Primeros pasos del Gobierno griego y aviso a España

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Ésta es la portada con la que el semanario The Economist se presentó hace unos días, una buena metáfora de lo que está suponiendo la victoria electoral de Syriza y los primeros pasos del gobierno formado por Alexis Tsipras, coherente con los retos fijados y que Irene Savio reunió en este magnífico post: abordar la crisis social que vive el país; relanzar el crecimiento económico y reestructurar el pago de la deuda pública (175% del PIB); lucha contra la corrupción, el clientelismo y la burocracia, lo que implica un cambio en la cultura del país; devolver a Grecia la dignidad nacional; mantenerse en la UE pero con reglas distintas a las aplicadas hasta la actualidad y que se traduce en el hundimiento económico y social de un país que aporta el 2% del PIB de la Eurozona.

El martes, Tsipras dio a conocer la composición de su Gabinete, compuesto por diez hombres (tres de ellos con funciones económicas) y en el que la presencia de las mujeres quedó de manera testimonial. Recordemos: no aparece ni una sola mujer en la primera línea y sólo son seis de los 40 miembros que componen los escalafones inferiores del equipo saliente del pacto entre Syriza y Griegos Independientes, el partido ultranacionalista, escindido de ND, que ha visto compensado con la cartera de Interior el apoyo parlamentario a Syriza, que se quedó a dos escaños de la mayoría absoluta. La principal razón de este pacto a priori antinatura, la posición de ambas formaciones contra el memorándum de entendimiento que sustentan los rescates [el elemento ‘dignidad nacional’ que citaba Irene Savio].

Estos nombramientos generaron polémica fuera de la fronteras de Grecia, con tres posiciones enfrentadas: Los que justifican este hecho como un detalle sin importancia dada la tarea de salvación del país que tiene por delante el nuevo Ejecutivo; los que apelan a la capacidad para rechazar el sistema de cuotas; y los que defendemos que esta decisión ha sido un error de bulto que lastra el carácter revolucionario del Gobierno de Syriza.

El Gobierno de Tsipras no ha obviado redundar en su carácter laico (prometiendo y no jurando sus cargos), ha anunciado medidas simbólicas en relación a los paganos de la crisis y opta por una composición de su gabinete masculina en un país en el que las mujeres siguen teniendo poca visibilidad pública, olvidándose de al menos del 50% de la población griega, una costumbre que comienza a estar demasiado generalizada también en las fuerzas que se denominan de izquierdas.

De ahí que resulte imprescindible el post de Hibai Arbide Aza: “Las principales víctimas de la crisis somos las mujeres”, dice tajante Vasilakaki, una profesora de adultos ateniense. “Los índices de pobreza son mayores en las mujeres que en los hombres, igual que el paro. Los recortes sociales implican un aumento de los trabajos de cuidados que recae en nosotras. Hay muchos suicidios de mujeres… Por si fuera poco, la crisis está teniendo efectos colaterales de los que nadie habla. Muchos hombres en paro no son capaces de asumir su situación. Están educados para ser los que traen la comida a casa; la falta de ingresos les provoca frustración y eso se traduce en un aumento de la violencia de género”.

El miércoles, tras el primer consejo de ministros presidido por Tsipras, se dieron a conocer los primeros pasos del llamado “gobierno de salvación social”, una propuesta que pasa, sobre todo, por recuperar anímicamente a una sociedad hundida tras siete años de crisis económica y recortes sociales a cambio de dos rescates por valor de 240.000 millones de euros.

Por si quedaba alguna duda, se escucharon dos avisos. Por un lado, Tsipras fijó entre sus objetivos “renegociar la deuda y salir de la austeridad asfixiante” con “la renegociación de la deuda griega con los socios”, con vistas a una solución que sea en “el beneficio de todos”. Por otro lado, el ministro de Reconstrucción Productiva, Medio Ambiente y Energía, Panayiotis Lafazanis, anunció que se cancelará de forma progresiva todas las leyes aprobadas por el dictado de la Troika: “Con nuestro Gobierno terminan dos cosas para siempre: termina la Troika y progresivamente se cancelarán todas las leyes impuestas por la Troika”. Entre las primeras medidas anunciadas figuraron:

  • Combate de la evasión fiscal (parte de su programa de lucha contra la corrupción y el clientelismo)
  • Paralización de la venta del 30% de la Corporación Pública de Energía de Grecia (PPC), la mayor del país, cuyo valor se ha hundido en bolsa un 13,93%. El objetivo, abaratar el coste de la energía y facilitar electricidad gratuita a 300.000 hogares.
  • Paralización de la privatización de puertos y aeropuertos. Especialmente importante es la paralización de la privatización del 67% de la propiedad pública del puerto de El Pireo.
  • Subida del salario mínimo interprofesional de 586 a 751 euros
  • El pago de la extra a los pensionistas que cobren menos de 700 euros al mes
  • Devolver a sus puestos a los funcionarios despedidos de forma inconstitucional
  • Conceder la nacionalidad a los hijos de los inmigrantes nacidos en Grecia
  • Recuperar la universalidad de la atención sanitaria (una medida importantísima si tenemos en cuenta que tres de los once millones de griegos se quedaron excluidos de la cobertura sanitaria durante estos años)

Los efectos de la victoria de Syriza y los anuncios realizados han tenido un reflejo directo en ese ente amorfo que son los mercados. Grecia habría registrado una fuga de capitales en diciembre por valor de 3000 millones, cantidad que habría llegado a 11.000 millones durante este mes de enero:

  • La Bolsa de Atenas registró caídas según se fueron anunciando las primeras medidas del Gobierno. El miércoles, llegó a caer un 9%. El lunes, la Bolsa griega cerró con una caída del 3.2% (3.64% el martes), con caídas generalizadas en los bancos, que acumularon pérdidas de su valor cifradas en un 40%. El miércoles, las acciones de Piraeus Bank cayeron un 29,26%, las de Alpha Bank un 26,76%, las de Eurobank Ergas un 25,93% y las National Bank of Greece un 25,45%. El jueves se cambió la tendencia y la Bolsa de Atenas cerró con una subida del 3.16%.
  • De manera directa, la prima de riesgo griega se disparó por encima de los 1000 puntos básicos (1024 el miércoles, sumando 85 puntos en una sola jornada durante el miércoles). La rentabilidad de los bonos griegos a diez años llegó al 10.7% el miércoles (un punto más en un solo día). La deuda griega que vence en julio de 2017 ha pasado del 10.9% al 16% en una sola semana.
  • Standard & Poor’s ha colocado en observación con perspectiva negativa la deuda soberana griega, lo que supone que cualquier imprevisto podría llevarle a bajar su calificación próximamente. En su comunicado, la agencia precisa que antes del próximo 13 de marzo decidirá si la rebaja o no. Entre los argumentos para este aviso: “Unas políticas económicas y presupuestarias promovidas por el nuevo Gobierno elegido en Grecia son incompatibles con el marco político negociado entre el Ejecutivo anterior y los acreedores oficiales”.

Estos movimientos se producen mientras se suceden avisos como el de Alemania, con respuestas como la del ministro de Economía alemán y el vicecanciller, Sigmar Gabriel, del SPD (“Ya no nos tendremos que preocupar más como hacíamos antes”) sobre un posible abandono de Grecia del euro. Tal vez por este motivo, tras reunirse con el presidente del PE, Tsipras pidió a los socios europeos “tiempo” para llevar a cabo su programa de “profundas reformas” aunque insistió en que Grecia necesita una “quita parcial” de la deuda para hacerla sostenible.

De ahí que resulte interesante abordar la respuesta política a la batería de anuncios con la marca Syriza:

  • Durante la semana, los responsables económicos y el primer ministro griego se han reunido con los responsables de los organismos financieros y algunos de los Estados de peso de la UE (como Francia), obteniendo la misma respuesta: Syriza debe cumplir con los compromisos adquiridos por el anterior Gobierno y, según el Estado, no se puede renegociar la deuda (en términos de quita): “Desde la CE la posición no ha cambiado. Existen todavía los mismos compromisos hechos por el pueblo griego hacia el resto de los ciudadanos europeos y las instituciones europeas, y esperamos que cumplan todo lo que han prometido que cumplirían”.
  • El viernes, tras la reunión del presidente del Eurogrupo con el titular de Finanzas griego, se visionaron las dos posiciones en torno al futuro griego: El Eurogrupo descartó la posibilidad de celebrar una conferencia sectorial en la que se aborde el pago de la deuda de Grecia, una petición a la que es han sumado casi todos los países rescatados. Por su parte, Yanis Varufakis explicitó la posición que Syriza defiende desde hace meses: La negativa a aceptar la legitimidad de la Troika como actor de negociación. En la rueda de prensa posterior a la reunión,Varufakis aseguró: “No tenemos intención de trabajar con una comisión que no tiene razón de existir, incluso desde la perspectiva del Parlamento Europeo. Quiero recordar que este Gobierno fue elegido con un programa que no admite el actual diseño de rescate ni tampoco que la deuda puede ser pagada”.
  • El jueves, desde Francia se habló de negociar los plazos de devolución de la deuda, algo a lo que se niegan, de manera más o menos sorprendente, Estados rescatados de una manera u otra como Portugal, Irlanda o España. Luis de Guindos, futuro presidente del Eurogrupo si se cumplen las previsiones, fue uno de los más duros al señalar la ayuda española (26.000 millones) en el rescate griego y la necesidad de que Atenas no juegue con el dinero ajeno. Por si acaso, el titular de Economía española avisó que el problema hoy no es tanto la deuda griega pasada sino su capacidad para financiarse en el futuro, sobre todo si se tiene en cuenta que sólo tiene cubiertas sus necesidades hasta finales de marzo.

En el fondo, tal y como se aventura ya en entrevistas y análisis, parece que muchos están dispuestos a ponérselo mal a la Grecia como aviso a lo que pueda ocurrir en países con un peso económico que podría poner en riesgo la deriva de la Eurozona. Hablamos de Francia e Italia (países en el punto de la mira de la CE por sus datos macroeconómicos) y de España (10% del PIB de la Zona Euro), donde se puede materializar la principal amenaza para el statu quo si Podemos consigue en las urnas los apoyos que le aventuran los sondeos sobre intención de voto.  Un escenario que queda perfectamente reflejado en esta viñeta de Peter Schrank publicada por The Economist [cortesía de ]

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Así, Grecia volverá a convertirse en un laboratorio  de pruebas que se exhibirá a la ciudadanía de la UE que vaya a ser convocada en las urnas próximamente y que tenga la tentación de defender postulados similares a los de Syriza. En la línea de lo expuesto, Tsipras ya ha anunciado que Chipre e Italia serán las primeras etapas de su primer viaje como primer ministro.

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Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en activo
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