Madrid se convierte en el símbolo del poder de C’s

La crisis catalana ha evidenciado el interés de muchos por convertir a C’s en el partido de recambio llamado a renovar el centroderecha una vez constatadas que las fórmulas del PP no funcionan. El caso del Máster de Cristina Cifuentes, que sobrevive un fin de semana más a pesar de ser considerada por propios y extraños como un cadáver político, pone el foco en la crisis sistémica del PP en uno de sus feudos, Madrid, que se ha evidenciado como un agujero negro de corrupción, mala práxis y falta de ejemplaridad.

No hablamos de una situación nueva. Desde los tiempos del tamayazo, en la España del pelotazo, Madrid pasaba por ser el símbolo del modelo del PP de José María Aznar que heredó Mariano Rajoy. Luego llegó la crisis económica que puso en evidencia, también, una crisis de valores y del sistema político en su conjunto, circunstancias sin las es imposible explicar el fenómeno Ciudadanos.

Las informaciones en torno al máster de Cifuentes y los regalos de titulaciones en universidades públicas a cargos del PP por el simple hecho de serlo pueden ser la gota que culmine un vaso ya repleto de chanchullos y sinvergonzonerías. Y, como apuntaba Enric Juliana este domingo, ha tocado nervio. Exactamente el nervio de quienes aún veían la educación como el único instrumento de ascensor social basado, sobre todo, en el esfuerzo y no tanto en los contactos.

Una circunstancia que el PP minusvaloró, una vez más, a la hora de atajar una crisis de esta dimensión: El ciudadano medio puede no saber cómo funcionan las licitaciones y buena parte de los chanchullos destapados durante estos años pero sí conoce de burocracia universitaria, aunque sólo sea por experiencia propia. De ahí la irritación ante un partido que no tiene problemas en extender sus tentáculos de corrupción a todas las instituciones mientras hablan de excelencia o del mérito como mecanismo que explica el adelgazamiento del Estado de bienestar.

Las prebendas educativas recibidas por Pablo Casado, que se define como liberal a pesar de que su experiencia en la empresa privada fueron dos meses de una beca en la banca suiza, o las amenazas de los profesores de la URJC suspendidos a raíz del escándalo del máster de Cifuentes no hacen sino enfatizar la idea de que las bases de la política en CAM están podridas en sus raíces. Los casos destapados se sucedieron en unos años en los que Casado cursó estudios con becas por ser parlamentario en un contexto de recorte de becas a los estudiantes con más dificultades y mientras el Gobierno nacional (del PP) y de Madrid recortaban en gasto público en educación.

Es en este momento en el que C’s aparece como el partido llamado a liderar la renovación una vez que se ha confirmado como la primera fuerza en Cataluña (veremos si repite hazaña en el caso de una repetición de los comicios autonómicos). Según rumores, un sondeo interno realizado en la CAM apunta a que el 90% quiere que Cifuentes dimita como presidenta regional, lo que explicaría la posición de fuerza defendida por Ignacio Aguado hace una semana en relación a la petición de dimisión de la presidenta del PP de Madrid. También explicaría por qué Génova ha tomado las riendas de la negociación, mientras se debate entre entregar la cabeza de Cifuentes, como reclama la opinión pública, o aguantar un poco más para no regalar a C’s una nueva victoria, la segunda tras la retirada del presidente de Murcia.

En cualquier caso, a un año de las elecciones autonómicas y municipales, Génova juega una partida que tiene perdida de antemano, sobre todo si tenemos en cuenta que Cifuentes pasaba por ser la persona llamada a frenar la caída libre del PP de Madrid tras la retirada de Esperanza Aguirre y sus hombres fuerte (Ignacio González y Francisco Granados, ambos con cuentas que rendir ante la justicia) y la extensión de la corrupción por buena parte del grupo parlamentario popular en la Asamblea de Madrid. Basta con echar un vistazo al banquillo actual del PP en el Ayuntamiento y la Asamblea de Madrid para entender la dimensión del problema que enfrentan los populares, que tampoco encuentran a nadie capaz de ilusionar como posibles relevos.

 C’s, primera fuerza en la Comunidad y en el Ayuntamiento

Las percepciones de Madrid como agujero negro de la corrupción, y a la espera de que la estrategia de C’s no le  una al PP en su caída, se plasman en los resultados del sondeo de Sociométrica para El Español con la proyección de votos en la Comunidad de Madrid, que sitúa a C’s como primera fuerza con el 28.6% de intención de voto (+16.5 puntos respecto a los resultados de las elecciones de 2015), lo que se traducría en 40 diputados de los 17 que tiene en la actualidad.

Como ocurre en la mayoría de estudios publicados en cuanto a la intención de voto en las elecciones generales, la izquierda no está ni se la espera. el PP, a pesar de lo ocurrido, sería la segunda fuerza con el 23.5% de intención de voto (casi -10 puntos respecto a 2015) y pasaría de 48 a 33 diputados en la Asamblea, de manera que es C’s el partido llamado al relevo político.

El PSOE y Podemos compiten por ser la tercera fuerza en Madrid. Los socialistas se moverían en torno al 18.8% de intención de voto y 26 diputados, 11 menos que en la actualidad al caer 6.6 puntos en intención de voto. En el momento de mayor debilidad del PP en Madrid el PSM también certifica su hundimiento, a la espera de ver lo que ocurre con Angel Gabilondo en el debate de moción de censura contra Cifuentes (si llega viva hasta entonces).

Tampoco Podemos está en mejor situación. Con un 16.6% de intención de voto, la formación pierde 2 puntos respecto a su resultado hace tres años y pasaría de 27 a 23 diputados. En un contexto de nueva confrontación pública entre Ramón Espinar e Iñigo Errejón a cuenta de las primarias y que obligó a Pablo Iglesias a pedir orden en el partido para no desviar la atención de la situación de Cifuentes y de C’s.

En cuanto a la fidelidad de voto, se constata, de nuevo, la vía de agua que sufre el PP (y el PSM) respecto a la fuga de votos hacia C’s. Así, el PP conserva al 59% de sus votantes mientras que el 23.4% manifiesta hoy que dará su confianza al partido que lidera Aguado en Madrid. En C’s, por su parte, el 66.7% repetirá el sentido de su voto mientras que el 19.5% votará por el PP, un dato curioso que se contradice con la estimación global de Sociométrica.

El PSM mantiene a 6 de cada 10 votantes y, como ocurre en el resto del país, pierde votos a su izquierda (el 8.3% dice que votará por Podemos en Madrid) y a su derecha (el 13.1% lo hará por C’s). Mientras, Podemos mantiene al 58% de su electorado, con un 20.3% que votará por otras opciones (presumiblemente, IU). Por último, llama la atención que buena parte del grueso de abstencionistas (32.2%) hoy daría su confianza a C’s.

Según los datos de Sociométrica, a partir de 800 entrevistas realizadas entre los días 23 y 30 de marzo, es decir, en pleno escándalo Cifuentes, la presidenta regional era la que recibía mayor porcentaje de voto cuando se pregntaba por el peso de su liderazgo en las opciones del partido (21.5%, 69.2% entre los votantes del PP). Le sigue Angel Gabilondo, con un 20% que pasa al 71.8% entre los votantes del PSM, algo que podría mejorar si finalmente hay moción de censura y el PSM es capaz de proyectar su figura por encima. Por el momento, en sus intervenciones ante los medios incide en la idea de la ética y la ejemplaridad, que son los puntales que más le pueden beneficiar en este momento de crisis política en Madrid.

Entre los partidos emergentes, Ignacio Aguado consigue un apoyo del 18% (52.8% entre sus votantes), lo que viene a confirmar, de nuevo, que la proyección de C’s tiene más que ver por ahora con la potencia de una siglas por encima de los candidatos. Finalmente, en Podemos las cosas no marchan bien precisamente: Iñigo Errejón, al que todos dan por seguro como candidato, consigue un 10.5% de apoyo (43.8% entre sus votantes) mientras que José Manuel López, desplazado tras la batalla de Podemos en Madrid, recoge un 2.4% (11.4% entre los suyos).

Con matices, el escenario de la CAM se repite también cuando se hace proyección electoral en el Ayuntamiento de Madrid : C’s sería también la primera fuerza con el 28% de los votos (+16.6 puntos respecto a mayo de 2015) y pasaría de 7 a 17 concejales, dos más de los que obtendrían Ahora Madrid y el PP, que empatan a 15 ediles. La lista de Manuela Carmena se haría con el 24.5% de los votos (-7.4 puntos) y perdería 5 asientos, de los que tres los conseguiría una lista de IU, que obtendría el 5.9% de los votos (la suma de ambos permitiría quedarse cerca de los resultados conseguidos por Ahora Madrid en los anteriores comicios).

El PP perdería 6 asi4entos tras pasar del  34.6% de los apoyos a un 23.5% de estimación de voto (-11.1 puntos, por lo que se confirmaría que sus pérdidas engrosan las ganancias de C’s). Tampoco sale bien parado el PSM, que caería al 12.4% de los votos (-2.9 puntos respecto a 2015), por lo que perdería 2 de los 9 ediles conseguidos entonces.

En comparación con la CAM, sí vemos diferencias en torno al peso de los distintos candidatos en los resultados finales de sus partidos. En este punto, destaca sobre todo el caso de Manuela Carmen, que es la líder mejor valorada con un 29.4% de apoyo que se dispara al 84.6% entre los votantes de su partido y por el 542% de los de IU (también entre los del PSM, donde alcanza un 28.3% de apoyo). El sondeo pregunta por Antonio Miguel Carmona, al que no se espera en estos próximos comicios: De ahí que consiga un porcentaje de apoyo del 6.2% que se queda en el 42.5% entre los electores socialistas.

Hay que resaltar las diferencias respecto a Begoña Villacís, mucho mejor valorada que su compañero de partido en la Comunidad (26.7%), también entre sus votantes (75.5%) y entre los del PP (36.4%). El posible líder del PP, Pablo Casado, se quedaría con un apoyo del 10.9% (48% entre los suyos), aunque conviene tener en cuenta que la recogida de datos se hizo antes de que se pusiera el foco de las irregularidades académicas en el ex presidente de NNGG.

En cuanto a la fidelidad en el comportamiento electoral, se vuelve a constatar la fuga de votos del PP a C’s (22%), que también recibe votos del PSM (12%). En el caso de los socialistas, el 57% manifiesta que repetirá el sentido de su voto mientras que se repiten las fugas hacia la izquierda (13%) y hacia la derecha (12%). En jel caso de Ahora Madrid, conserva a 7 de cada 10 votantes y su principal fuga es del 10.6% que, suponemos, se dirigirá a IU. Llama la atención, por cierto, el 7.2% que manifiesta que en las próximas elecciones votará por C’s.

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Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
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4 respuestas a Madrid se convierte en el símbolo del poder de C’s

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