El ‘milagro económico’ portugués impulsa al PS en el 41% de intención de voto

La economía lusa cerró 2017 con un crecimiento del 2.7% del PIB, +0.9 puntos respecto a las previsiones que realizó el Ejecutivo socialista a comienzo del año. Sólo en el cuarto trimestre, el PIB subió un 2.4%, dato que se acerca a la previsión del 2.2% que el Gobierno mantiene para este año a costa de una congelación del gasto en políticas públicas y en una economía cada vez más volcada al turismo (lo que redunda en empleo de baja calidad y sueldos bajos a pesar de la elevada ocupación).

El Gobierno hizo público hace unos días que el dato del paro fue del 7.8%, lo que certifica una caída del 37% de la tasa de desempleo desde que Costa asumió el poder. Desde este punto de vista, el país mantiene el rigor presupuestario de la Troika en todos los aspectos excepto en la deuda pública, que se mantiene en el 126.2% del PIB.

La buena salud de la economía coloca a Portugal como el país de moda de la izquierda europea, tras la debacle socialdemócrata en Francia, los malos tiempos para el SPD o el previsible giro a la derecha que dará Italia en las elecciones de marzo. Ese buen momento explica los movimientos de su primer ministro, Antonio Costa, por influir en el diseño de la política comunitaria en los próximos años, una vez superada la crisis griega, encauzado el Brexit y a punto de abordarse la reforma  (otra más) de las instituciones.

Así, Costa ha pedido que la UE valore la posibilidad de implantar tres nuevos impuestos (una tasa digital, una tasa verde y una tasa sobre las transacciones financieras internacionales) y abordar la creación de un subsidio europeo que explicó así: “No trae riesgos y (que) funcionaría protegiendo a los países con variaciones cíclicas significativas de sus mercados cuando esas variaciones no estén asociadas a variaciones al área del euro. Cuando la tasa de desempleo de un país pasa el diferencial con la media europea, ese país tendría acceso a un fondo de compensación que no es soportable por sus finanzas públicas, sino por las finanzas públicas europeas. La no conclusión de estas instituciones llevó a que el euro y su área no salieran antes de la crisis”.

La proyección que busca Costa a nivel europeo, con apoyo a la candidatura de Luis de Guindos al BCE incluido, tiene una traslación en los buenos datos demoscópicos de su partido, que le ha reelegido como candidato a las próximas elecciones legislativas. El PS sería la fuerza más votada con el 40.7% de los votos de media, +0.6 puntos respecto al dato registrado en los sondeos que analizamos el mes anterior  y +8.4 puntos si lo comparamos con la representación obtenida en las elecciones de septiembre de 2015.

La estabilidad del PS contrasta con la posición en la que se encuentran sus socios parlamentarios. El BE estaría en el 8.85% de los votos de media, levemente por encima de la media de los sondeos del mes anterior pero -1.35 puntos en comparación con las últimas elecciones. El CDU, por su parte, caería al 6.8% de los apoyos, casi medio punto menos que el mes de enero y -1.4 puntos en comparación con su fuerza parlamentaria actual.

Tampoco se registran grandes movimientos en la intención de voto del centroderecha, que ha hecho campaña, estos días, por el retraso en el pago de las indemnizaciones a las víctimas de los incendios del año pasado en el país. El PDS estaría en el 26.5% de media, tras perder medio punto respecto al mes pasado, en una muestra de que el partido tendrá muchas dificultades para remontar un ciclo más que favorable a los intereses de los socialistas.

El centroderecha eligió en primarias hace unos días a Rui Rio como líder, ex alcalde de Oporto durante 12 años, confirmándose de paso, a  nivel interno, uno de los problema tradicionales que atraviesa: Una implantación sólida en la mitad norte del país (donde obtuvo un apoyo cercano al 60%) con un sur débil (sólo recibió el apoyo del 35% de los militantes). La elección de Rio ha traído cambios también en la estructura parlamentaria del partido, con las quinielas apuntando a que Adão Silva será elegido por el congreso del PSD como nuevo portavoz.

Por su parte, el CDS, que gobernó en coalición con Pedro Passos Coelho entre 2011 y 2015, se movería en torno al 6.6% de media, una proyección casi idéntica a la de hace un mes (6.7%). Si se repitiera la coalición electoral, ambos partidos sumarían el 33.1%, -5.5 puntos respecto al dato que registro Portugal a Fora en 2015.

Anuncios

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
Minientrada | Esta entrada fue publicada en Portugal, Sondeos, UE. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s