28A: Vídeos de campaña

El periodo electoral suele servir de excusa para poner en marcha estrategias dirigidas a un solo objetivo: Ocupar el mayor espacio de debate posible controlando la agenda de los medios y, en la medida de lo posible, “el ambiente”, es decir, esa percepción instaurada que sitúa a las formaciones políticas como virtuales ganadores de las elecciones. Buena parte de las tácticas de campaña van dirigidas a instalar argumentos propios (en positivo), al tiempo que se ataca al adversario directa o indirectamente de acuerdo con un argumento central de campaña, un relato dirigido a movilizar a los convencidos y a seducir a los indecisos.

La campaña electoral de las elecciones generales del 28 de abril apunta a un escenario de incertidumbre ante la dimensión de la victoria del PSOE y, sobre todo, el hundimiento del PP, con efecto directo en las opciones de VOX, que parece imparable en estos momentos. De ahí que se hayan multiplicado las acciones de las diferentes candidaturas en sus respectivos perfiles en redes sociales, con valoraciones de sucesos como el del incendio de la catedral de Notre Dame (con componente conspiranoico incluido desde los perfiles oficiales de la formación de ultraderecha) y con un intento cada vez menos disimulado de controlar la presencia de los líderes en los medios de comunicación generalistas. La consigna es no cometer errores, una tarea difícil si tenemos en cuenta que venimos de una precampaña en la que es han multiplicado los tiros en el pie por parte de casi todos los protagonistas.

Si, además, tenemos en cuenta la bolsa de voto no declarado que apuntan los sondeos sobre intención de voto (entre el 30 y el 40%, de acuerdo con la empresa demoscópica), se entiende perfectamente por qué las NNGG del PP iniciaron la campaña imaginando una agencia de viajes, enfrente de la sede del PSOE, con el color corporativo para los socialistas para recordar el uso del Falcon oficial del presidente del Gobierno para actividades privadas. También por qué C’s ha colocado una lona en la fachada de su sede central, en Madrid, emulando una supuesta conversación de Whatsapp entre Pedro Sánchez y algunos de los aliados que votaron a favor de la moción de censura contra Mariano Rajoy:

El objetivo de este post, sin embargo, pasa por centrarnos en productos tradicionales de las campañas electorales, es decir, los spots que se emitirán en los espacios gratuitos. Empezamos por el PP.

PP: “Valor seguro”

Primer vídeo de campaña del PP de cara a las elecciones generales del próximo 28 de abril. Con una sucesión de planos, Génova se dirige a su electorado potencial, incidiendo, sobre todo, en un target de edad que, según los sondeos, no forman parte precisamente del núcleo electoral de los populares: Jóvenes y mediana edad. De acuerdo con los datos de todos los estudios demoscópicos, el PP comienza a ser opción preferida entre los 45 y 64 años y, sobre todo, entre los mayores de 65, un grupo de edad que sólo aparece mencionado en la imagen del abuelo con su nieta y en la mujer que pinta, mientras se hace una referencia a las pensiones.

En cualquier caso, el PP opta por remarcar la importancia de la movilización de otros grupos de edad, quizás por la coincidencia generacional de Pablo Casado con ellos; por ello, buena parte del spot gira en torno a decisiones vitales que se adoptan en la treintena y en los años sucesivos (adquirir una vivienda, casarse, formar una familia con un hijo o dos, emprender un negocio, etc). Estos mensajes se complementan con la referencia al empleo (con imágenes de un hombre joven que busca empleo y de mujeres jóvenes en la treintena que emprenden o mejora el suyo), la atención al mundo rural y la mención a la educación en libertad.

A todos ellos se les incita a centrarse en lo importante (“piensa en lo que de verdad te importa”), una referencia interesante si prescindiéramos de los mensajes de campaña lanzados por Pablo Casado sobre ETA o el independentismo o si no estuviéramos ante un spot de campaña dirigido, sobre todo, a invocar a un electorado que parece estar desmovilizado ante la posibilidad de que el PSOE quede como primera fuerza política. Es decir, no parece que este vídeo vaya a movilizar al electorado ya convencido de acudir a las urnas para dar su confianza al PP.

PSOE: “Haz que pase”

Remitimos al análisis que realizamos del spot socialista hace unos días:

Unidas Podemos: “La historia la escribes tú”

Primer spot de campaña, presentado este martes por la formación morada, el ejemplo más crudo de un relato con estructura argumental de planteamiento, nudo y desenlace en forma de carta imaginaria que Pablo Iglesias dirige a sus votantes. La presentación, relatada con la voz en off de un Iglesias que presenta un tono muy poco natural, llega hasta el minuto 1.22 segundos, una circunstancia que ya evidencia que estamos ante un producto que no está especialmente dirigido para ser emitido en TV y en los espacios electorales públicos.

En este bloque, se analiza la crisis del capitalismo financiero  y sus efectos en las economías del primer mundo, con imágenes de los referentes que propiciaron la fundación de Podemos. La cara A (Las grandes declaraciones de líderes que capitanearon la edad de oro de las economías europeas antes del crash, los despidos, las movilizaciones en las calles (aunque se incluyan imágenes de las cargas del 1 de octubre en Cataluña como si fueran cargas contra las movilizaciones por la crisis económica), los desahucios) y la cara B (los beneficios empresariales a costa de la crisis económica, la corrupción política -con imágenes de Rodrigo Rato y Luis Bárcenas- y de podredumbre -con imagen de Ignacio González y el periodista Eduardo Inda-).

A partir del minuto 1.22 se conecta con el nudo del relato, que esta vez pasa por la “toma de conciencia” (“No contaban con que habíamos despertado”, quizás las referencia más directa al eslogan del 15M: Dormíamos, despertamos). Ese mito fundacional, el 15M, protagoniza un salto temporal para conectar con las movilizaciones de los últimos meses, es decir, pensionistas y mujeres (señaladas como referentes en esta ocasión), en términos generales, Se recupera también la movilización de los trabajadores de Coca-cola y de sus familias (“la dignidad de la gente trabajadora”) y se conecta con la movilización global de los jóvenes contra el cambio climático.

Este bloque continúa con el aterrizaje en la política, en el papel de UP en esta legislatura, que sitúa en la fotografía de despedida de Mariano Rajoy del Congreso de los Diputados tras su intervención en el debate de la moción de censura. Acompañan estas imágenes una locución en la que se admiten las limitaciones de la formación morada para poder cambiar las cosas (“siempre nos han dicho que era imposible, que la historia estaba escrita de su puño y de su letra. Y no es verdad. Pudimos, a un ritmo más lento del que nos hubiera gustado. Pero estamos pudiendo. Se puede hacer país colocando a la gente en el centro”).

Y todo ello con la sucesión de imágenes de los pesos pesados del partido en estos momentos, tras la salida de buena parte de los fundadores de Podemos. Así, se puede ver a Irene Montero, a Rafa Mayoral, a Pablo Echenique e incluso a Alberto Garzón y Uralde (Equo), sobre imágenes en las que se vislumbran banderas republicanas e ikurriñas.

Finalmente llegamos al desenlace, a partir del minuto 2.08, que se prepara aumentando el ritmo de la locución y de sucesión de imágenes, con un Iglesias que defiende los argumentos exhibidos desde su reaparición en relación a los poderes fácticos que controlan de verdad el poder en España. A ellos se dirige mediante la apelación a la gente corriente, que se suceden en los distintos planos con manifestaciones y concentraciones, que se acompaña con planos de algunas caras conocidas, como las de los principales líderes políticos (Albert Rivera, Pablo Casado, Santiago Abascal y un Pedro Sánchez durante la firma del acuerdo con Rivera ante la investidura fallida de 2016) y los alcaldes de las ciudades del cambio que todavía están políticamente cerca de Iglesias (Ada Colau y Kichi). También hay mención soterrada a Cataluña mediante la exhibición de un papel a favor del diálogo y contra la decisión de mantener a los políticos catalanes del Procés en prisión.

A ellos se dirige la locución de Iglesias (“No tenemos ningún miedo. Lo que tenemos son ganas de seguir y la certeza de que la historia no nos la van a dictar desde arriba, ni 20 familias ni 35 consejos de administración (referido al IBEX) ni los voceros de los poderosos”). Y acaba con algo de poesía: “Ante sus gélidas mentiras, hay verdades que abrigan, como que la democracia se desangra cuando está secuestrada, que ya no hay que elegir entre lo mismo y lo mismo, que la patria es hacer comunidad, que la palabra es el único camino, que se gobierna para la gente, que la suerte no está echada ni el camino marcado, que el futuro es nuestor, que se puede. Que sí se puede. Que pese a lo que te dicen, la historia la escribes tú”. Con un plano de Iglesias caminando, en un entorno natural, mirando a la cámara, invitando al espectador a acudir a las urnas el 28A para tomar ese camino.

Hasta este martes, el primer vídeo de campaña de la formación morada constituía un ejemplo que rompía totalmente con el  planteamiento de la campaña del 26J, , que se recupera en parte con el spot que analizamos. Centrado en servir de  soporte a lo que se ha venido a denominar “las cloacas del Estado”, se prescindía de cualquier imagen o sonido y se optaba por destacar una serie de frases que son las que han defendido los líderes de UP, especialmente desde la reaparición de Pablo Iglesias tras culminar su baja por paternidad: El poder de los dueños de los canales de TV, el de los bancos rescatados con dinero público (que no devolvieron), el de las grandes empresas que no pagan impuestos en España, o el de las las eléctricas. Frente a ellos, se retomaba la construcción del nosostros frente a ellos (la casta) y se invoca al poder del electorado para escribir la historia en términos que no beneficien a los grandes conglomerados de poder.

Todo ello planteado en una sucesión de pantallas, en blanco y negro, que transcurren en silencio, un formato, en principio, contraproducente para ser emitido en televisión (ni qué decir de las cuñas de radio o en canales determinados, como Spotify, donde es habitual escuchar cuñas del PSOE).

C’s:  ¡Vamos! Ciudadanos

Vídeo de campaña difundido por el propio cabeza de lista por Madrid, Albert Rivera, que insiste en el eslogan adoptado por el partido de cara a las elecciones del 28A. En 50 segundos, se condensa la orden recogida en el lema, que se pone en la voz de niños de corta edad que, hartos de escuchar las quejas de sus padres respecto al statu quo, les despierta el mismo día de las votaciones para que acudan a las urnas. Entre los motivos, los que en teoría explicitan los padres en sus quejas cuando les llevan al colegio en los traslados en coche: Que el país está lleno de políticos ladrones, de los que no van con España, de los que ignoran a los autónomos y los que se quejan de la subida de IRPF.

A ellos es le interpela, para cambiar las cosas y evitar un gobierno del PSOE (al que no se menciona) que, en teoría, repetirá todos los argumentos de los que se quejan los niños. Y, por si queda alguna duda, se les incentiva a votar a C’s pensando, sobre todo, en las generaciones futuras que simbolizan esos mismos niños, que despiertan a sus padres como lo harían una mañana de Navidad o tras la llegada de los Reyes Magos. Es aquí donde se enmarca la idea de votar con ilusión que defendía C’s en 2015 y 2016.

El spot acaba con un Albert Rivera repitiendo el lema del partido, sin un excesivo entusiasmo, en un mitin, en el que aparecen banderas españolas y europeas (quizás para romper algo con el entusiasmo cromático del cartel de campaña). Antes, un repaso por el votante medio de C’s: Hombres y mujeres de mediana edad (en torno a los 40-50 años), clases medias-altas, formadas (aparecen muchos libros en los dormitorios de los potenciales votantes), con casas amplias, compuesta por familias (con perros incluidos) y con un perfil de autonómo preocupado por la cuota mensual y el IRPF (lo que da a entender, además, que se trata de empleadores).

CODA. En esta ocasión, estamos viviendo una auténtica sobredosis de vídeos electorales; hace unos días, Nuevas Generaciones puso en marcha una campaña para denunciar el uso del avión Falcon por parte de Pedro Sánchez desde su llegada a la Moncloa, una campaña que apenas ha durado tres días y que ha tenido un impacto muy limitado en términos gnreales (y muy centrado en redes sociales). Este lunes, aprovechando el estreno de la octava y última temporada de Juego de Tronos, el equipo de campaña del PP difundió un spot basado en esa épica para pedir el voto para los populares frente al resto de adversarios (PSOE, VOX, UP, C’s e independentistas).

El PP se postula como el indicado para construir puentes que no aíslen comunidades de acuerdo a criterios de superioridad (les acusa de llamar ‘bestias’ a los demás, como referencia indirecta a los independentistas) o de recuperación de un pasado imperial (en relación a VOX que aparece con su color verde corporativo); se habla también de reinos que buscan la revancha y que no pueden decir España (con los colores de la marca UP), de los que quieren gobernar según marque la veleta (mención explícita a C’s y sus pactos con PP y PSOE indistintamente en 2015 y 2016) y los que harán cualquier cosa con tal de mantener el poder (con la imagen de las rosas rojas achicharradas tras el paso del Falcon presidencial). Frente a ellos, se habla del PP como el único futuro posible para España, y lo hacen plantando pinos y con la metáfora de la construcción de una línea de AVE que atraviesa un territorio que, visto en perspectiva, es la geografía española.

No es el único vídeo de la factoría de Génova. En el arranque de la campaña, la atención estuvo puesta en un omnipresente Pablo Casado, que corre el riesgo de llevar él solo el peso de una campaña electoral en la que buena parte de sus fichajes estrella no sirven, siquiera, para aguantar una entrevista medianamente incisiva. Quizás por este motivo, los populares consideraron necesario remarcar el sesgo presidencialista que tienen las formaciones políticas en España, en particular el PP, que se ha caracterizado casi siempre por ser un partido muy jerárquico y ordenado en torno a un líder.

Por si queda alguna duda, éste es el retrato que se realiza del candidato Casado, con la presencia de su esposa en varios momentos y con un mensaje directo a la España rural, que podría, este 28A, dar la espalda al PP por primera vez desde la restauración democrática:

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Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en transición
Minientrada | Esta entrada fue publicada en C's, Comunicación Política, elecciones, Podemos, PP, PSOE, Ultraderecha. Guarda el enlace permanente.

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