Monedero sí tuvo miedo a Montoro

Ésta fue una de las primeras reacciones públicas de Juan Carlos Monedero, secretario de Proceso Constituyente y Programa de Podemos, tras la sucesión de noticias en torno a supuestas irregularidades fiscales por el cobro de 425.000 euros procedentes de dos años de trabajo realizado en 2010 con algunos de los países del ALBA. Fue en Leganés, días antes de la Marcha del cambio, y respondía al ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, y a su advertencia pública: “Montoro ¿quieres asustarme? Tengo mis cuentas muy en regla”. Poco después, Pablo Iglesias mostraba su respaldo total por Monedero con el argumento de que si tocaban a uno, tocaban a todos (los miembros de la organización).

Este viernes, el diario El Mundo llevó en portada que el número 3 de Podemos, que cobró esa cantidad a través de su cuenta personal, habría regularizado su situación con Hacienda, a través de una declaración complementaria para regularizar el dinero recibido por sus trabajos y que facturó a través de su empresa Caja de Resistencia Motiva 2, creada en octubre de 2013, con posterioridad, para cobrar ese dinero por asesoría:

EM

El  mismo día, el periódico La Vanguardia publicó que antes del mitin de Leganés Monedero había presentado una declaración complementaria, que lleva implícito recargo (de entre 5-20%, en función del plazo legal transcurrido) e intereses; el hecho de haber sido una declaración voluntaria, es decir, antes de ser requerido oficialmente, y de que la cantidad defraudada no supera los 120.000 euros le exoneraría de haber cometido delito fiscal por el importe defraudado (y de la sanción correspondiente).

Hace días escribimos un post a propósito de la política de comunicación de Podemos y sus miembros ante las informaciones sobre sus dirigentes que, de manera convenientemente, se filtrarán en los próximos meses, sobre todo si la formación que lidera Pablo Iglesias sigue apareciendo como una opción de gobierno en las encuestas.

Durante estas semanas, hemos visto cómo se ponía en aprietos a los distintos portavoces de Podemos a propósito de las cuentas poco claras de Monedero, que finalmente sólo pudieron alegar: 1) que se trataba de un tema personal del afectado, 2) que él daría las explicaciones pertinentes y 3) que Podemos es la formación con las cuentas más claras y transparentes de todos los partidos que hoy figuran en el tablero político. En el momento de elaboración de este post, Monedero no se había pronunciado públicamente sobre la declaración complementaria con Hacienda.

Este viernes, tras la filtración (a El Mundo y La Vanguardia) de la situación fiscal de Monedero, Podemos elaboró un comunicado que ahonda en la tesis de que estamos ante un intento de relevar a uno de los actores principales de “la casta”, por mucho que el argumento sea que el dinero se ha utilizado para poner favorecer un proyecto mediático (La Tuerka) y no como parte del enriquecimiento personal. Podemos

Más allá del uso partidista por parte del Gobierno de una información que es secreta, es absolutamente impresentable un comunicado con estos argumentos, en especial los que recoge el tercer párrafo: “La opción que fuera más favorable para la Hacienda Pública y hacer una declaración complementaria voluntaria sin que existiera ninguna notificación de Hacienda. La existencia de una declaración complementaria voluntaria implica por ley que no existe fraude fiscal, por lo que las informaciones vertidas son claramente falsas e interesadas al servicio de la disputa política”.

Viejas prácticas que asumen los recién llegados a la política profesional, mucho más cercanos de las castas políticas que dicen querer derrumbar de lo que parece.

Consideraciones

Pese al comunicado y las loas a la voluntariedad del afectado por las informaciones que nos ocupan estos días, hay que puntualizar:

  • Monedero ha tenido que abonar 130.000 euros en concepto de IRPF con una declaración complementaria a Hacienda. De manera implícita, asume que algo se había hecho mal, bien porque fue mal asesorado, bien porque voluntariamente no quiso pagar 200.000 euros por su actividad profesional [había abonado previamente 70.000 euros].
  • Esta declaración complementaria se ha efectuado cuando se conoció en los medios que había irregularidades con el Fisco, lo que mitiga la voluntariedad en la puesta al día de sus obligaciones fiscales. En definitiva: Ha pagado porque le han pillado.
  • De ahí que ese comunicado puesto en circulación por Podemos sea más lamentable que la noticia referida a Monedero. El dirigente de Podemos pudo haber cometido un error; el argumentario de la formación no puede basarse en mentiras que justifiquen una mala conducta, sobre todo si tenemos en cuenta los argumentos morales que esgrimen para erigirse como lo nuevo y lo alternativo en el lodazal partidario que es España.
  • Según los expertos, se acaba el problema legal de Monedero pero sigue el problema político. Podemos ha cristalizado el malestar ciudadano contra la corrupción y contra cierta forma de entender la vida pública en un país con un 25% de economía sumergida y un problema evidente con el pago de impuestos por parte de quienes más recursos tienen. Como bien escribía hace unos días Roger Senserrich el problema no es tanto el protagonista  de esta historia (que también) sino la existencia de mecanismos que permiten eludir los controles de Hacienda con tanta facilidad: “lo que debería preocuparnos no es tanto la honestidad de Monedero como la existencia de una trampa legal tan escandalosamente obvia ahí fuera, lista para ser utilizada para el fraude. Si incluso un paladín del pueblo tenía un incentivo lo bastante fuerte como para probar suerte, imaginad lo que haríamos el resto”.
  • Podemos no ha estado especialmente ágil en dar explicaciones sobre este asunto. Monedero no ha dado explicaciones ante los medios ni ha aportado la documentación pertinente que expliquen sus movimientos desde que se filtró la información. Queda en el aire también la conveniencia de que Monedero conserve el cargo que tiene en Podemos, sobre todo si lo que la formación quiere es demostrar que es distinta al resto de partidos políticos.
  • El reconocimiento implícito de la, digamos, irregularidad fiscal, ha servido para que PP y PSOE, principales damnificados de los dardos argumentativos de Podemos, hayan salido a reseñar el discurso “¿Veis? Son iguales a nosotros”, sin tener en cuenta el daño que ese argumentario hace para la salud democrática. En lugar de poner el acento en las reformas fiscales necesarias para evitar que una conducta así sea posible, se pone el foco en Podemos con la intencionalidad de llevarles también al barro.
  • La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, usó la tribuna de la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros para devolver el golpe a Podemos: “Lo que parece claro, por reconocimiento de parte, es que no había cumplido sus obligaciones tributarias, al margen de los procedimientos. Si todos los españoles hicieran lo que Monedero, a ver cómo pagamos los servicios públicos, la sanidad y la educación en este país”. Santamaría, que cuando es requerida por el PP en ese ámbito suele desviar la atención asegurando que no habla de cuestiones partidarias, no dudó en entrar a matar en relación a Podemos.
  • Desde el PSOE, Antonio Hernando concluyó su semana apuntando que podríamos estar ante un caso de financiación ilegal de partidos: “algunos partidos utilizaron el dinero de Suiza para financiarse y ahora queremos saber si Podemos ha utilizado el dinero de Venezuela para financiarse”.

Lo hemos dicho en otras ocasiones. Podemos decidió entrar en la escena pública para disputar el poder a  las fuerzas tradicionales con una pátina de crítica permanente a quienes han dominado los resortes de la vida política y económica del país para su propio beneficio. Esa actitud, con un trazo de brocha gorda, les ha permitido ganarse el favor de los votantes pero también les ha creado innumerables enemigos. En este contexto, y puesto que Podemos ha fijado la lucha electoral entre ellos y el PP, sólo alguien con una trayectoria intachable puede erigirse como modelo frente a un partido que presuntamente paga las obras de su sede en B. La partida ha comenzado y veremos episodios tan chuscos como éste con cierta frecuencia.

CODA. Uno de los argumentos más exitosos de esta crisis económica, social y política que nos tiene atenazados es la consideración de la ciudadanía como víctima de sus políticos, pasando por encima de las mayorías reiteradas en las urnas en algunas de las CCAA apuntadas por los casos de corrupción o por el hecho de que en 2011 11 millones de personas votó masivamente a un partido investigado por la AN en lo que se conocía como caso Gürtel.

La reacción de buena parte de los seguidores de Podemos ante el llamado caso Monedero, justificando lo ocurrido con el argumento “todos haríamos igual” o constituyéndose como víctimas del sistema, sólo sirve para reafirmar que no estamos en un momento de cambio de mentalidad o de regeneración de la vida pública, sino de un cambio en los actores del sistema político.

CODA 2. Además de los problemas externos, Podemos se enfrenta a estos días a discrepancias internas que, por el momento, no están siendo especialmente publicitadas. Los motivos, el apoyo nada neutral de la dirección de Podemos a candidatos de su línea en los procesos de primarias abiertos para elegir a los candidatos autonómicos. Estos movimientos han sido evidentes en Andalucía (donde Teresa Rodríguez ha conseguido el apoyo de la dirección en esta última semana, quizás ante la evidencia de que ella es la que goza de reconocimiento entre los electores) y en Aragón, donde Pablo Iglesias se ha fotografiado al lado de la candidata alternativa a Pablo Echenique, otra de las caras visibles de Podemos.

Por este motivo, hace unos días se puso en circulación un vídeo en el que se emplaza directamente a Pablo Iglesias e Iñigo Errejón a tener en cuenta toda la masa social que está abonada al proyecto de Podemos, masa social en muchos casos crítica con la deriva de la cúpula de una formación que está viviendo, en primera persona, las dificultades de constituirse orgánicamente:

CODA 3. Definitivamente, Juan Carlos Monedero se ha convertido en la pieza más frágil de la cúpula directiva de Podemos. Así se desprende del protagonismo que atesora en las portadas de los diarios generalistas de este lunes, una nueva confirmción de que la guerra ha comenzado y que, según se acerquen las elecciones, será cada vez más cruenta:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Anuncios

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en activo
Esta entrada fue publicada en Periodismo, Podemos. Guarda el enlace permanente.

4 respuestas a Monedero sí tuvo miedo a Montoro

  1. Pingback: #OccupyPSOE: El PSOE explota en Madrid | La última en llegar

  2. Pingback: La redacción paralela de TVE, despidos en la SER y el termómetro Falciani | La última en llegar

  3. Pingback: La comparecencia de Monedero no frena el problema | La última en llegar

  4. Pingback: Carmena no recibe ni 100 horas de cortesía | La última en llegar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s