Portugal se resiste a la ‘doctrina del shock”

Y lo hace, en buena medida, por la fuerza que aún tienen las centrales sindicales y ante la constatación de que, a diferencia de España, su sistema político aún sirve para articular formas de oposición al partido en el Gobierno, que se suma a las movilizaciones sociales y sindicales que, dos años después de la petición del rescate, siguen activos en el país.

Según un sondeo de Markest, si hoy se celebraran elecciones, el PS ganaría con el 34.6% de los votos (+6.55 respecto a las elecciones de 2011), formación que podría gobernar con el apoyo del BE, que se alzaría con el 8.2% de los votos (+3.03 puntos) y el CDU, que con 13.1% de los votos sería la tercera fuerza parlamentaria, habiendo ganado 5.2 puntos respecto a los comicios que desalojaron a los socialistas tras la dimisión de Sócrates y la petición del rescate, y hasta 3 puntos más respecto a la estimación de voto de los sondeos publicados hace un mes.

Enfrente quedaría el PSD de Passos Coelho, que sería la segunda fuerza política con el 25% de los votos (-13.6 puntos) y el  Centro Democrático Social-Partido Popular (CDS/PP), que sostiene parlamentaria al Ejecutivo del primer ministro y que se quedaría en 5.6% votos, habiendo perdido la mitad de su apoyo electoral. No hay dudas de los motivos de este desgaste: Passos Coelho recibe, día a día, dosis de la opinión de la calle hacia su política de austeridad que, lejos de establecer una luz de esperanza, está hundiendo al país en una recesión que amenaza con hacerse crónica. La semana pasado, la mayoría parlamentaria aprobó un recorte del 6% en el subsidio por enfermedad y un 5% en el subsidio por desempleo, con la protección de las rentas menores para evitar que prospere un recurso ante la Corte Constitucional como el que tumbó los planes del Gobierno en recortar en pensiones y en el sueldo de los funcionarios.

Este miércoles, un grupo de jubilados volvió a interrumpir el discurso de Passos Coelho en el Parlamento luso y entonó el Grândola, Vila Morena, el himno que sirvió para como contraseña para activar la ‘revolución de los claveles’ de 1974. Respondían así a los planes del Ejecutivo de recortar el sistema de pensiones para sacar adelante los planes exigidos por la Troika:

No son los únicos. Incluso la patronal ha comenzado a abandonar al primer ministro, realizando declaraciones que dejan muy poco margen para la ambigüedad. El presidente de la Confederación de Industria arremetió contra la actitud del Ejecutivo de aparecer como el alumno aventajado de la Eurozona, un alumno que aplica sin rechistar los planes de la Troika, pese a demostrarse que son contraproducentes: “De una vez por todas hay que tener el coraje y la osadía de no insistir en una receta que no es una solución para Portugal y cuya continuidad puede llevarnos hacia un camino sin retorno”, apuntó.

No es el único. En un comunicado de cuatro asociaciones de empresarios lusos se recoge: “El Gobierno debe, con determinación y firmeza, presionar a los responsables de estas políticas para revisar, de forma realista, las metas de consolidación presupuestaria y las medidas adoptadas, que deberían estar enfocadas sobre todo a facilitar un nuevo ciclo de crecimiento”.

Estas declaraciones llegaron el mismo día en el que una delegación de la Troika visitó el país para fiscalizar que Portugal cumple con el contenido el MOU que habilitó un rescate de 78.000 millones de euros y que, hasta el momento, se ha traducido, además de en recortes y sufrimiento social, en una caída de la economía, la subida del paro, la imposibilidad de reducir el déficit en el margen exigido y la escalada de la deuda pública. El ministro de Finanzas de Portugal, Vítor Gaspar, anticipó esta semana que el déficit en el primer trimestre se situará entre el 8,7 % y el 10 %, por encima del límite del 5,5 % fijado para todo el año. Recordemos que, según las previsiones de la OCDE, la economía lusa caerá un 2.7% este año, con una tasa de desempleo del 18.2% y un déficit del 6.4% (del 5.5% exigido), con la deuda pública en 142.8% del PIB.

Ante este escenario, y en una nueva confirmación de que en Portugal no triunfó el discurso de la antipolítica que campa a sus anchas en tierras patrias,  los portugueses están llamados a secundar este jueves la cuarta huelga general en dos años de gobierno de los conservadores, protestas que se suman a la movilización permanente de la sociedad civil, articulados en movimientos sociales de nuevo cuño (que algunos comparan con el 15M español), asociaciones estudiantiles y, sobre todo, centrales sindicales, que siguen visibilizando la forma de encauzar la respuesta política, y de clase, frente a la deriva de un poder que se olvidó de la legitimidad de las urnas para abrazar la legitimidad que otorga Bruselas. La semana pasada, los profesores fueron a la huelga contra los recortes del Gobierno de Passos Coelho, un paro que secundaron el 70% de los convocados y que provocó que 30.000 estudiantes no pudieran realizar la prueba de Selectividad.

Además de la huelga general, los sospechosos habituales han convocado a la población a salir en la calle contra los planes del Ejecutivo, que no da marcha a la exigencia de la Troika de practicar un recorte al Estado por valor de 4700 millones de euros, lo que equivale al 3% del PIB luso.

5542_499183313486909_1670066921_n

POrutgalPortugal2

Compárese la reacción portuguesa -o turca, brasileña, búlgara o italiana, que este fin de semana certificó que el perdido de gracia concedido al Gobierno de Enrico Letta había llegado a su fin- con la pasividad en la que la ciudadanía española está inserta en los últimos meses, en lo que parece una conclusión de los discursos críticos con los cauces que, hasta el momento, se articularon para dar respuesta a las demandas políticas.

A la falta de impulso de la participación en forma de movimientos sociales se suma el descrédito, propio y ajeno, de las centrales sindicales de clase o de formaciones políticas que, o bien siguen analizando el país en términos de la Transición, o bien no terminan de articular una oferta política creíble y, sobre todo, que sirva de arrastre del descontento. Eso se traduce en cierta impresión de que la llamada doctrina del shock parece haberse cebado con la ciudadanía española, claramente desmotivada y desmovilizada, a pesar de que día a día no dejan de aparecer motivos para pararse y decir “basta”.

  • Este viernes fue la admisión a trámite de la querella contra los responsables políticos del inicio de las privatizaciones sanitarias en la Comunidad de Madrid, entre ellos dos ex consejeros del PP, noticia que, sin embargo, no se notó en la convocatoria de la marea blanca contra las planes de la CAM de seguir podando el sistema sanitario español bajo al argumento defendido por Echániz: ”Lo importante en la sanidad, como lo es en un aeropuerto, una universidad o una residencia de ancianos, es que funcione bien, no quién la gestione. Eso es puramente instrumental”.
  • Este lunes, el titular de Educación, José Ignacio Wert, defendió la LOMCE e insistió en el conejo que se sacó de la chistera en forma de reinterpretación de la política de becas para primar, en exclusiva, la idea de la excelencia por encima de la igualdad de oportunidades, instando a los estudiantes becados que no lleguen a un 6.5 de media que se replanteen su futuro universitario.

Quizás por este motivo, España ha dejado de aparecer en los lemas de las movilizaciones sociales en Portugal:

Anuncios

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
Esta entrada fue publicada en Portugal. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Portugal se resiste a la ‘doctrina del shock”

  1. Pingback: Passos Coelho se queda solo | La última en llegar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.