Ucrania, un año después del Euromaidán

Estos días se cumple el primer aniversario de la cristalización del Euromaidán en Kiev, la protesta cívica como respuesta al alejamiento de la UE decidida por el presidente Víktor Yanukovich, obligado a dimitir tras los disturbios del mes de febrero, que acabaron con la vida de 26 manifestantes a manos de las fuerzas de asalto.

Un proceso político encauzado

El proceso iniciado en noviembre de 2013 por manifestantes del Euromaidán culminó hace unas semanas en el triunfo de las formaciones europeístas en las elecciones legislativas, que se saldaron con una fuerte fragmentación parlamentaria y una ruptura del sistema de partidos vigente desde la declaración de independencia de la URSS,

Este viernes, el presidente del país propuso que el jefe del Ejecutivo en funciones, Arseni Yatseniuk, siga como primer ministro de la nueva coalición gubernamental, formada por el Bloque de Poroshenki, el Frente Popular y otros tres partidos (Autoayuda, del alcalde de la ciudad de Lvov; el Partido Radical, del populista Oleg Liashkó; y Batkivshina, de la ex primera ministra Yulia Timoshenko). La primera decisión hecha pública: solicitar el ingreso de Ucrania en la OTAN. Citando lo que cuenta Rafael Poch en su blog de La Vanguardia, la ciudadanía ha dado su voto al sector político liderado por uno de los oligarcas más proclives a la UE:

“Después de los años noventa, la política ucraniana continuó siendo la lucha entre, fundamentalmente, dos grupos de magnates. Unos vinculados industrialmente a Rusia y por tanto que tendían geopolíticamente hacia ella, y otros mucho más en la órbita occidental. Esos grupos apenas  se diferenciaban internamente en su programa socio-económico, maltrataban exactamente igual la aparición de cualquier manifestación social o de izquierda, y mantenían una cruda lucha subterránea por el poder. Ambos grupos se disputaron ese poder y alternaron en él, con incidentes pero sin llegar a un enfrentamiento abierto y militar como el de octubre de 1993 en Moscú”

El triunfo de los sectores más pro-UE vino a completar el éxito de Petró Poroshenko en los comicios presidenciales del mes de junio, a pesar del bloqueo de las conversaciones entre Kiev y Moscú a propósito de la deuda que Ucrania mantiene en relación a la importación del gas ruso. Dio igual: la victoria europeísta fue aplastante a pesar de que en ambas citas se pudo constatar un descenso de la participación respecto a los procesos anteriores y una division del país en dos mitades, algo que se agudiza con los problemas en el frente este.

Tras al referéndum celebrado en Crimea, con la posterior anexión por parte de Rusia, la frontera este del país (la más industrializada y proclive al Partido de las Regiones del depuesto presidente Yanukovich) se alzó en armas contra el Gobierno provisional de Kiev, que consideraron ilegítimo. Un repaso por las entradas escritas a lo largo de este año permiten seguir el proceso seguido hasta la actualidad, cuando se constata la violación del alto el fuego decretado en el Donbass.

La guerra abierta en el este del país ha provocado casi medio millón de desplazados, 4.317 muertos y casi 10.000 heridos, según cifras de la OSCE. Desde el 5 de septiembre, se habla de un millar de muertos, con acusaciones de Kiev sobre la presencia de tropas rusas en la zona. Un buen test de cómo se enfrenta esta situación desde la capital del país lo tenemos en el primer ministro, Arseni Yatseniuk, que hace unos días se refirió a los rebeldes del Donbass como terroristas, el mejor argumento para justificar su negativa a abrir cualquier tipo de negociación.

Una crisis económica aún por explotar

La crisis del este de Ucrania es una muestra de la debilidad del poder político para garantizar la estabilidad de las fronteras territoriales. En la práctica, confirma la existencia de las famosas dos almas que atraviesan la identidad ucraniana, una situación aderezada con una crisis política que comienza a encaminarse y con una crisis económica de dimensiones catastróficas.

Ya se habla de una previsión de una caída del PIB del 8% este año en lo que puede ser el inicio del sufrimiento que la ciudadanía afrontará en los próximos años para acometer las reformas que van aparejadas a la ayuda financiera prestada por Occidente. Así, hace unos días se hizo pública la desaparición del oro del país, tal y como ha anunciado la gobernadora del Banco Nacional de Ucrania, que señaló: “casi no queda oro en las bóvedas del banco central, apenas un 1% de todas las reservas del Estado”.

 Es la geopolítica, estúpido

Hace un año, situamos Ucrania como la pieza clave de una reconfiguración geoestratégica del escenario europeo, con un discurso que retomaba la idea de una Rusia con reminiscencias de la URSS y cierta consideración de choque bipolar de modelos económicos, sólo matizados por la amenaza yihadista en Oriente Próximo, que tiene en Siria e Irak sus escenarios más sangrientos, y por el giro hacia lo que acontece en Asia-Pacífico, con el experimento de la revolución de los paraguas en Hong Kong bastante controlada por China.

No en vano, como bien recuerda Rafael Poch, por primera vez desde la caída de la URSS, “una gran potencia regional,  como es Rusia ahora,  le ha parado los pies a la superpotencia hegemónica del conglomerado imperial EEUU-UE”, con una OTAN redefinida y dispuesta a disputar un espacio que se creía pacificado (al menos ésa era la intención de Barak Obama cuando decidió concentrar su política exterior en Asia y el Pacífico, en detrimento de Europa y el Mediterráneo).

El hecho de que Occidente sólo haya anunciado sanciones económicas contra destacadas figuras rusas nos da ya una idea del avispero en el que se podría estar convirtiendo las relaciones entre ambos bloques, sobre todo ante los acuerdos alcanzados por Moscú y Beijing, que hace unos días aprobaron crear “un sistema colectivo de seguridad regional” que podría completar el llamado “collar de perlas” chino [referido al posicionamiento de las bases militares para establecer puntos de control e influencia militar sobre los mares del Sudeste Asiático y el Océano Índico [recomendamos revisar el post relativo a este asunto publicado por http://www.elordenmundial.com. A ellos pertenece el mapa que aquí destacamos]:

geopoliticaIndico1

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Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en activo
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Una respuesta a Ucrania, un año después del Euromaidán

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