CIS: Depresión, corrupción y satisfacción personal

Entrega mensual del barómetro del CIS correspondiente al mes de junio, elaborado a partir de 2.481 entrevistas realizadas entre los días 3 y 10 de junio, en el que la conclusión es que no hay novedades: sigue el clima de depresión social debido a la situación económica y política, con escasas perspectivas de mejora en el futuro, con la corrupción como segundo problema del país y con cierta tendencia a considerar algo más positiva la vida personal que la del país. Además, por primera vez desde hace muchos meses, en el barómetro no se recoge la opinión sobre el apoyo a los distintos modelos de Estado del país.

El 89.6% califica la situación económica del país como mala (34.5%) o muy mala (55.1%), con un 93.4% que considera que es igual (30.9%) o peor (62.5%) que hace un año y un 75% que estima que dentro de un año será igual (36.1%) o peor (38.9%). Si nos fijamos en los datos del CIS correspondiente al mes de mayo, vemos que la percepción es un punto mejor que hace un mes y casi tres puntos mejor que los datos de abril. Lo mismo ocurre con el porcentaje de personas que creen que la situación será igual o peor dentro de un año: 75% frente al 76.8% de hace un mes.

En cuanto a la situación política, no hay novedades: el 80.7% la califica de mala (32.4%) o muy mala (48.3%); el  92.7% considera que es igual (46.1%) o peor (46.6%) que hace un año y el 78.7% estima que dentro de un año será igual (44.8%) o peor (33.9%). Si lo comparamos con los datos de hace un mes, el porcentaje mejora ligeramente (de 80.9% a 80.7%); también mejora el porcentaje de quienes piensan que la situación será similar o peor dentro de un año: 78.7% frente al 79.4% de hace un mes.

La lista de problemas del país vuelve a recuperar la senda de los últimos meses, cuando estalló el llamado ‘caso Bárcenas’. La corrupción y el fraude vuelven a ser el segundo problema del país (32.5%), sólo superado por el paro: 80.5%, casi 2 puntos menos que hace un mes. Aun así, la preocupación por la corrupción se queda muy lejos del 44.5% del barómetro correspondiente al mes de marzo, con la resaca de la publicación de los ‘Papeles de Bárcenas’, los efectos del acuerdo para cerrar el caso Pallarols o la declaración de Iñaki Urdangarin ante el juez Castro por el caso Noos.

Los problemas de índole económica vuelven a ocupar la tercera posición (32.2%), seguido de la política, los partidos y los políticos (30.7%), la sanidad (9.3%) y la educación (6.6%). Si se pregunta por los problemas que afectan más directamente hay algunos cambios: el paro sigue siendo el primer problema (50.9%), seguido de los problemas de índole económica (30.4%), los políticos (11.4%) y el fraude/corrupción (9.4%).

En este sondeo se pulsa el grado de tolerancia y de satisfacción de la ciudadanía, que valora, sobre todo: tener estabilidad laboral y amigos (99.2%); tener dinero (99.1%); poseer un buen carácter (99.0%); tener tiempo libre (98.5%) y tener pareja (97.9%). Así, tener trabajo y buena salud reciben puntuaciones superiores a 9 (9.01 y 9.22 respectivamente) seguidas de cerca por tener buen carácter (8.6) y estabilidad laboral (8.74). Lo que menos se valora es tener creencias religiosas (4.68), ser atractivo (5.39) y ser inteligente (6.56).

El 72% de los españoles asegura ser feliz, y la mayoría se sitúa en los niveles de 5 a 10 de una escala de 0 a 10. Hasta un 10.3% se declara completamente feliz. Si se pregunta por la felicidad del país, el porcentaje baja al 48.4% con una gran mayoría, el 30.9%, que se sitúa en el nivel del 5. En cuanto al nivel de satisfacción, casi el 70% se declara satisfecho (69.8%), con un 7.3% que se declara “completamente satisfecho” debido a sus relaciones familiares (8.56 de una escala de 10), amigos (8.22) y el respeto con el que le trata la gente (7.95). Los mayores grados de insatisfacción se dan en el nivel de ingresos (5.47) y el trabajo actual (7.01).

Respecto al nivel de tolerancia, la mayoría ve rechazable conductas como la de destrozar mobiliario urbano (90%), conducir bajo los efectos del alcohol  (94.4%), fingir una enfermedad para conseguir una baja temporal en el trabajo (92.3%), arrojar papeles y basura en lugares públicos (92%), escaquearse del trabajo (85.9%) o no recoger excrementos caninos de las calles (90.0%). Un 63.9% considera que este tipo de prácticas han aumentado en los últimos cinco años aunque la mayoría señala que no son habituales en su entorno (familiar, vecinal y amigos).

El 61.3% asegura que nunca ha donado sangre y una abrumadora mayoría señala que nunca se ha ido de un bar sin pagar (90.2%), que no se ha colado en los medios de transporte públicos sin pagar (84.6%), que no ha tomado productos de supermercados que no ha abonado (88.2%) o que no ha dejado sin declarar algo a Hacienda (89.9%). El 95.1% asegura que nunca ha destrozado mobiliario urbano.

Consideraciones

  • Baja la preocupación por el paro, se mantiene estable aunque a la baja la preocupación por los problemas de índole económica y aumenta la preocupación por la corrupción. Hay que tener en cuenta que el CIS realizó su trabajo de campo mientras en las agendas mediáticas figuraban la polémica por la subvención de bebidas alcohólicas en el bar del Congreso de los Diputados y el segundo ingreso en prisión del expresidente de Caja Madrid Miguel Blesa. El hecho de que la subida no haya sido espectacular indica cierta normalidad en la recepción de informaciones sobre casos de presunta corrupción política.
  • Algo parecido ocurre con el ambiente político, que mejora, quizás, por los llamamientos al acuerdo por parte de los grandes partidos en lo que se considera problemas de Estado -como el desempleo o la reactivación del crédito para pymes-.
  • Este ambiente contrasta con el grado de satisfacción personal que declaran los españoles, que es muy alto y vinculado a su redes familiares y amistosas, lo que reafirma también los efectos de privatizar la vida pública. Paul Ginsborg habló de la “reafirmación sólida del individualismo universal” [Así no podemos seguir, 2009] o de la retirada de las familias hacia la esfera privada, a la par que ha decaído la sociedad civil y los servicios y espacios públicos.
  • En las preguntas del barómetro del CIS que hemos consignado [hay otras que invitamos a consultar en el documento si se tiene interés] se constata cierta fractura entre lo de fuera (Estado, partidos, situación económica y política, perspectivas de futuro, etc) y lo que se entiende como interior o con capacidad de acción/influencia directa (relaciones personales).
  • Asimismo, resulta significativo que en un país en el que se habla de un 20% del PIB de economía sumergida casi el 90% asegure no haber defraudado a Hacienda nunca, lo que demuestra el nivel de aceptación de corruptelas que no se perciben como fraude/corrupción, entendiendo como tal lo que sí salta a la esfera pública, sobre todo a cargo de miembros de partidos políticos.

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
Esta entrada fue publicada en Sondeos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a CIS: Depresión, corrupción y satisfacción personal

  1. Pingback: CIS/Celeste: 18 millones de abstencionistas | La última en llegar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios .