El Brexit gana el referéndum para salir de la UE

Los británicos decidieron este jueves votar a favor de que el Reino Unido abandone la UE en un periodo estimado de dos años. Tal y como reflejaron los sondeos sobre intención de voto previos, el 51.9% ignoró los llamamientos del primer ministro, David Cameron, y de buena parte de los partidos políticos y agentes sociales del país y apoyó que se aplique el art.50 del Tratado de Lisboa (2007) para iniciar el proceso de desconexión.

Clv3n8NWgAA0uP5Nada más confirmarse el resultado del referéndum, Cameron anunció que abandonará su cargo y que en octubre habrá un nuevo inquilino en Downing Street. El primer ministro conservador asumía así su responsabilidad tanto en el resultado como en la convocatoria misma del referéndum sobre la permanencia de Reino Unido en la UE, que él propuso durante la campaña de las elecciones legislativas de 2015 y en la que se ha desgañitado a pedir que la ciudadanía votara por la permanencia. En las quinielas por la sucesión aparece en un lugar destacado el ex alcalde de Londres Boris Johnson, que hizo campaña a favor de abandonar la UE.

Tenemos por delante, por lo tanto, el desafío más importante que afronta la UE desde su fundación en 1957. Hasta este jueves, había sido una organización sustentada en el deseo de los Estados por formar parte del club, con el matiz de Noruega, país en el que por referéndum se decidió hasta en dos ocasiones no acceder a la entonces CEE. Reino Unido formaba parte de la organización desde 1973, constituyéndose desde el comienzo como uno de los Estados más euroescépticos. Este jueves se confirmó que también prefiere caminar en solitario y ser una isla también desde el punto de vista político y geopolítico.

El resultado del referéndum, que tuvo un dato de participación del 72%, arroja una división del país en varios cleveadges: El mundo rural votó claramente a favor de abandonar la UE y también lo hicieron las zonas desindustrializadas del país. El sí también ganó entre los electores con más edad y entre los de menor nivel educativo. Según un sondeo de YouGov, los menores de 25 años votaron masivamente a favor de la permanencia (75%), un apoyo que fue cayendo progresivamente según el grupo de edad hasat el 61% de los mayores de 65 años que votó a favor de abandonar la UE:

Capturaedad

Según el nivel de educación, el apoyo a permenecer en la UE crece según avanza también la formación de los votantes:

Capturaducación

Si tenemos en cuenta el voto recuerdo en las últimas elecciones legislativas, vemos que los electores del UKIP fueron, lógicamente, los que votaron de forma más masiva al abandono de la UE, un apoyo que fue del 57% entre los electores conservadores (a pesar, insistimos, de la posición de Cameron y de su Gobierno). La opción de permanencia fue importante entre los votantes liberales (73%) y entre los laboristas (59%). No obstante, la decisión final es posible que termine pasando factura a Jeremy Corbyn: ya hay críticas en su partido por la incapacidad de haber movilizado más a sus votantes a favor de la permanencia.  Capturapartidovotado2015

Por regiones, la opción de permanecer en la UE ganó en el Ulster (55.8% a favor), en Escocia (62% a favor), en Londres (59.9%) y en Gibraltar (95.9%), donde se registró también la mayor participación (83.6%). La opción de abandonar la UE venció claramente en el Nordeste de Inglaterra 858%), en el Noroeste de Inglaterra (53.7%), en las Midlands del Este y del Oeste (58.8% y 59.3% respectivamente), en Gales (52.5%), en el Este de Inglaterra (56.6%), en el Suroeste (52.6%) y en Sureste (51.8%). Una división del país en dos, según se puede apreciar en el gráfico difundido por El Español:

CapturaElespañol

Este viernes se puso en marcha una petición para que el Parlamento británico debatiera la celebración de un segundo referéndum sobre la permanencia del país en la UE. En el momento de elaboración de este post, llevaba recopiladas 800.000 firmas.

La unidad del país, en entredicho

El voto del miedo a lo desconocido no sirvió de acicate para que los británicos votaran permanecer en la UE, un proyecto que a menudo aparecía ridiculizado en buena parte de la prensa amarilla británica (que es la que tiene mayor difusión).

Según muchos de los que siguen la actualidad política y social del país, ha primado el corazón a la razón ante un proyecto, la UE, en la que no se sentían del todo cómodos. En este sentido, las consecuencias económicas y políticas habrían ocupado un lugar secundario frente a los apartados de construcción de ciudadanía europea (todo en relación al concepto de ciudadanía de Maastricht, la recepción de fondos de todo tipo, etc). Hay quien señala que la política de inmigración y de refugiados habría sido otro de los asuntos de peso, aunque este aspecto no aparece citado en el sondeo al que hacíamos mención anteriormente:

CapturaSondeo Capturasondeo2

En cuanto se conocieron los resultados oficiales, se desencadenó una serie de respuestas que podría derivar en problemas muy serios para la propia concepción del Reino Unido. En Escocia, donde hace un año de celebró el referéndum de independencia, este sábado se decidía la posibilidad de volver a convocar otra consulta. El objetivo sería, además, permanenecer en la UE, algo que desde Bruselas se ha visto con buenos ojos a pesar de contradecir su posición respecto al referéndum independentista anterior.

Hay que seguir con atención los movimientos que pudieran suscitarse tanto en el Ulster CapturaChistecomo en Gibraltar, cuyo ministro principal ha dejado claro el Peñón no será español a pesar de los deseos públicos expresados por el titular de AAEE en funciones, José Manuel García Margallo.

Un terremoto en la UE

Lo hemos señalado en muchas ocasiones en este blog. Desde la aprobación de Maastricht y Niza, la UE se ha olvidado de que los avances políticos deben ir acompañados por un trabajo en la construcción de ciudadanía y comunidad europea. La ampliación hacia el Este ya indicó que el eje francoalemán se convertía más en un centro germano, algo que vino a confirmarse con la gestión de la crisis financiera y económica desde 2008. Los sucesivos Eurobarómetros venían indicando que la desafección por todo el entramado burocrático que se conoce como Europa era una evidencia incluso en Estados que se habían caracterizado por ser de los más europeístas, como Grecia o España.

Es por ello que muchos de los dirigentes nacionales y europeos reaccionaron este viernes al unísomo, asegurando que se tomaba nota de lo ocurrido y prometiendo enmiendas para volver a hacer de Europa un proyecto atractivo para unos ciudadanos que, como escribía Beatriz Navarro en La Vanguardia, se encuentran “insatisfechos en la periferia con la gestión de la crisis del euro y, al norte, con la inoperancia de la colaboración europea para resolver la crisis de refugiados o para contener la amenaza del terrorismo en una Europa sin fronteras”.

La canciller alemana, Angela Merkel, valoró el resultado del referéndum como “un punto de inflexión” para Europa mientras que el presidente de la CE, Jean-Claude Juncker, instó a Londres a iniciar conversaciones sobre su salida de la UE “cuanto antes”. Sus palabras, junto a las del presidente del Consejo (Donald Tusk) y del PE (Martin Schulz), siguen  el guión previsto en las reacciones, que Felipe Sahagún resumía en seis erres (R): lamentos (regret), respeto (respect), voluntad de seguir adelante (resolve),represalia o sanciones (reprisal), alivio (relief) y propósito de reformas para evitar el efecto contagio (reform).

El resultado del referéndum británico también volvió a activar a los principales partidos eurofóbicos, que demandaron que sus respectivos países también celebraran una consulta sobre su permanencia en la UE. Éste fue el caso del Frente Nacional  francés (con Marine Le Pen alterando su perfil de Twitter con la bandera británica), el principal favorito para ganar las elecciones presidenciales del próximo año.

Marine

En términos similares se pronunciaron Geert Wilders, de la derecha holandesa (“Hurra por los británicos. Ahora nos toca a nosotros, es momento para el referéndum holandés”); o Matteo Salvini, de la Liga Norte italiana (“Bravo por el coraje de los ciudadanos libres. Corazón, cabeza y orgullo se imponen a las amenazas. Gracias Reino Unido, ahora nos toca a nosotros”). En un contexto de crisis política como el que vive la UE y el nivel de incertidumbre general, lo más probable es que nadie quiera volver a jugar con las cosas de comer para ganar unas elecciones.

Las bolsas de todo el mundo también reaccionaron con caídas generalizadas durante todo el viernes, con hitos como el desplome en un 12.35% del Ibex35. Entre los valores más afectados, las compañías con presencia en Reino Unido: Banco Santander (-19.89%), BBVA (-16.18%), Telefónica (-16,12%), Repsol (-10,94%), Iberdrola (-10,20%) e Inditex (-6,80%). El resto de las Bolsas europeas reaccionó de igual forma con caídas del 9% para Frankfurt o del 7% para París o Londres.

Este asunto irrumpió de lleno en el último día de la campaña electoral en España, con llamamientos de Mariano Rajoy y Pedro Sánchez a votar por sus respectivos partidos frente al terreno desconocido que representa Unidos Podemos.

CODA. Principales portadas de los medios para enmarcar el Brexit:

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Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en activo
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