Irak: Cuanto peor, mejor

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Ése es el mantra que parece presidir la acción del ISIS, grupo al que Olivier Roy define como “un descendiente de Al Qaeda, por lo que es en primer lugar un movimiento internacional globalizado que falta profundas raíces en la sociedad local y que no tiene un proyecto “nacional” (en contra de Hamas, Hezbollah, Jihad Palestina, o la movimientos radicales chiítas)”, de sociedad civil (salvo la referencia a la sharia) y que constituye un ejército de militantes, no un partido político, ni un movimiento social. Según la ONU, más de 1000 personas murieron y otro millar resultó herida en la ofensiva que durante el mes de junio protagoniza el Estado Islámico de Irak y Siria, cifras que devuelve al país a la cifra de muertos de la guerra civil sectaria entre 2006 y 2007.

Una vez reducida la efectividad de Al Qaeda tras la ejecución de Bin Laden, el ISIS tiene todas las papeletas para convertirse en el nuevo villano de Occidente, que se ha visto obligado a volver los ojos sobre Irak, que, tras la salida de tropas de EEUU en 2011, vuelve a ser el epicentro que puede terminar dinamitando toda la zona, más estable de lo que parece a desde la Primera Guerra Mundial, y que puede llevar a buscar como salida la cooperación militar entre Irán y EEUU, uno de los tres países que George W Bush incluyó en el Eje del mal. No en vano, el presidente de EEUU, Barak Obama, que sigue rechazando el envío de tropas a Irak (aunque ha enviado 300 asesores militares), aseguró que el ISIS es una amenaza que podría ampliarse y “contagiar” a países aliados como Jordania: “Creo que su ideología extremista plantea una amenaza a medio y largo plazo”, dijo.

En los últimos días, el ISIS tomó el puesto fronterizo de Al Qaem, por lo que dieron un paso más para conectar por carretera las zonas bajo su control en Irak y Siria, dos conflictos más relacionados entre sí de lo que parece. Según recoge Ignacio Álvarez Ossorio en su blog: “La guerra civil siria se ha convertido en una guerra de todos contra todos en la cual la formación yihadista ha aprovechado el vacio de poder para asentarse en las provincias de Raqqa y Deir Zor. [Desde hace meses], el régimen sirio ha concentrado sus ofensivas en la frontera libanesa y en las ciudades de Homs y Alepo sin atacar las bases del ISIS, que al fin y al cabo es un enemigo cómodo puesto que le permite presentar el conflicto como una lucha entre el secularismo y el radicalismo, entre el autoritarismo o la barbarie. El avance de los yihadistas obligará a Bashar Al Asad a mover ficha ante las crecientes presiones por parte de dos de sus principales aliados: Bagdad y Teherán”.

A estas alturas, las opciones pasan por ir hacia una federación de los tres territorios (o una partición de los mismos) o por la formación de un gobierno de unidad nacional con Nuri al Maliki fuera, y eso a pesar de haber sido la opción vencedora en las elecciones legislativas del mes de abril. La propuesta del gobierno de unidad, defendido por EEUU, no cuenta con el respaldo de Al Maliki, que en su discurso semanal, rechazó la fórmula del gobierno de concentración porque sería “un golpe contra la Constitución y un intento por poner fin a la experiencia democrática” que se ratificará con la apertura del Parlamento que salió de las elecciones el próximo 1 de julio. Además, el primer ministro electo defendió la actuación del Ejército: “las Fuerzas Armadas son capaces de abrir las carreteras que unen las provincias y liberar a las ciudades con el apoyo de las autoridades religiosas y los ciudadanos”.

No pasa nada. El secretario de Estado de EEUU, John Kerry, lleva días insistiendo en esta fórmula, con un “gobierno iraquí unido que represente a todas las partes del pueblo iraquí para hacer frente al ISIS”. Esa es la misma idea esgrimida en una visita que le llevó a Bagdad y al Kurdistán iraquí, que cada vez más comienza a funcionar como un Estado independiente, “instaurar un oasis de estabilidad en medio de la tensión que soporta toda la zona, tanto por las guerras de Irak como a causa de la que asola a Siria desde hace ya más de tres años” .

Hace unos días, el Ministerio kurdo de Recursos Naturales anunció la segunda venta de crudo exportado a través del puerto turco de Ceyhan, algo que rechaza el Gobierno de Bagdad: “Estamos orgullosos de este hito, que ha sido conseguido pese a casi tres semanas de intimidación e interferencias desde Bagdad contra los propietarios del buque y contra los compradores internacionales”, aseveró en un comunicado de prensa. Según la crónica publicada por The Economist, este movimiento podría tener efectos próximos que añadirían aún mayor motivos a la independencia del territorio respecto a Bagdad: “Si los compradores internacionales se vuelven menos preocupados por el gobierno en el veto de Bagdad sobre el tratamiento de los kurdos, las exportaciones a través del nuevo gasoducto del Kurdistán podría acelerar hasta 250.000-400.000 barriles por día a finales de año, frente a 165.000 en la actualidad”.

Esa deriva explica la reserva de las milicias kurdas (peshmergas) a participar en la operación militar diseñada por Bagdad para frenar el avance del ISIS limitándose por ahora a bloquear el acceso al petrolífero de Kirkuk, cuya soberanía reclama Erbil. Según Jesús A. Núñez Villaverde: “La reticencia kurda para alinearse con Bagdad obedece a una arraigada desconfianza sobre las intenciones de Al Maliki y al temor de salir de sus zonas tradicionales, pero también al hecho de que no son bienvenidos por los árabes suníes y, sobre todo, a que tal vez estén poniendo precio a su participación en una operación de eliminación del ISIS que también les interesa. Dicho de otro modo, las autoridades kurdas iraquíes pretenden aprovechar la necesidad que Al Maliki tiene de su colaboración militar para aumentar el porcentaje que actualmente reciben de los ingresos nacionales por la exportación de petróleo (un 17% del total) y su presencia en el gobierno nacional que se negocia actualmente”.

En el fondo, Kerry sugirió el principal problema al que se enfrenta Bagdad y la comunidad internacional: el avance incontestable del ISIS que, en apenas un mes controla amplias zonas en el norte y oeste de Irak, y que ha llegado casi a las puertas de la capital iraquí gracias a la deserción de 90.000 soldados iraquíes y a una potente campaña de publicidad, desde Twitter, a la que se han sumado medios occidentales que hasta hace cuatro días ignoraban incluso la tensión creciente en Irak. De ahí que se emitan fotografías y vídeos de supuestas ejecuciones públicas (que nosotros no podemos confirmar) y que se hable de su avance como el de las hordas de Tamerlán [Fotografía de AFP]

AFP

Sería de ilusos pensar que en ese avance no cuenta con el respaldo de buena parte de la población civil suní tras años de fuertes críticas contra el Gobierno de Al Maliki, al que acusan de gobernar sólo para la población chií (60% de la población total del país) . Como es de ilusos asumir la desaparición de los sectores que apoyaron a Sadam Hussein durante lustros sólo por la desaparición de su líder.

Tim Arango, corresponsal de NYT en el Kurdistán iraquí, lo resume así: Muchos de los antiguos partidarios del régimen, entre ellos oficiales de inteligencia y soldados de la Guardia Republicana – comúnmente conocido como el “estado profundo” en el mundo árabe – pertenecen a un grupo llamado los Hombres del ejército de la Orden Naqshbandia, a menudo referido como JRTN, las iniciales de su nombre árabe. El grupo anunció su creación en 2007, tras la ejecución de Sadam Hussein y su líder es Izzat Ibrahim al-Douri , figura relevante del antiguo régimen al que EEUU decidió no capturar y que se encuentra en paradero desconocido.

Si tenemos en cuenta su papel predominante durante el mandato de Sadam Hussein y la práctica independencia conseguida por los kurdos iraquíes, es fácil entender el malestar sunní, malestar que se hizo evidente en la represión de las protestas de hace un año y que está alimentando la acción del ISIS. En su avance, cuenta con el apoyo de las milicias de autodefensa de los Consejos locales, a las que hay que unir los antiguos baasistas (JRTN en sus siglas inglesas) y a sectores escindidos de las milicias anti-yihadistas(Hijos de Irak y Awakening).

CODA. Nada ocurre por casualidad y cualquier movimiento en una zona tan estratégica como la que nos ocupa tiene efectos directos en otros países de la zona. Uno de ellos es Turquía y el papel que el Kurdistán iraquí puede jugar en el futuro de los kurdos en el sur del país (también en Siria)

CODA 2. También nos resulta interesante esta selección de mapas que explican de un vistazo por qué Irak se ha convertido en el avispero que hoy abre las secciones de información Internacional de todos los medios de comunicación occidentales.

CODA 3. Recomendamos consultar el análisis de Jesús M. Pérez sobre el ISIS. Resulta interesante para recolocar ideas y, sobre todo, para matizar ciertas versiones que se están difundiendo a propósito de su novedad

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Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en activo
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