El ‘caso Bárcenas’ se transforma en el ‘caso PP’

Por obra y gracia de El Mundo, la estrategia diseñada por el PP para que los problemas derivados de la publicación de los llamados ‘papeles de Bárcenas’ se circunscribiera a la persona del ex tesorero del PP saltó este domingo por los aires.

Barcenas 07-07

Desde que estalló el ‘caso Gürtel’, que desde el comienzo apuntó a que se trató de un entramado que escondía un presunto delito de financiación ilegal del PP, con epicentro en la calle Génova y ramificaciones en las Administraciones de Galicia, Comunidad de Madrid y Comunidad Valenciana [todas gobernadas por el PP durante lustros, con excepción del bipartito, entre 2005-2009], la estrategia judicial del PP la orbitado en varias direcciones: En un primer momento, se trató de minimizar el impacto de la noticia con argumentos como los famosos “tres trajes” del ex presidente de la Generalitat Francisco Camps, al tiempo que se acusó al Ministerio del Interior -en ese momento en manos de Rubalcaba-, de espionaje y de elaboración de pruebas falsas.

Cuando esta táctica no dio efecto, se procedió a alejar a instructores molestos (como Baltasar Garzón) y a ampliar la distancia entre el PP y los personajes de la trama, a pesar de que el cabecilla de la trama, Francisco Correa, se paseó por la sede de Génova como si de su casa de tratara.

Tras los rumores sobre la bomba de relojería que suponía la publicación de los llamados ‘papeles de Bárcenas’ por El País, Génova trató de adelantarse filtrando a El Mundo el cobro de sobresueldos por parte de la cúpula del PP desde los años 90. La idea era sencilla: plantear que la actual dirección se había encargado de alejar a la mala hierba y trasladar la idea de que era una práctica habitual en el proceso de modernización del partido acometido por José María Aznar, apoyado por personas de la talla de Francisco Álvarez Cascos y de Javier Arenas, pero que ya no existía.

La publicación de la supuesta contabilidad del ex tesorero del PP Luis Bárcenas y el hallazgo de cuentas en el extranjero con un número indeterminado de dinero (aún por cuantificar) abrió la senda a plantear un caso de financiación ilegal del PP, orquestada y/o consentida por la dirección actual y las anteriores -en las que, por cierto, Mariano Rajoy jugó un papel destacado-. Desde entonces, el PP se ha movido en varias tesis:

  • Negar la mayor, a pesar de los datos y evidencias, que han corrido a la par del hallazgo de cuentas a nombre de Bárcenas, con la aquiescencia de Alvaro Lapuerta, el anterior hombre fuerte de las finanzas del PP.
  • Aportar normalidad al cobro de sobresueldos bajo el argumento de que estaban declarados como ‘gasto de representación’ (a un tipo inferior al IRPF correspondiente en función de la cuantía de la nómina) para profesionalizar la política. Esta posición choca con los llamamientos a la austeridad que desde las filas del PP se realiza (sobre todo después de 2008) y, sobre todo, plantea la duda del origen de ese dinero que se empleaba para gratificar a los cuadros directivos del PP.
  • Plantear una causa general contra el PP a cargo de medios de comunicación que aportan insidias a las cuentas del partido que sostiene al gobierno al tiempo que se defiende la transparencia en la remisión de documentos [irreal, como certifica la destrucción de los documentos sobre los datos de las visitas a Génova o los datos sobre la contabilidad del PP], se compara con otros partidos y se niega la mayor: que el caso Gürtel y el caso Bárcenas en realidad es el caso PP en tanto que afecta a su financiación

Este domingo, Pedro J. Ramírez, director de El Mundo, publicó: 1)  el contenido de una conversación con Bárcenas  en el que se da cuenta de lo que esconden los documentos filtrados a la prensa, y que son parte central de la investigación el juez de la AN Pablo Ruz;  y 2), las líneas maestras de la estrategia seguida por el PP desde entonces, incluido el ‘despido el diferido’ de Bárcenas y, sobre todo, la negativa de la actual dirección ‘popular’ a mencionar el nombre de uno de los hombres que controló las finanzas de Génova durante los últimos 30 años:

CapturaBarcenas

En el relato de esta conversación, y según el director de El Mundo, Bárcenas habría reconocido el pago de comisiones por parte de grandes empresas a cambio de contratos con las Administraciones gobernadas por el PP desde hace al menos 20 años, una práctica que servía para recaudar dinero destinado: 1) a financiar los sobrecostes de las campañas electorales eludiendo el control del Tribunal de Cuentas; y 2) a gratificar a la dirección del partido.

Si esta información es cierta, y si Bárcenas tiene documentación que lo acredite y muestra disposición a hacerla pública, estamos ante la activación de una bomba de relojería situada en el epicentro de la planta noble del partido que sostiene parlamentariamente al Gobierno. La duda hoy, como ayer, es si el PP seguirá guardando silencio o planteando el ‘caso Bárcenas’ como una suerte de maldición de la que sólo cabe eludir responsabilidades.

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
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2 respuestas a El ‘caso Bárcenas’ se transforma en el ‘caso PP’

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