Podemos y su estrategia ante el ciclo electoral

Ésta fue una de las páginas que El País dedicó a Podemos el pasado verano, una portada que suscitó no pocas derivadas en torno a la autoría de un titular tan sensacionalista como falso:

El-País-contra-Ganemos

Tras las informaciones sobre los debates internos, leídos en clave de crítica interna y de riesgo de ruptura, el buque insignia de Prisa se hizo eco de las conversaciones entre las plataformas cívicas que, al calor del modelo Guanyem Barcelona, afrontaba la exigencia de los partidos del establishment al movimiento 15M: Si queréis participar en política, presentaros a las elecciones.

Este mes, después de semanas de actos asamblearios y ejecutivos, de conversaciones y de informaciones contradictorias publicadas en los medios más sensibles a lo que acontece en los movimientos sociales, parece que se ha acordado la conveniencia de confluir en una marca única (Ganemos) de cara a las elecciones del próximo año.

¿El motivo? La oportunidad histórica de aprovechar la debilidad de los grandes partidos que han protagonizado el sistema político español (PP y PSOE en el conjunto del Estado y CIU en Cataluña) para acceder a los gobiernos municipales de ciudades emblemáticas como Madrid, Valencia o Barcelona.

Lo escribía hace unos días Hugo Martínez Abarca (IU-Madrid y uno de los que en público han expuesto con más claridad su deseo de conformar una candidatura única): “El ciclo electoral de 2015 definirá los próximos 30 años. Para bien (toma del poder institucional de opciones rupturistas), para mal (nueva mayoría holgada del PP y aceleración de la involución democrática y social) o al menos para el mantenimiento de la incertidumbre (con la caída del bipartidismo, inestabilidad parlamentaria y una prolongación del ciclo de 2015)”.

En esa marca, que nace como referente del municipalismo,  estarían integradas formaciones políticas clásicas (especialmente IU y Equo, sobre todo en Madrid) y el movimientos de nuevo cuño. Sin embargo, la duda que se despejó este lunes fue precisamente la entrada de Podemos, la niña bonita desde que irrumpió en las elecciones europeas con 1.2 millones de votos y una proyeccción creciente en los sondeos sobre intención de voto.

La incógnita se despejó este lunes, de acuerdo a los documentos hechos públicos esta semana por las caras más visibles de Podemos y que deberán someterse a votación los días 18 y 19 de octubre en la asamblea fundacional de la formación. Esos documentos, que incluyen un borrador de principios políticos, otro de compromisos éticos y otro de principios organizativos y que han suscitado la crítica interna, señalan la estrategia propuesta ante el ciclo electoral que viene. Por si acaso, lo dejan claro:

Nuestras prioridades deben ser las elecciones generales y una participación en los comicios anteriores que asegure la presencia de Podemos, la continuidad de la ola de crecimiento e ilusión popular y la articulación en el territorio, política y cultural, de una nueva voluntad colectiva nacional-popular. Para ello, debemos adoptar decisiones que minimicen los riesgos y maximicen nuestras oportunidades

Por este motivo, y con el fin de minimizar los riesgos, se abre la puerta a que Podemos sea parte de Ganemos (o de otra marca) en las elecciones municipales y que concurra a los comicios autonómicos con su propia marca:

Así pues, nuestra propuesta es preservar la marca “Podemos” de las municipales pero poner nuestra capacidad política en juego, apoyando e implicándonos en las iniciativas municipalistas –se llamen “Ganemos” o de otra forma- que cumplan con los requisitos de la nueva política y las posibilidades de victoria y cambio, con todo nuestro potencial en el territorio y a escala nacional.

Entre las razones, el reconocimiento a la fragilidad organizativa de Podemos, una formación que se está haciendo, y la imposibilidad de presentar listas fiables. Así pues, se asume esa debilidad (que en el pasado tuvo, por ejemplo, el PSOE cuando se convirtió en el partido de referencia de la izquierda, en sustitución del PCE) y se toma una decisión en clave de responsabilidad, conocedores que están en el punto de mira mediático y social:

Con que en dos o tres de esos 8.177 municipios hubiese actuaciones impropias, concejales que rompiesen con las líneas de Podemos y faltasen a su compromiso ciudadano, quedándose el acta –como pasa en tantos pueblos- la mayor parte de los medios de comunicación se encargarían de convertirlos en un icono contra la “marca Podemos”, para intentar sembrar dudas sobre ella y lastrar así un crecimiento que ya llama a las puertas de las mayorías en nuestro país.

De esta forma, las CCAA donde coincidan los comicios muncipales y autonómicos, es decir, en todas menos en las tres históricas, Andalucía y el Principado de Asturias (que celebraron eleccioens en marzo de 2012), en la mesa habrá dos tipos de papeletas para elegir al mismo actor político, una decisión que presenta varias aristas:

  • La dificultad de presentar un producto reconocible en dos marcas políticas distintas, lo que puede añadir confusión a un proceso que es difícil que la ciudadanía con asiduidad. Queda claro el impacto de Podemos como marca de cara a las autonómicas y a las generales, pero queda debilitado su potencial en torno a las municipales, precisamente por su retirada táctica.
  • Aun así, se entiende el argumento que se otorga para justificar que Podemos no esté con sus siglas en los comicios municipales, una decisión que, quizás, deberían haber tomado otros partidos políticos (y así se habrían ahorrado la crisis de descrédito que sufren en la actualidad).
  • Es evidente que una formación que se está haciendo no puede tener los cortafuegos suficientes para evitar que se cuelen arribistas en las grandes plazas en una derivada franquiciada de la marca Podemos (según la terminología de José Ignacio Torreblanca). Este mismo problema lo podría tener Ganemos, por cierto, aunque se espera que su imbricación municipal le haga menos permeable a problemas de corrupción o dificultades de gestión que podrían llevarse por delante la imagen de honestidad de la que gozan.
  • Los malpensados señalan que Podemos renuncia a ir a las listas de las municipales porque, en su mayoría, y a pesar de lo que opine la ciudadanía, sólo se cobra por ejercer como concejal en los municipios más poblados. Otros recuerdan la tradición leninista que subyace en la conformación de los partidos políticos tal como los conocemos actualmente, retórica de la que no se escapa tampoco Podemos.
  • La presencia de IU puede garantizar la presencia de candidatos de la lista Ganemos (o la que se acuerde) en la mayoría de los 8000 municipios que elegirán a sus representantes en mayo de 2015.De otra forma, será muy difícil que esa marca ciudadana, o de “unidad popular, como la describe el equipo director de Podemos, pueda tener presencia en el conjunto del territorio (con sus implicacioens en torno a su consideración como producto urbano)
  • Parece claro que esta estrategia pasa por presentar candidatos desconocidos para el gran público aunque conocidos en los Círculos de Podemos y en otras plataformas organizativas. Habrá que ver  el impacto de esa decisión en las grandes plazas y si la marca política es capaz de suplantar la ausencia de líderes potentes (por desconocidos).

CODA. Resulta fascinante leer los textos en los que se enmarca el presente y el futuro de Podemos. Nosotros hemos extraído fragmentos en torno a la estrategia electoral pero recomendamos revisar el documento sobre los principios organizativos (sobre todo para los que consideran que no hay capacidad de influencia en las cúpulas partidistas, que es lo que está conformando Podemos estas semanas):

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CODA 2. El texto señala el impacto que la aparición de Podemos ha supuesto en la vida política española y, a juzgar por los movimientos del resto de partidos, no le falta razón. A la presencia de diputados e integrantes de IU (la mayoría, jóvenes y no especialmente vinculados al PCE) se suma el intento de dar a conocer a Pedro Sánchez a través de programas de entretenimientode televisión. No es la única decisión que ha adoptado el equipo que rodea al secretario general socialista, que estos días protagoniza actos con simpatizantes del PSOE organizados en apariencia asamblearia, algo que ya intentó en su momento Alfredo Pérez Rubalcaba con mujeres y que no fue tan aplaudido.

Para señalar aún más por dónde transcurren las aguas estos días, La Sexta se ha convertido en una de las plataformas en las que se diseñan los movimientos de los partidos de centroizquierda. Además de la presencia permanente de representantes de IU y de Podemos (que reparten su tiempo entre La Sexta y Cuatro) hay que sumar el tablero que supone, cada semana, el debate de La Sexta Noche. Sin ir más lejos, este sábado, Pablo Iglesias retó a Sánchez a acudir a un debate con él en dicho programa, propuesta que Sánchez rechazó con un argumento: “La agenda de Iglesias no es la misma que la del secretario general del PSOE”.

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Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en activo
Esta entrada fue publicada en elecciones, Movimiento 15M, Pedro Sánchez, Podemos, PSOE. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Podemos y su estrategia ante el ciclo electoral

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