#JeSuisCharlie: El hombre del saco reaparece en Europa

Entre 1.5 y 2.5 millones de personas han salido a las calles de París esta tarde para condenar el atentado contra la revista satírica Charlie Hebdo por parte de una célula islamista, que respondía así a la publicación de viñetas satíricas sobre el Islam. Charlie Hebdo llevaba siendo centro de ataques desde hace años debido a su humor de trazo grueso, una línea editorial que le granjeó problemas con la mayoría de confesiones religiosas y con el poder político, como denuncian estos días viñetistas del semanario.

charlie

La operación contra los autores de la masacre, que desde Occidente se vivió como un ataque a la libertad expresión que ha permitido resucitar la teoría del choque de civilizaciones propuesto por Samuel Huntington, concluyó el viernes a las 17 horas.

En ese momento, el mundo pudo ver en directo la operación policial que puso fin al secuestro de rehenes de los presuntos autores de la masacre [damos fe de que en Estambul se siguieron las informaciones en tiempo real en restaurantes]:

  • Tres terroristas, entre ellos los hermanos Kouachi, franceses de origen magrebí y presuntos autores del atentado contra Charlie Hebdo, entraron en una imprenta en la zona industrial de Dammartin-en-Goele. Allí mantuvieron retenidos a un hombre que sobrevivió a la entrada de la policía. No fue el caso de los presuntos terroristas, muertos durante la operación policial, un resultado sin detención, juicio ni condena que comienza a estar demasiado extendido en las sociedades occidentales.
  • Amédy Coulibaly retuvo durante horas a 20 personas en un supermercado kosher en la zona este de París. Tras registrarse varias explosiones, la policía puso fin al secuestro, que se saldó con cuatro muertos. Coulibaly fue el autor de la muerte de un agente de la policía municipal parisina el jueves y se sostiene que  tenía vinculación con Chémil Kouachi, uno de los dos asaltantes del Charlie Hebdo, al ser los dos discípulos de un islamista radical que llevó a cabo un atentado en 1995 contra el Museo de Orsay.

Tras la crisis económica, la realidad

Desde 2007, Occidente vive inmersa en sus problemas económicos y, en el caso europeo, en las grietas del proyecto europeo. Los líderes mundiales, y sus ciudadanos, parecían haberse olvidado de la amenaza del terrorismo yihadista, y eso a pesar de las innumerables señales en torno a la reconfiguración del mapa de Oriente Medio y las guerras alimentadas por mérito o demérito occidental, como Irak, Afganistán, Siria o Libia, además de los procesos políticos abortados en Egipto o Yemen.

Este 7 de enero, Europa ha vuelto a confirmar que está en el punto de mira de grupos que comienzan a competir con la espectacularidad de sus acciones, una vez confirmada la deriva histérica a la que parece que nos abocamos en nuestras sociedades del riesgo, la teoría con la que Ulrich Beck detectó las señas de identidad de los Estados liberales antes de que la globalización dejara de ser un acontecimiento para convertirse en un hecho diario.

Tras las primeras informaciones sobre lo ocurrido en la sede de la revista Charlie Hebdo, se filtraron las discusiones entre Al Qaeda y el IS para atribuirse la autoría de una acción que ha vuelto a poner a prueba la madurez de nuestras sociedades. Por ahora, el paisaje tras la batalla no puede ser más demoledor:

  • Este domingo, mandatarios de todo el mundo se concentraron en París para defender la libertad de expresión frente a la barbarie del fanatismo religioso. Nada que objetar si no fuera porque en la capital parisina se encontraban líderes con una abultada trayectoria de políticas restrictivas con la libertad de expresión (como Erdogan) y contra los derechos humanos (como el primer ministro israelí).
  • Mención aparte merece la presencia de líderes como Mariano Rajoy, unas semanas después de aprobar su Ley Mordaza, o del hecho de que los mandatarios del mundo se concentraron para mostrar unidad al margen de la multitud a la que se había convocado, una buena señal de la recuperación de la máxima absolutista “todo por el pueblo, para el pueblo pero sin el pueblo”.

Lideres

  • Horas antes, los ministros de Interior de la UE se reunieron para acordar medidas de unidad frente al terrorismo (de corte islamista). En ellos acordaron mayor refuerzo de los controles en el paso de las fronteras exteriores de la UE de aquellas personas que gozan del derecho a la libre circulación, poniendo así una piedra más al espacio Schengen, tal y como querían países como Francia, la Italia de Berlusconi o la España de Rajoy desde hace años. También se acordó un mayor control de las comunicaciones a través de internet para detectar y prevenir posibles amenazas de corte yihadista.
  • Durante estos días, “Je suis Charlie” (Yo soy Charlie) se ha convertido en la frase con la que el mundo ha convertido a París en la capital contra el terror. Es la continuación de la frase apócrifa de Voltaire: “No estoy de acuerdo con lo que dices, pero defenderé hasta la muerte tu derecho a decirlo“. Una unanimidad sólo matizada por voces que han señalado, con toda la razón del mundo, que condenar lo ocurrido en París no significa dar carta de naturaleza al humor racista que hizo mundialmente famoso a Charlie Hebdon o asumir el atentado contra sus profesionales como una acción de guerra.
  • Horas después del atentado aparecieron carteles negros con la leyenda en blanco y este domingo fueron un clamor en las manifestaciones en solidaridad con las víctimas de los atentados.

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  • Je suis Charlie se ha convertido en mainstream a pesar de que el atentado ocurrió al mismo tiempo que se supo que la milicia Boko Haram ha matado a 2000 personas en Nigeria en una sola semana. Por supuesto, lo acontecido en la potencia africana ha ocupado un espacio ínfimo en los medios de corte generalista, muy ocupados en centrarse en lo que acontecía en nuestro primer mundo blanco. La situación es tal que el Ejército de Nigeria ha pedido ayuda internacional para combatir a Boko Haram.
  • Desde el miércoles, el hashtag #JeSuisCharlie se ha convertido en trending topic mundial, hasta el punto de que es una de las etiquetas con mayor difusión en Twitter en la historia de esta red social. Esta imagen confirma el interés por todo lo que acontece en nuestro Primer mundo, confirmando el eurocentrismo de nuestra manera de relacionarnos con la realidad.

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  • Los atentados contra Charlie-Hebdo suscitaron un nuevo ejemplo de retroalimentación por parte de los medios de comunicación. Han sido innumerables las muestras de apoyo a la libertad de expresión como una de las bases de las democracias liberales que todavía se ponen como modelo de eso que llaman el mejor sistema político de los existentes. He aquí una muestra [en el enlace, más]:

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Occidente o cómo evitar el problema político

Con la llegada del nuevo año, parece que Europa vuelve a convertirse en el objetivo del terrorismo de corte islamista, que ya han demostrado en otras ocasiones que conocen perfectamente los tiempos mediáticos (basados en la inmediatez y, a menudo, en el amarillismo, la falta de rigor y la generalización abusiva de realidades complejas) y las consecuencias que para la sociedad tienen actos tan espectaculares como los vividos en París la semana pasada.

Doce personas (dos policías, ocho empleados de Charlie Hebdo, un invitado y un oficial de mantenimiento) murieron acribillada a balazos en la sede de la revista en el corazón de París el pasado día 7 de enero; el jueves, una agente de la policía municipal murió en un control; y el viernes, el mundo pudo asistir a la evolución de la operación antiterrorista que recordaba, como bien apuntó Luis Murillo, a un capítulo de Homeland.  Este domingo, la sede del diario alemán Hamburger Morgenpost  fue incendiada, aunque con escasos daños materiales. Su delito, haber publicado dibujos de Charlie Hebdo en solidaridad con esa revista satírica francesa.

Por fortuna, lo que se ha vivido en París durante la última semana nos sorprendió fuera de España, de manera que sólo hemos visto de manera muy superficial el tratamiento de los medios y el ataque de islamofobia al que se ha dado pábulo en medios generalistas y redes sociales desde que el yihadismo volvió a estar en la agenda mediática como consecuencia directa de una supuesta inmigración incontrolada.

Estas informaciones y comentarios ignoran convenientemente que uno de los policías asesinados era musulmán y que la comunidad musulmana ha mostrado desde el comienzo su repugnancia ante unos actos que deberían englobarse en la guerra contra el fanatismo, como bien recuerda John Cassidy en The New Yorker.

A pesar de nuestra ignorancia respecto a lo que ocurre más allá de lo que nuestros medios de comunicación seleccionan como importantes, lo cierto es que la amenaza del fanatismo no deja de crecer, bien en forma de acción de yihadistas extremos, bien en forma de fascismos, con implantación creciente en países como Francia (donde el FN sigue siendo la primera preferencia electoral en el caso de celebrarse comicios presidenciales) o en Alemania, donde estas semanas se suceden concentraciones contra el Islam y otras a favor de la convivencia pacífica. Las formaciones xenófobas implantadas en los países que antes conformaban el corazón de la Europa en construcción no hacen sino frotarse las manos ante los réditos políticos que estas acciones pueden tener en sus expectativas electorales.

Sin embargo, el foco se pone convenientemente en la supuesta guerra civilizatoria, de corte religioso, quizás para no reconocer que el problema era y sigue siendo político: El apoyo de Occidente a países y grupos que financian la yihad que perpetran lobos solitarios o células como las de París; la falta de voluntad para abordar conflictos abiertos, desde Palestina a Siria pasando por Yemen, Libia o Irak; la reconfiguración de un mundo en el que el futuro parece que ya no pasa por Europa ni EEUU, a pesar del peso político que atesoran en virtud de su historia.

CODA. Para saber más datos de los autores de la matanza en Charlie Hebdo , recomiendo leer la crónica de Eduardo Febbro, cortesía de Darío Adolfo.

También recomendamos el post de Alfredo Pérez Rubalcaba en su perfil de Facebook. No se puede decir más en menos espacio:

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Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en activo
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4 respuestas a #JeSuisCharlie: El hombre del saco reaparece en Europa

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