Grecia: Todo listo para la victoria de Syriza

Al menos es lo que apuntan los últimos sondeos sobre intención de voto publicados en las dos últimas dos semanas y que recopilamos a continuación [destacamos los datos difundidos por el último trabajo de cada empresa difundida].En todos ellos se repite una constante: Syriza será la fuera más votada con una distancia mayor que la que en las elecciones de 2012 Nueva Democracia obtuvo respecto a la coalición de izquierdas.

CapturaGRECIASONDEOS

Según los datos recopilados hasta el viernes, Syriza obtendrá una media del 31.9% de los votos, +5.51 puntos respecto a la representación que obtuvo en los comicios de junio de 2012, con una horquilla que le sitúa entre el 28.7% (The Point) y el 35.5% (Public Issue). Ningún sondeo, por cierto, le otorga la mayoría absoluta, lo que abre todo el abanico para negociar un apoyo parlamentario, con o sin presencia de otros partidos en su futuro Gobierno.

Si nos fijamos en los datos difundidos por la empresa Pro-Rata (no hemos podido consultar la ficha técnica), Syriza sería la opción favorita entre los menores de 55 años (duplica el apoyo que recibe ND entre los menores de 34 años, que son precisamente los más afectados por las medidas de austeridad puestas en marchas por el gobierno de coalición formado por conservadores y socialistas) y saca 12 puntos a los conservadores en la franja de edad de 35 a 54 años, es decir, aquella que fue beneficiada por los días de vino y rosas de la economía helena.

Sin embargo, ND logra un apoyo mayoritario entre la población de más edad, lo que no deja de tener su importancia si tenemos en cuenta dos variables: Se estima que 500.000 griegos viven en el extranjero y, por lo tanto, sólo pueden ejercer su derecho al voto si viajan al país (200.000 de ellos son exiliados de la crisis por lo que es previsible que muchos sean jóvenes); además, hay que tener en cuenta que en el país hay 10.7 millones de habitantes, que están llamados a las urnas 9.8 millones y que, de ellos, 2 millones superan los 71 años. Según estos datos, se decantarían por los conservadores:

Suyriza2

Volvamos a nuestro análisis. El 32% de representación que obtendría Syriza supone 6.7 puntos respecto a la media que obtendría ND, que sólo había perdido 4.3 puntos respecto al resultado que obtuvo en 2012 (aunque hay sondeos, como Palmos, que le otorga un increíble 20% de intención de voto). Si tenemos en cuenta lo que han significado estos casi tres años para la vida del ciudadano medio griego, tendremos que convenir que la formación que lidera Antonis Samarás sale bastante bien parada de su cita con las urnas. Así, parece que su campaña del miedo, con mensajes como el del vídeo puesto en circulación hace unos días, en el que juega con lo que pasará en Grecia el día posterior a la victoria de Syriza:

El vídeo es el colofón a una campaña del miedo en la que entraron miembros del Gobierno de Samarás, como su ministro de Sanidad Makis Voridis, que pidió defender con votos lo que los monárquicos defendieron en la guerra civil de 1946-49:  “Nuestra generación no va a entregar el país. Vamos a hacer lo que sea necesario. Vamos a defender con nuestros votos el domingo lo que nuestros abuelos defendieron valientemente con las armas”.

To Potami podría convertirse en la tercera fuerza parlamentaria, con un 5.9% de media, un éxito si tenemos en cuenta que no hace ni un año que estas siglas se presentaron en sociedad. La formación compite así con Amanecer Dorado, que se quedaría en un 5.38% de los votos, un porcentaje que hay que tomar con todas las cautelas por dos motivos: la mitad de los diputados de AD llevan meses en prisión (por lo que no han podido hacer campaña) y existe un voto oculto muy elevado (muchos ciudadanos no reconocen públicamente que votan a la formación neonazi, que en otros momentos alcanzó porcentajes de intención de voto cercanas al 15%).

Los comunistas del KKE, que el jueves llenaron la plaza Syntagma de banderas rojas, alcanzaría un 4.9% de media, +0.4 puntos en relación a las elecciones de 2012. Quedarían por delante así del PASOK, que se hunde al 4.3% de intención de voto de media, con horquillas que le dejan incluso fuera del Parlamento heleno (el mejor resultado, el que le atribuye Kapa, le sitúa en el 5.7% de intención de voto). En menos de tres años, la formación de Venizelos habría perdido casi 8 puntos de intención de voto, convirtiéndose en el principal damnificado de las consecuencias de la política económica puesta en marcha por el gobierno de coalición.

Como venimos señalando desde hace meses, Dimar, que también entró en el gobierno que preside Samarás, se quedaría sin representación, al igual que Griegos Independientes, que obtendría una media del 2.8% de intención de voto (con algunos sondeos que sí le sitúan por encima del 3% legal que marca la ley electoral griega). Asimismo, Kinima, la formación que lidera el ex primer ministro griego Giorgos Papandreu, escindido del PASOK, se quedaría en una media del 2.25%, aunque con matices: al igual que AD, todo lo que se vincule al PASOK podría registrar un voto oculto importante, tal y como se demostró en las elecciones locales celebradas en mayo, en las que los candidatos independientes antes vinculados a los socialistas griegos no quedaron en mal lugar.

Sea como fuere, lo que está claro es que hay cierta tendencia de victoria que recaería esta vez en el lado de Syriza, que se aprovecharía de una participación que, según se apunta, podría superar el 62.5% registrado en junio de 2012 (un mes antes, la participación fue del 65%). Su victoria está en el aire y esta tendencia se nota también en la propia organización de los actos de campaña. Hace unas semanas, señalamos cómo la coalición e izquierdas estaba optando por organizar actos multitudinarios frente a sus rivales, que se conformaban con llenar teatros y locales cerrados.

En la última semana de campaña se ha notado esta misma dinámica: el mitin de cierre de campaña de ND se organizó en un polideportivo en Atenas, al que acudieron 2500 personas (menos del aforo total) y que comenzó hora y media más tarde para que no apareciera tan vacío. El mitin grande de campaña de Syriza tuvo lugar el jueves en la plaza Omnium de la capital griega en la que, según la policía, logró congregar a 10.000 militantes (20.000, según los asistentes). Este acto tuvo su relevancia en España por la presencia de Pablo Iglesias (que acompañó a Alexis Tsipras en  el escenario y que pudo escuchar cómo los asistentes coreaban “Syriza, Podemos, Venceremos), de Cayo Lara (que compartió mitin con Tsipras el miércoles) y Ada Colau.

El sistema político griego se reacomoda

Las elecciones de 2012 significaron la constatación del cambio del sistema político y de partidos derivado de una crisis económica y social muy profunda. En esas elecciones, se rompió el bipartidismo que promovía la ley electoral griega (caracterizado por una infrarrepresentación de las regiones más pobladas y con el bonus de 50 diputados para la formación más votada, en un intento de garantizar la estabilidad por encima de la representación política) y el sistema clientelar se puso en entredicho por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial. El efecto más inmediato fue el desplome del PASOK y la emergencia de Syriza como alternativa de gobierno a ND, el partido conservador. 

Los datos explican mejor que las palabras lo que ha ocurrido en Grecia en estos años. Antes del inicio de los problemas económicos en el país -con su derivada en forma de crisis social y política-, existían dos partidos políticos que se turnaban en el poder con victorias electorales por encimad el 35%. En 2007, ND ganó las elecciones con un 41.8% mientras que el PASOK se quedó en el 38.1% (79.9% sumaban ambos), con Syriza en el 5%.

CapturaGreciaEleccoines

Dos años después, la evidencia de la contabilidad creativa del Gobierno conservador de Karamanlís derivó en un adelanto electoral que se materializó en la victoria del PASOK con casi el 44% de los votos (la suma del apoyo al bipartidismo sumaba el 77.4% de la representación parlamentaria), con Syriza en el 4.60%. Dos años después, Papandreu presentaba su dimisión, se abría el periodo de un gobierno tecnócrata en Atenas y se confirmó la bola de nieve que se puede consumar este domingo, con un cambio en la hegemonía de la izquierda que podría llevar a Syriza, la organización fundada en 2004 a imagen y semejanza de IU, a gobernar.

Según los datos de los sondeos, parece que los ciudadanos griegos retomarán, con matices, su  comportamiento electoral tradicional aunque hayan variado los actores. Así, han sustituido al PASOK por Syriza, frenando, de paso, las expectativas electorales del KKE. Si a este hecho se suma la aparición de To Potami, parece claro que el centroizquierda griego se ha reformado por completo en apenas tres años, con las consecuencias que veremos este domingo.

La evolución de los sondeos que hemos realizado en este blog, desde la semana misma en la que se anunció el adelanto electoral, confirma que ha habido también un cambio en el sistema de partidos respecto a las últimas elecciones, promoviéndose, de nuevo, una suerte de bipartidismo imperfecto (más parecido al español) que se compensa con la presencia de formaciones pequeñas pero fundamentales en términos de garantizar la estabilidad.

Así, uno de los debates más recurrentes estos días es saber si Syriza logrará la mayoría absoluta este domingo, un porcentaje que se antoja difícil si se tiene en cuenta que el Parlamento estará compuesto por siete fuerzas políticas (ocho si finalmente entra el partido de Papandreu).

En este punto, tenemos claras varias cuestiones:

  • La campaña ha sido beneficiosa para Syriza, que ha ganado 3.94  puntos de media en relación a los sondeos que analizamos tras conocerse el adelanto electoral en Grecia: ganó 2.86 puntos en relación a la primera semana de campaña y un punto más en esta última, y eso a pesar de los mensajes duros lanzados por Samarás, compensados con un discurso tendente a ofrecer cambio con moderación por parte de Tsipras.
  • En el caso de ND, también ha habido una evidente recuperación, no tanto a los primeros sondeos de la campaña, sino a los anteriores. Las encuestas publicadas a finales de octubre le otorgaban apoyos en torno al 20.95% (frente al 29.39% de Syriza). Según nuestros datos, ND ha pasado de una intención de voto del 24.53% en la semana del adelanto electoral a un 25.3% de media este viernes (con una mejora, al 26.64%, durante los primeros días de la campaña).
  • Los datos en torno a To Potami han permanecido estables a lo largo de la campaña, de manera que podemos hablar de un cierto techo electoral que, en cambio, puede ser fundamental si Syriza no alcanza la mayoría necesaria y requiere un socio de gobierno.
  • En los últimos días, tanto Griegos Independientes como el PASOK se han ofrecido para ser ese socio de Gobierno de Syriza. El caso de los socialistas es dramático, con una pérdida de 40 puntos desde 2009, lo que tiene un efecto directo en la proyección del partido en la política nacional: Sólo le queda la desaparición y/o la refundación, algo que ha intentado Papandreu (ya veremos con qué éxito). En el caso de Griegos Independientes, hablamos de un partido que consiguió el 7.5% de apoyos en 2012 y que hoy se podría quedar fuera del Parlamento.
  • El éxito de Syriza tiene un efecto directo en la proyección del KKE, que pese a su poder de convocatoria en el mitin de Syntagma referido y su papel en las huelgas generales convocadas desde el inicio de la crisis, ha perdido casi la mitad de sus apoyos, en buena medida por su negativa a pactar con la izquierda radical, formación a la que considera una traidora ideológica, a pesar del vector de cambio que se percibe.
  • Por último, hay que citar el papel de AD, una formación que tiene el mérito de haber perdido apenas 1.6 puntos en relación a 2012, y todo ello a pesar de las vicisitudes judiciales de su cúpula directiva. Hay que seguir con atención a esta formación por dos motivos: porque en muchos momentos de la legislatura provocó que ND se escorara a la ultraderecha para taponar posibles fugas de votos, algo que se podría agudizar si obtiene unos resultados mejores que los que le auguran los sondeos; y porque, si Syriza decepciona a la ciudadanía si consigue el poder, podría emerger como una de las alternativas a las que la desesperación podría llevar a confiar.

La dimensión europea de las elecciones

En las elecciones generales de junio de 2012, que fueron una repetición de las de mayo ante la incapacidad de conformar gobierno, las instituciones europeas, con Alemania a la cabeza, entraron de lleno en la campaña, convirtiéndose en un activo más de la política griega. En esta cita electoral, quizás ante la evidencia del cambio que parece que se respira en el país, los avisos se han centrado más en avisar de que los Estados serios cumplen sus compromisos y que Atenas saldrá perdiendo si finalmente sale del euro.

El tono de las instituciones comunitarias, muy distinto al que se asumió en junio de 2012, se complementan con sugerencias en torno a una negociación del siguiente plan de rescate, que podría llegar tras constarse que los 2400.000 millones que conformaron los dos anteriores no están dando resultado, y con un cambio en el tono de los líderes de Syriza, que han rebajado, y mucho, sus posicionamientos más maximalistas, en buena medida porque están viendo que tocarán poder en breve. Ya lo hicieron tras las elecciones locales del pasado mes de mayo, tras las cuales gobiernan en la región de Ática, donde han puesto en marcha el plan con el que pretenden rescatar a la gente que ha sufrido de forma directa el laboratorio de pruebas que ha supuesto Grecia para la Troika:

Así, Grecia, con sus 10.7 millones de habitantes y cuya economía aporta el 2.5% al  PIB de la Eurozona, se ha convertido en una china en el zapato de la construcción europea, sobre todo por el efecto contagio que pudiera tener en otros países, en las que las opciones críticas con la deriva de esta UE están ganando adeptos

  • España debería haber jugado el papel que se le demandó a Grecia cuando comenzaron los problemas en la periferia de la UE y alguien decidió que se podría escarmentar años de excesos en cabeza ajena. En 2011 no había una estructura capaz de configurar ese cambio -tras la renuncia de Rodríguez Zapatero a liderar esa opción- pero hoy sí. De ahí el protagonismo de Podemos en la campaña griega y los avisos del FMI y organismos internacionales a los riesgos del auge de los populismos.
  • Francia: uno de los apoyos más extraños que le han llegado a Tsipras procede del Frente Nacional. Marine Le Pen deseó que Syriza gane las elecciones a pesar de las diferencias (“Eso no hace de mí una militante de extrema izquierda. No estamos de acuerdo con todo su programa, especialmente con la inmigración. Pero nos alegraríamos de su victoria”). El motivo: Grecia recuperaría su soberanía y sería el comienzo para levantarse “contra el totalitarismo de la Unión Europea y de sus cómplices, los mercados financieros”. La respuesta, desde Syriza, no ha podido ser más clara: “Es cierto que Marine Le Pen, al igual que Syriza, critica las políticas de austeridad de Europa. Pero militamos por una Europa social, de las libertades y de los derechos sociales garantizados, cuando la visión del Frente Nacional es xenófoba y reaccionaria”.
  • Portugal celebrará elecciones generales el próximo mes de junio. Aunque no existe en el sistema de partidos luso un terremoto político similar al de Grecia (o al de España), parece que los socialistas serán los más votados en la próxima cita electoral (con porcentajes de voto en torno al 37%). Otro país de la periferia que gira a la izquierda y que podría unirse a la estela que, a cierto nivel, está suponiendo Matteo Renzi como defensor de la socialdemocracia europea, de retirada en buena parte de los Estados salvo, ironías de la vida, en Italia, donde los sondeos le aventuran un apoyo en torno al 40%.

Para añadir más elementos al análisis, quedémonos con un dato: El viernes, en la resaca financiera tras el anuncio del BCE de que inyectará 60.000 millones mensuales al sistema hasta septiembre de 2016, la Bolsa de Atenas cerró con una subida del 6.14%del 6.14%.  Y  eso a pesar de que Tsipras ya fijado hasta julio el calendario para negociar con los acreedores las condiciones que permitan cerrar el segundo rescate de la economía helena.

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Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en activo
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