Podemos evidencia su crisis a menos de un mes del 24M

Con este tuit se destapaba uno de los enigmas de la semana: Por qué Juan Carlos Monedero, una de las tres personas que firmaron la constitución de Podemos como partido político, había decidido evidenciar su malestar con la deriva de la organización, una deriva basada en un viaje a un realismo posibilista pronunciado por la emergencia de C’s como partido de moda:

CapturaMonedero

Era la salida que se esperaba después de conceder una entrevista a Fernando Berlín en Radio Cable en la que dijo sentirse decepcionado opr la deriva de Podemos, a quien acusaba de haber perdido la frescura inicial (vinculada al movimiento 15M) y de haberse convertido en un partido con los mismos mimbres que las formaciones tradicionales, más basadas en el marketing político y la estrategia electoral que en la ideología.

El impacto de esta declaración pública suscitaron dos tuits del propio Monedero, que a pesar de todo se veía DENTRO de la organización:

CapturaMonedero2

Algo ha debido pasar en estas horas para que el desenlace haya sido finalmente la dimisión de Monedero, un gesto que le honra personalmente pero que puede dinamitar las opciones electorales de Podemos en las próximas elecciones autonómicas y municipales, la prueba definitiva de su capacidad de convertirse en una fuerza política de referencia. Al menos ha tenido la agilidad de anunciar su marcha en la misma tarde en la que medio país estaba más pendiente de la Operación salida de tráfico por el puente del Primero de Mayo.

La dificultad de convertirse en partido político 

Monedero explicitaba uno de los problemas que ya anunciamos en este blog: Podemos nació como un movimiento social, vinculado al 15M y a las mareas ciudadanas, que logró capitalizar. Durante su el proceso de constitució en un partido político, Podemos ha vivido en carne propia los problemas de la institucionalización de la protesta desde organizaciones líquidas, con mentalidad transversal, horizontal y asamblearia, a una organización más o menos rígida capaz de actuar en las instituciones para cambiar la realidad social.

Es decir, no ha ocurrido nada que no le haya pasado a la gran mayoría de los movimientos sociales desde los años 60 del siglo XX, hoy totalmente integrados en la partitocracia que, nos guste más o menos, nos sirve para organizar el poder político. Y éste era precisamente el reto de Podemos durante su año de vida: Ser capaz de articular una organización política capaz de dar cabida al espíritu asambleario que nació en las plazas de toda España e ir más allá del papel que ha jugado hasta el momento, muy centrado en el diagnóstico de país y en servir de referencia para obligar a otras formaciones a salir de sus madrigueras, para convertirse en una referencia real.

Para eso era necesario una estructura orgánica bien engrasada, con gente que, aunque no eclipsara a Pablo Iglesias como líder, sí fuera capaz de servir de referente en comparecencias públicas. En la práctica, Podemos ha pivotado sobre las mismas personas que conformaron el núcleo duro inicial y que fue el que protagonizó la foto de la asamblea de Vistalegre: Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Luis Alegre, Iñigo Errejón y Carolina Bescansa.

Con la retirada paulatina de Luis Alegre tras los resultados de las elecciones primarias en Madrid y la dimisión de Monedero, ya sólo quedan tres dirigentes de peso (con permiso de Teresa Rodríguez, centrada en Andalucía, y de Miguel Urbán, eurodiputado) para poner voz y rostro a Podemos. Con nuestros respetos para el resto de dirigentes, no hay nadie más con la capacidad y soltura suficiente para debatir en las tertulias políticas que sirven de plataforma para extender sus mensajes.

Crónica de una dimisión anunciada

El malestar de Monedero no pilla a nadie por sorpresa. Esta semana, durante la presentación de un libro, Monedero ya señaló que no pretendía ser diputado y que su activismo político pasa por el mundo de las ideas y no por el fango de la lucha partidista y mediática. Él sabe bien esta diferencia como asesor de Gaspar Llamazares hasta 2004 y, sobre todo, a raíz de sus problemas fiscales, hechos públicos por obra y gracia del titular de Hacienda, Cristóbal Montoro.

Desde hace meses, entendió que la dirección de Podemos le había dejado en la estacada con sus problemas fiscales y es un hecho que, desde que comenzó el año, su presencia mediática ha sido ridícula. El argumentario de Podemos insistía en que Monedero era uno de los encargados de la elaboración del programa electoral de la formación de cara a los próximos comicios.

Era un hecho que el profesor de la facultad de Ciencias Políticas, el único, junto a Luis Alegre que mantiene su estatus de docente (Carolina Bescansa se encuentra de baja por su embarazo), era un lastre para la marcha Podemos porque permite activar el recuerdo de su vínculo con Venezuela, sobre todo en un momento en el que las relaciones entre Madrid y Caracas no pasan por su mejor momento,e n buena medida por el histrionismo de Nicolás Maduro. El peso muerto de Monedero para Podemos se ha convertido en un problema debido a dos circunstancias:

  • Los resultados de Andalucía, donde Podemos sacó un resultado espectacular pero no logró desbancar, ni de lejos, al PSOE como primera fuerza política. Desconocemos si la estrategia de campaña de las andaluzas partía de ese supuesto, pero la digestión de lo que la organización ha vendido como una ‘derrota’ está siendo díficil.
  • La emergencia de C’s, un partido que lleva en activo muchos años pero que ha logrado convertirse en un referente del voto del descontento que antes llegaba a Podemos gracias al uso de sus mismas armas: Mensajes claros dirigidos a una ciudadanía harta de los partidos tradicionales; el uso de los medios de comunicación y las redes, pero sobre todo la TV, como plataforma para hacer llegar sus mensajes; un liderazgo muy potente con una organización muy líquida (aunque C’s tiene la ventaja de una militancia aparentemente más disciplinada y que su mentalidad y organización es la de un partido político, no la de un movimiento social convertido en organización por aluvión).

Hace unos días, Grecia anunció una amnistía fiscal para griegos que tuvieran dinero en el extranjero (tributadas al 15-20%), una medida que, unida a la retirada de Varoufakis de la primera línea del equipo negociador de Atenas con Bruselas, ayudan a mermar las expectativas electorales de Podemos, que había unido su futuro político a Syriza.

¿Alguien quiere ganar las elecciones?

Parece una pregunta de perogrullo pero no lo es. La crisis de Podemos se suma a las crisis vividas por el resto de partidos de implantación estatal. Así, además del triple salto mortal ejecutado por Monedero, en las últimas semanas hemos visto:

  • La crisis de UPyD, que deja al partido al borde de la extinción a la espera de los comicios generales
  • La crisis abierta y pública de IU, sobre todo en Madrid
  • Las discrepancias más o menos públicas del ticket electoral formado por Antonio Miguel Carmona y Angel Gabilondo en Madrid, un problema unido a las negociaciones para la investidura de Susana Díaz, con reflexiones encontradas sobre si el caso de los ERE fue un gran fraude o no y si Podemos y C’s han usado las cabezas de Manuel Chaves y José Antonio Griñán para chantajear al PSOE-A.
  • La situación de desconcierto total en el PP, con un ministro de Justicia que, al parecer por voluntad propia, decide ponerse a la prensa en contra con una propuesta de sanción por publicar información procedente de sumarios secretos [lo que ha permitido, por cierto, conocer asuntos como el caso Urdangarín, los Papeles de Bárcenas o los detalles sobre el uso de las tarjetas black de Caja Madrid y Bankia por pate de sus consejeros]. Tras la rectificación de Catalán, desde el Ejecutivo y el PP se mostraron unánimemente en contra de lo que podría ser considerado un globo sonda pero que, a estas alturas, queda como una metedura de pata de un titular de Justicia que, en el momento de elaboración de este post, ni había cesado ni había sido apartado por Mariano Rajoy. Y eso a pesar de que su propuesta de reflexión ocurrió el mismo día en el que el Gobierno tenía previsto vender recuperación económica en vena gracias a los datos del PIB hechos públicos por el INE y a la modificación del Plan Nacional de Reformas que el Gobierno enviará a Bruselas.

Ante el aluvión de noticias protagonizada por los grandes partidos, sólo queda preguntarse en serio si alguien quiere ganar las elecciones autonómicas y municipales del próximo 24 de mayo. Hasta el momento, sólo C’s parece dispuesto a ese empeño, como confirma la presencia permanente de Albert Rivera en los medios de comunicación generalistas.

CODA. La dimisión de Monedero desplaza de las primeras planas de los periódicos de información general las previsiones económicas del Gobierno (también la polémica en torno a la propuesta de Rafael Catalá). Una evidencia más del daño que el anuncio puede hacer a la formación, sobre todo por el momento elegido:

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Anuncios

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en activo
Esta entrada fue publicada en Podemos. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Podemos evidencia su crisis a menos de un mes del 24M

  1. Pingback: Cuatro años después del 15M | La última en llegar

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s