentaje que, en el cas de Steinbrueck, se queda en el 17% (-2 puntos respecto a hace una semana); hace unas semanas, FWG también aportaba estos mismos ratios: 60% para Merkel y 29% para el candidato del SPD, cuya actitud en asuntos como el rescate a Chipre o su petición, tímida, de que se impulsen políticas de estímulo económico, parece no gustar a la ciudadanía, que parece preferir la imagen de fortaleza que ofrece Merkel.

Sistema electoral alemán

Los diputados del Bundestag son elegidos para cuatro años mediante un mecanismo de elección proporcional parcialmente personalizada, con el límite del 5%: se exige que las distintas formaciones obtengan al menos un 5% de votos por Estado o tres mandatos directos por el “primer voto” (representación directa). Son representantes de todo el pueblo y no están ligados a ningún mandato más que el de su propia conciencia, esto es, se prohíbe el mandato imperativo. el sistema de elección es libre, igual, directa y secreta y no existe obligación de acudir a las urnas.

El sistema, plasmado en la Ley Básica de la República Federal de Alemania (1949) establece que, en las elecciones generales alemanas, las papeletas estén divididas en dos partes: a la izquierda se encuentra la casilla para el primer voto, que permite elegir a un diputado por circunscripción electoral (328 en total), y a la derecha la correspondiente al segundo, con el que se vota la lista del partido que se prefiere para formar parte del Ejecutivo, y su líder, que encabezaría el Gobierno Alemán como canciller. Los candidatos pueden competir en distritos uninominales y, simultáneamente, estar incluidos en la lista del partido, de manera que el candidato que logra la pluralidad en los distritos uninominales es elegido. El segundo voto determina cuantos representantes de cada partido serán enviados al Bundestag

En el primer caso, se aplica la lógica de la mayoría simple: gana el candidato que, por distrito, obtiene mayor número de votos. Casi de forma generalizada, estos votos suelen ir a parar a uno de los dos grandes formaciones que conforman el núcleo del sistema de partidos alemán: la Unión Cristianodemócrata (CDU) y el Partido Socialdemócrata (SPD).

En el segundo caso, se establece el número de parlamentarios que obtendrá cada partido, que presenta listas cerradas en cada uno de los 16 Länder que componen el país. A estos escaños, los “mandatos totales”, se les restan, mediante el método de fórmula Hare, los logrados gracias a los “mandatos directos”de manera que los asientos resultantes son los que permanecen en posesión de la formación. En este reparto también se tiene en cuenta la división de los Estados en función de la población: tienen más diputados los Estados más poblados.

Así, el número de escaños ganados directamente por un partido, en los distritos uninominales de un estado federal, se sustraen del número total de escaños distribuidos a esa lista de partido. Los escaños restantes son asignados a la lista cerrada del partido, mediante la fórmula proporcional.

La diferencia en la elección buscaba, en primer lugar, una relación más directa entre representante y representado, algo que suscita dudas porque, al final, se prioriza la simpatía en torno a las siglas; por otro lado, se perseguía que el votante usara el voto estratétigo entre posibles socios de coalición, algo que tampoco se produce, a juzgar por las enormes distancias entre los partidos centrales del sistema y el resto de formaciones [Ver más datos en el siguiente enlace: http://cort.as/3wNp]

En la práctica, el sistema electoral tiene como efectos: alta proporcionalidad entre votos y escaños; considerable efecto de concentración sobre el sistema de partidos políticos y un cierto grado de satisfacción del elector por poder elegir entre candidatos [Ver más datos en Dieter Nohlen: http://cort.as/3wNo].

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
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2 respuestas a Los alemanes elegirán premiar a Merkel

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