Grecia: Contundente victoria de Syriza

Nueve meses después de las elecciones legislativas que convirtieron a Syriza en la esperanza de los países de la periferia, las urnas volvieron a dar su apoyo a la coalición de izquierdas. Finalmente, no se produjo el desgaste que aventuraban las encuestas, que durante la campaña electoral situaron a Syriza en empate técnico con Nueva Democracia, ambas fuerzas por debajo del 30% de intención de voto: Con un porcentaje de voto levemente inferior al conseguido en enero, Syriza mejora sus expectativas electorales debido, sobre todo, a la caída de la participación, que se quedó en 56.57%, -6.4 puntos respecto a la participación registrada en enero y -5.93% puntos respecto al dato registrado en la convocatoria del referéndum.

Alexis Tsipras salió victorioso del órdago presentado tras la firma del rescate: Con el 35.46% de los votos, se quedó a seis escaños de la mayoría absoluta, un resultado que legitima su acción política tanto dentro como fuera de su formación política. A pesar de perder 320.000 votos, Tsipras gana así cuatro años de estabilidad parlamentaria y tendrá las manos libres para aplicar las condiciones del tercer rescate financiero, a la espera de noticias sobre un cambio de las mayorías en el resto de países (particulamente en España) o de una negociación de lo que él mismo calificó como líneas rojas durante la negociación con la Troika.

CapturaGreciaDefinitivo

ND, que reconoció la derrota cuando se llevaba poco más del 20% de los votos escrutados, mejoró levemente el resultado obtenido el pasado mes de enero y se confirmó  como el principal partido de la oposición pero no como la alternativa a Syriza, a pesar del desgaste que pronosticaban los sondeos: Ni la errática negociación de Tsipras en Bruselas, ni saltarse el resultado del referéndum sobre las condiciones del tercer rescate ni la claudicación final ha colocado a ND como opción ganadora. Será interesante ver los pasos que dé su líder, Evangelos Meimarakis, que ofreció a su partido como “pilar de estabilidad”. Obtuvo el 28.10% de los votos, 193.000 votos más, aunque perdió uno de los 76 diputados que logró en los comicios de enero.

Amanecer Dorado, con el 6.99% de los votos, volvió a convertirse en la tercera fuerza parlamentaria, con un avance del 0.71  puntos respecto al resultado del mes de enero. Los neonazis mejoraron el resultado que lograron en 2012 y se hicieron con 18 asientos del Parlamento heleno, uno más de los conseguidos en aquellos comicios. Así, vuelve a tener la misma representación que la que logró en las legislativas de junio de 2012, una buena noticia si se tiene en cuenta que podría haber recibido buena parte del voto del descontento.

Tal y como aventuraban los sondeos sobre intención de voto, el Pasok se convirtió en uno de los ganadores de la noche. A pesar de que sus resultados no se acercan ni de lejos a los porcentajes de voto logrados hasta 2011, el PASOK pasa de 13 a 17 escaños al conseguir el 6.28% de los votos, 1.6 más que en enero. Este resultado se completa con el voto que recibió Unidad Popular, la escisión de Syriza que postulaba una ruptura del Memorándum de entendimiento del tercer rescate griego y la salida del país de la moneda única.

Con el 2.86% de los votos, Unidad Popular se quedó cerca del 3% de los votos necesarios para lograr representación en el Parlamento heleno. Su resultado acaba con la hipotética fortaleza de la oposición a Tsipras en la izquierda no comunista y allana enormemente el camino del líder de Syriza a la hora de implantar las medidas recogidas en el MOU. Uno de los damnificados por este resultado es Yanis Varoufakis, el ex titular de Finanzas de Tsipras que, durante la campaña, pidió el voto abiertamente contra Syriza.

Las urnas revalidaron la parálisis de los comunistas del KKE, que logra el 5.55% de los votos y 15 escaños, los mismos que consiguió en las elecciones de enero. El KKE, el partido que durante más tiempo ha defendido la salida de Atenas del Euro, se vuelve a topar en las urnas con una doble realidad: Tiene una base electoral muy fiel pero es incapaz de romper el techo electoral contra el que choca desde hace años.

Una de las sorpresas de la noche las dio Griegos Independientes (Anel), el partido de derechas que sostuvo parlamentariamente al Gobierno de Tsipras desde enero. Los sondeos situaban a partido fuera del Parlamento, algo que finalmente no ocurrió. Con el 3.69% de los votos, tres menos que hace nueve meses, ANEL logra 10 diputados que serán fundamentales para asegurar la estabilidad del próximo gobierno de Tsipras. Poco después de que ND reconociera la derrata electoral, su líder, Panos Kammenos, planteó reeditar el gobierno de coalición con Syriza: “Con Tsipras como primer ministro, vamos a avanzar con una nueva coalición”.

Ya en el centro, conviene destacar el resultado de dos partidos que aspiran a ocupar el centro político: To Potami, la formación nacida en las tertulias políticas, que ya dio la sorpresa en enero al lograr el 6.05% de los votos, pasó de 17 diputados a 9. Apenas consiguió el 4.09% de los votos, pasando de ser cuarta a sexta fuerza paralementaria. Por su parte, Unidad Central dio la sorpresa al sobrepasar el representación a Unidad Popular con su 3.43% de votos y sus 9 escañós.

Las urnas cuestionan los sondeos

Durante toda la campaña electoral, vimos cómo los sondeos que se fueron publicando dieron, en general, un empate técnico entre ND y Syriza. En la última semana algunos trabajos situaron a ND por delante de la coalición de izquierdas. Las urnas confirman que finalmente les separaron 7.36 puntos, una distancia que se prolonga gracias al bonus con el que la ley electoral helena premia al partido más votado con el fin de construir artificialmente una mayoría parlamentaria que garantice la estabilidad de la Cámara.

Los sondeos también fallaron en las prospecciones sobre Anel y Unidad Popular (aunque los de la última semana ya planteaban la posibilidad de que el partido se quedara fuera) y se acercaron más a a los resultados atribuidos a Amanecer Dorado (aunque las urnas confirmaron un cierto voto oculto), el KKE y el Pasok (a pesar de que centros como Bringing Europe le daba la última semana el 3.2% de los votos).

Las empresas demoscópicas sí estuvieron más ajustadas en la publicación de los sondeos a pie de urna, que sí clavaron los resultados que finalmente obtendrían las distintas fuerzas políticas. Merece la pena destacar las horquillas máximas atribuidas a Syriza (que quedaron por detrás del resultado que finalmente obtuvo en las urnas) y la de ND (con resultados más ajustados).

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Una de las explicaciones seguramente tengan que ver con el voto indeciso, que recayó en los últimos días en el lado de Syriza, una formación que se percibe como más sensible a los daños sociales que puede provocar la aplicación del paquete de reformas y recortes que en poco tiempo deberá poner en marcha Tsipras.

Consideraciones

  • Los votantes decidieron mantener el statu quo que arrojaron los comicios del pasado mes de enero. Syriza pierde 0.88 puntos y ND avanza 0.29, una situación que también se traslada al resto de fuerzas políticas: Suben AD, el Pasok y el KKE, mientras bajan en proporción similar To Potami o Anel. A grandes rasgos, estos cambios no suponen un cambio en el comportamiento electoral de los griegos.
  • Las urnas no pasan factura la gestión política de Syriza y de su líder, Alexis Tsipras, al menos en términos generales. Tras las negociaciones con la Troika, la decisión de instaurar un corralito financiero, la convocatoria del referéndum sobre las condiciones del Eurogrupo sobre el tercer rescate y la claudicación final, con sacrificio de su ministro de Finanzas incluido, el líder de Syriza gana la partida. Sí conviene retener el dato de participación, sobre todo porque habla de desencanto y decepción por una parte del electorado que, en esta ocasión, decidió quedarse en casa.
  • Así, los griegos legitiman su liderazgo al frente del país e, indirectamente, en el interior de la coalición de izquierdas. Este dato queda refrendado si se tienen en cuenta las dificultades de la escisión de Syriza, Unidad Popular, para lograr representación en el Parlamento heleno.
  • Tsipras se convierte en el líder del primer partido político griego al que no pasa factura la firma de un rescate financiero: la firma del primer rescate se llevó por delante el Gobierno de ND en 2009 y el PASOK quedó achicharrado tras el órdago y firma del segundo programa de ayuda financiera de la Troika a Grecia. Tsipras, que firmó el tercer rescate este verano, no es castigado por adoptar esta posición.
  • ¿Significa esto que el electorado está de acuerdo con los bandazos de Tsipras y Syriza? Seguramente no. Sin embargo, Syriza emerge como la única alternativa realista para gestionar los próximos meses y años, sobre todo si, como se sospecha, en unos meses se hablará de la quita de la deuda griega. La alternativa a Syriza hubiera sido dar el gobierno a ND, y los griegos ya tiene experiencia de cómo se las gastan (en coalición con el PASOK) a la hora de decidir qué partidas recortar para cumplir con los acreedores internacionales.
  • Veremos cómo se recibe la intención de Syriza de volver a formar gobierno con Anel, que entra en el Parlamento a pesar de que los últimos sondeos le situaban por debajo del 3% de representación.
  • Tras lo ocurrido este año en Grecia, ND no logra capitalizar el descontento y la decepción de buena parte del electorado con Tsipras. Su resultado es prácticamente idéntico al de enero, lo que hace pensar en un techo electoral temporal que sus estrategas deberían analizar si en el futuro quiere aparecer como alternativa realista.
  • Tal y como apuntaban los sondeos, Amanecer Dorado mejora sus resultados respecto a enero pero no logra convertirse en un problema real en un país con un sistema político y de partidos tan desgastado como el que se proyecta desde Grecia. AD no es el Frente Nacional ni cualquiera de las formaciones de ultraderecha que despuntan en el resto de países europeos al calor de la crisis económica y de una concepción de la inmigración como problema susceptible de ser resuelto elevando murallas. Dato especialmente relevante si se tiene en cuenta la crisis migratoria y de refugiados que Grecia vive en sus costas, sobre todo durante este año.
  • Además de AD, había dos formaciones que propugnaban la salida de Grecia del Euro: el KKE vuelve a confirmar su techo (y suelo) electoral mientra que la escisión de Syriza aventura un fracaso importante. Su resultado en las urnas confirmaría que sus postulados quedan muy lejos del sentir general del electorado griego, que no parece proclive a plantear como solución el abandono de la moneda única.
  • El PASOK recibe aliento tras su desastroso resultado de enero de 2015. Ésta es la primera elección, desde mayo de 2012, en la que mejora sus resultados anteriores. Por supuesto, este dato queda desdibujado si se recuerda el 43.92% de los sufragios recibidos en las elecciones de 2009.
  • Los nuevos partidos que se presentaban a los comicios no supusieron ni el mínimo problema para las fuerzas centrales del sistema de partidos griego. Unidad Popular quedó sin representación y Unión Central, el partido de centro liberal, pudo haber recogido cierto voto procedente de To Potami pero nada más. ND sigue siendo el partido de referencia en el centro derecha y el principal partido de la oposición. En los meses venideros veremos cómo la formación intenta reacomodarse a los nuevos tiempos y, quién sabe, reconstituir un liderazgo solvente tras la marcha de Antonis Samarás y el fracaso de Meimarakis.
  • Podemos concluir, por lo tanto, que los griegos han decidido dar su confianza a la única opción política capaz de llevar las riendas del país en estos momentos. Y de paso, han legitimado un sistema de partidos que, desde 2012, está más que acostumbrado a la fragmentación parlamentaria y a los gobiernos de coalición, un dato a destacar si se tiene en cuenta la tendencia a otorgar gobiernos por mayoría absoluta desde la restauración democrática.

Nada más conocerse la victoria de Syriza, Pablo Iglesias usó su cuenta de Twitter  para felicitar a Tsipras: “Los griegos están diciendo bien claro a quién quieren de primer ministro. Felicidades, Tsipras. Fuerza, amigo”. Desde IU, se lanzó el siguiente tuit: “Grecia vuelve a elegir la esperanza frente a la salvaje política neoliberal y confía en Solidaridad y lucha por otra Europa”.

Mensajes que entendemos realistas ante la situación política europea y el papel que ha jugado y debe jugar Grecia en el futuro. En unos meses se espera que los españoles examinen al Gobierno de Mariano Rajoy en las urnas. Veremos entonces si desde aquí podemos seguir dando lecciones al pueblo griego sobre lo que les conviene.

CODA. Coherente con la escasa atención que los medios españoles prestaron a esta campaña electoral, las primeras planas de los diarios de información generalista dedicaron un espacio muy reducido a la victoria de Tsipras.

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Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en activo
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