El PSOE despunta sin cometer errores en una campaña marciana

Es posible que estemos a punto de afrontar la campaña de unas elecciones generales más cómoda para el PSOE desde la década de los ’80, un escenario al que están contribuyendo las principales fuerzas políticas con un entusiasmo sorprendente. Eso, y la ausencia de errores graves por parte de la candidatura de Pedro Sánchez (más allá de laminar a los partidarios de Susana Díaz de las listas del Congreso y el Senado), le sitúan claramente por delante del resto de adversarios, de acuerdo con los datos de los sondeos sobre estimación de voto publicados (en los que no se publican, la distancia respecto al segundo es mayor). A un mes de las elecciones, todo hace pensar que que la tendencia irá a más.

Como viene sucediendo en España desde hace décadas, el avance del PSOE se explica, sobre todo, por los errores no provocados que está protagonizando el resto de fuerzas políticas: Desde la desaparición mediática de Unidas Podemos salvo para hablar de las nuevas rupturas en Galicia al manejo de discursos que no permiten ganar ni un solo voto a sus protagonistas (como la propuesta sobre los hijos de las inmigrantes en situación irregular embarazadas). Y todo ello desde el planteamiento de una campaña como fuerza perdedora, con el objetivo único de no tocar suelo electoral para poder mediar entre socios de cara al futuro, pasando por la política de fichajes como cabezas de lista de las distintas fuerzas políticas, en un intento de ganar un titular.

Ahí encontramos, en C’s, al abogado del Estado apartado por Sánchez por diferencias respecto al procés o a ex vicepresidente de Coca-Cola cara visible del ERE que aprobó la compañía en España. En el PP, la novedad ha sido la desaparición de los nombres vinculados al marianismo de la lista de Pablo Casado, con la recuperación de nombres como el de Cayetana Álvarez de Toledo, diputada por el PP en dos legislturas y de las que nadie recuerda más que su protagonismo en los medios vinculados al sector más conservador. Génova se ha empleado en difundir este fichaje junto al del periodista Pablo Montesinos o el padre de la niña Mari Luz, asesinada en 2008, que será número 1 del partido por Huelva en la lista al Congreso.

Viñeta de Manel Fontdevila en eldiario.es

VOX, por el momento, sigue sacando petróleo de personas muy vinculadas al sector neocon del PP, como Ignacio Gil Lázaro, o la elección de tres militares en la reserva como cabezas de lista, aparentemente inmune a las noticias negativas que se publican sobre su organización. Su éxito, por el momento, se centra sobre todo en su campaña de comunicación en redes sociales públicas y Whatsapp, además de por ofrecer productos atractivos para los programas de información general (especialmente en TV).

Ahí se enmarcan las entrevistas a Bertrand Ndongo, un camerunésque defiende muchos de los postulados ideológicos del partido, o ejemplos de astroturfing (es decir, campañas pagadas de relaciones públicas en ámbitos de propaganda electoral que pretenden dar impresión de espontaneidad). Un ejemplo, cazado por Mariluz Congosto (@congosto) en Twitter, que constituye un ejemplo más de cómo hay partidos que están pagando anuncios de supuestos votantes indicando que votarán a sus siglas pese a tener una biografía a priori contrapuesta a lo que defienden a diario sus líderes o simpatizantes.

Una campaña de perdedores

Es un hecho que el PP siempre ha encontrado muchas dificultades para encontrar socios de gobiernos dentro y fuera de las Cortes Generales. Su posición de partido hegemónico en el centroderecha, unido al abrazo de un discurso muy centralista y españolista, tuvo como consecuencia la dificultad de poder acordar con otras fuerzas políticas. La negociación de la investidura de Mariano Rajoy y sus últimos PGE, que sirvieron de antesala para la moción de censura, apoyan la tesis de que los populares sólo logran tocar gobierno cuando movilizan a sus bases electorales (y cuando la izquierda se queda en casa).

Las elecciones de 2015 y 2016 sirvieron de banco de pruebas para la reacomodación del PP a un tiempo político en el que comenzaba la competencia por el centroderecha; el protagonismo de C’s, desde el referéndum del 1 de octubre, desplazó la competición a la derecha, tendencia pronunciada desde que la irrupción de VOX se traduce en un trasvase del voto más escorado a la derecha del PP. En la práctica, las bases electorales antes vinculadas al PP casi de forma patrimonial están muy movilizadas aunque fragmentadas; tras la sorpresa de Andalucía y la competición en el centroderecha, los protagonistas han logrado movilice el electorado de izquierdas, que volverá a acudir con la nariz tapada el 28A para evitar que se reedite la imagen de Colón.

Es posible que las bases del PP pensaran en Pablo Casado como la persona idónea para frenar la sangría de votos que entonces los sondeos detectaban hacia C’s: Hombre, joven, desconocido por el gran público pese a llevar toda su vida en cargos del partido, con buenas relaciones con el PP de Aznar y el de Mariano Rajoy. Seguramente, nadie pensó que les saldría un competidor directo nacido de las propias entrañas del partido, una propuesta política que les estaría haciendo ya daño en las circunscripciones que reparten menos escaños y que se mide en la pérdida de un millón de votos desde que Casado fue elegido presidente del partido.

Ante la amenaza, la propuesta, y es ahí donde el PP sorprende con una campaña errática en la que los lunes, miércoles y viernes se juega en el campo ideológico de VOX, al que se pide que no se presente en las provincias menos pobladas, mientras los martes y jueves trata de ser la principal fuerza del centroderecha (y ahí se lee el fichaje de Cayetana Álvarez de Toledo como cabeza de lista de Barcelona) y los fines de semana trata de exportar la imagen de un líder familiar, con entrevista a una revista de moda incluida, con un perfil muy conservador si se tiene en cuenta su edad.

Ante el fracaso estrepitoso que se puede plasmar la noche del 28A, cuadros medios y dirigentes (purgados en las listas de Pablo Casado o no) han comenzado a manifestar su preocupación en los medios ante la estrategia de Génova, que ha decidido regalar el centro político -que disputarán PSOE y C’s- para amarrar un suelo electoral aceptable de cara a las elecciones de mayo y, sobre todo, al cuestionamiento del liderazgo de Casado que se planteará a partir de junio.

En este contexto hay que leer las declaraciones del cabeza de lista del PP al Ayuntamiento de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, que se ha ofrecido a los madrileños como “la única garantía de poner de acuerdo a Ciudadanos y a Vox”. En línea con la petición explicitada por Casado la semana pasada a VOX, que habla sobre todo del miedo del PP a que la entrada de la formación de Santiago Abascal en su granero de votos sea importante, el dirigente popular se apunta a la idea de una campaña electoral en la que su partido parte como fuerza perdedora frente a Manuela Carmena (en Madrid) o al PSOE (en los comicios generales), lo que explica por sí solo el estado de ánimo que existe en estos momentos en Génova.

Con un PP que ya se ve como segunda fuerza (en el mejor de los casos), se van despejando incógnitas respecto al 28A. Por un lado, el apoyo que susciten finalmente C’s y VOX, apoyo que reconfigurará la fragmentación en el centroderecha de forma similar a la que se vivió en 2015 con la aparición de Podemos y que será el inicio de la ola que se volverá a perfilar el 26 de mayo en las elecciones autonómicas, municipales y europeas. Por otro, la propia dimensión del desastre de Unidas Podemos, que sigue sin acertar con la tecla que les enchufe a la campaña electoral. Y, por último, la capacidad de recuperación de un PSOE  que puede acercarse a los 150 escaños,  sobre todo si la campaña electoral sigue en un tono tan marciano como el que se registra en estos momentos.

CODA. Sondeos sobre estimación de voto publicados hasta el momento de elaboración de este post. Recomendamos, además, que se vean los detalles del sesgo por edad que publican Celeste-Tel y NC-Report porque aportan tendencias que permiten hacer también proyecciones futuras.

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El SPD sube dos puntos en un mes y prepara nuevas alianzas

El giro anunciado a la izquierda por parte del SPD, con crítica incluida a la Agenda 2010 asumida en su momento por el canciller Gerhard Schröder, se traslada a los sondeos publicados durante el mes de febrero. Entre las medidas anunciadas destaca el incremento de las pensiones más bajas, la subida del salario mínimo u otras medidas enfocadas a paliar la pobreza infantil o el impulso de la igualdad de oportunidades, es decir, pura agenda socialdemócrata con la que se busca recuperar al electorado perdido, especialmente en los últimos procesos electorales.

Con un 17.12% de media, la socialdemocracia alemana gana 2  puntos en estimación de voto respecto al mes de enero y se acerca al 20.5% obtenido en las últimas elecciones generales; destacan, por cierto, las distancias entre la estimación de voto del Forschunggruppe Wahlen (15%), -3 puntos respecto a la estimación de otros estudios como el de Emnid, INSA o Infratest, con un trabajo de campo más reciente.

Como viene siendo habitual en la serie, este avance del SPD se traduce en una caída en los datos de Los Verdes, que disputarían con los socialdemocratas la segunda plaza con un 17.87% de media (-0.73 puntos respecto al promedio del mes anterior aunque todavía +8.97 puntos en relación a su último resultado electorado ), mientras la ultraderecha se aleja de los puestos de cabecera.

AfD se movería en torno al 13.18% (-0.42 puntos respecto al dato de enero), apenas medio punto más que su último resultado en las urnas, con polémica anunciada respecto a su sistema de financiación y el matiz a la propuesta de Dexit (la salida de Alemania de la UE), sobre todo si se tiene en cuenta el vodevil en el que se ha convertido la gestión del Brexit en el Reino Unido. La proyección respecto a su influencia en la Internacional ultra en la que se pueden convertir las elecciones para renovar el Parlamento Europeo también quedaría matizada según sondeos publicados. Con una subida de 2.9 puntos respecto a 2014, AfD sería cuarta opción en las elecciones de mayo, con un resultado inferior al obtenido en las elecciones federales de septiembre de 2017.

La CDU/CSU se estanca en el 30% (-0.3 puntos en relación al mes anterior), casi tres puntos por debajo de su representación actual, en un momento en el que el ala situada a la derecha del partido pide la dimisión de Angela Merkel y su sustitución al frente del partido por Annegret Kramp-Karrenbauer (AKK), que no pasa por su mejor momento. En una entrevista, bromeó con la iniciativa puesta en marcha en Berlín durante los carnavales, cuando instaló baños públicos para personas intersexo: Esos baños eran “para los hombres que no saben si deben orinar de pie o sentados”.

Lo cierto es que, tras su elección como líder de la CDU/CSU, AKK no despega en los sondeos, que se mantienen estancados en torno al 30% de estimación de voto. Y eso a pesar de abrazar un discurso con críticas hacia la construcción europea y el alejamiento del presidente de Francia, Emmanuel Macron. A diferencia de los datos relativos al SPD, hay cierta correspondencia en las tendencias que apuntan las diferente sempresas demoscópicas, con diferencias de apenas 2 puntos en sus respectivas estimaciones. En ningún caso, por cierto, los conservadores superan el 31% de estimación de voto.

Ya en la cola se situarían las formaciones habituales, que confirman cierta estabilidad respecto a la serie. Los liberales se moverían en torno al 8.43% (-0.27 puntos en relación al mes anterior, -2.27 si lo comparamos con las elecciones de septiembre de 2017)  y Die Linke sigue estancada en el 8.6% de media (+0.3 puntos en comparación con enero pero todavía -0.6 puntos por debajo de su último resultado en las urnas.

Su líder, Sahra Wagenknecht, anunció que abandona la primera línea del partido, lo que podría ayudar a construir una coalición con socialdemócratas y Los Verdes de cara al próximo ciclo electoral.  Los números, como apuntábamos hace unas semanas, cuadran: Si semantiene el cordón sanitario respecto a la ultraderecha, las tres fuerzas sumarían el 43.59% de los votos frente al 38.43% de la CDU/CSU y los liberales.

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28A: El PP convierte el voto útil en leit motiv de la campaña electoral

Lo avisamos hace unas semanas: La división del centroderecha de cara a unas elecciones generales no iba a tener el mismo efecto en el conjunto del Estado que en Andalucía por el tamaño de la circunscripción (en los comicios andaluces todas las provincias repartían al menos 10 escaños). Como bien recogía el Instituto Sondaxe para las municipales gallegas, la irrupción de VOX como alternativa al PP no sólo iba a dañar electoralmente a las siglas de Génova sino que podría no tener correspondencia en el asalto a las instituciones. El motivo, como viene denunciando históricamente IU, el efecto de la Ley D’Hondt en circunscripciones en las que se reparten muy pocos escaños, lo que convierte en inútiles los restos de los partidos políticos que no logren apoyo suficiente para asegurar un escaño.

Tras décadas denunciando la infrarrepresentación de los votantes de IU, ahora es el PP quien puede sufrir en carnes propias el efecto de la aplicación de la ley electoral el próximo 28A, una circunstancia que se ha comentado en privado por parte de politólogos y especialistas en comportamiento electoral y que ya hasta el líder de los populares asume en público. Este miércoles, seguramente como efecto de los resultados de los últimos trackings electorales, Pablo Casado se descolgó con una propuesta innovadora: Que VOX no presente candidaturas en las 28 provincias que reparten menos de seis escaños, para no beneficiar al PSOE por la división del electorado conservador.

La apelación al voto útil no podría ser más descarnada, sobre todo si tenemos en cuenta que el PP se desangra en sus caladeros habituales y tampoco avanza entre los nuevos votantes: “Todos los votos son útiles, pero si estamos preocupados por el riesgo de que pueda seguir gobernando Sánchez con los separatistas y con Podemos, tenemos que ser responsables y aglutinar el voto en la única opción que puede liderar un gobierno responsable: la de Pablo Casado”. De acuerdo con los datos de Génova, la retirada de VOX evitaría que el PSOE se hiciera con al menos 20 escaños en  circunscripciones como Palencia, Zamora, Ciudad Real o Segovia, provincias conservadoras por antonomasia gracias, en buena medida, al control del territorio por parte del PP (y del PSOE como formación alternativa).

El gráfico que publica el diario El Mundo recoge claramente cuál es la preocupación principal de Génova en estos momentos, un escenario realista que ya asumen en público también  las terminales mediáticas cercanas a los populares desde hace unas semanas: El centroderecha podría conseguir un resultado histórico en votos el próximo 28A pero su división le alejaría los 176 escaños necesarios para sumar mayoría absoluta en el Congreso de los diputados por dos tendencias. Por un lado, la posibilidad de que VOX y C’s no logren superar el umbral mínimo para lograr representación en las provincias menos pobladas; por otro, por el reparto de diputados en aplicación de la LOREG, que beneficia a las dos principales fuerzas de la provincia (sobre todo a la que tiene más votos).

Hasta el momento, PSOE y, sobre todo, PP se beneficiaban del sesgo mayoritario que, en la práctica, tiene la aplicación de la ley electoral en España, un comportamiento buscado en el diseño de la CE y de la LOREG como la norma electoral en nuestro país y que se ha repetido en todos los procesos electorales, con algún matiz. La división del electorado de centroizquierda español ha sido uno de los argumentos con los que han tenido que trabajar los estrategas vinculados al PSOE, de manera que sólo cuando Ferraz lograba movilizar el voto útil conseguía buenos resultados; la norma se plasmó perfectamente tras la irrupción de Podemos como un competidor más potente que IU y ahora es el PP el que asume que su reinado en la España conservadora puede estar llegando a su fin.

La petición de Casado a VOX, en pleno mitin electoral, va en consonancia con el intento del PP de no perder restos electorales. En ese contexto se entiende el acuerdo para concurrir en una sola lista con el FAC en Asturias o el acuerdo con UPN, en el que también participa C’s, en Navarra. En el momento de elaboración de este post, VOX se había negado a la propuesta del PP con el argumento de que “Vox no se va a plegar a los intereses de ningún partido”.

Si, además, tenemos en cuenta que el PP está protagonizando una campaña muy errática, con anuncios extraños por parte de Casado a propósito de las mujeres en situación irregular embarazadas, y de C’s, con denuncias de pucherazos en sus primarias y con un Albert Rivera argumentando cosas extrañas para evitar la fuga de votos de su formación al PSOE, tenemos un combo perfecto que puede terminar beneficiando a Pedro Sánchez, que no se ha visto en otra. Todo dependerá, ironías de la política, de la capacidad de hundimiento de Unidos Podemos, que ha vuelto a ser noticia por la próxima maternidad de Irene Montero.

CODA. Las elecciones presidenciales de EEUU y, como efecto contagio, los procesos electorales en los que ha participado Steve Bannon y su Alt Right se caracterizaron por la potencia de las candidaturas conservadoras por utilizar canales de comunicación alternativos a los medios de comunicación y redes sociales principales. Una de las plataformas más potentes fueron los grupos de Whatsapp, utilizados para difundir memes y vídeos contrarios al adversario electoral.

Whatsapp, además de Instagram, está siendo uno de los puntales de difusión de los mensajes de VOX, en los que se mezclan argumentos electorales con bulos y memes que, sobre todo, contribuyen a crear comunidad. También del PP, que estos días ha difundido un spot contra la formación últra en clara alusión al efecto refuerzo que su avance puede lograr en la candidatura de Pedro Sánchez. Génova ha negado estar detrás de la elaboración del vídeo, pero sí admite que lo ha difundido entre sus grupos.

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👉 "¿No te das cuenta, Epi, de que si votas a Vox estás apoyando a Sánchez y a toda la tropa de independentistas?" ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ El PP difunde a través de grupos de WhatsApp de dirigentes y simpatizantes un vídeo para atacar a Vox y PSOE usando a Epi y Blas. Aunque dicen no haber participado en la producción, el PP reconoce haberlo difundido en una estrategia similar a la que utilizaron Trump en EEUU o Bolsonaro en Brasil. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Las imágenes también retratan a Begoña Gómez, mujer de Pedro Sánchez, como la cerdita Peggy que acompaña al presidente Coco en sus viajes a bordo de un Falcon. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ Te contamos más en eldiario.es. ⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀⠀ ¿Qué te parece? Te leemos 👇 #PartidoPopular #PP #PabloCasado #EpiYBlas #EleccionesGenerales2019 #Vox

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El movimiento feminista exhibe fortaleza en la antesala de las elecciones

Madrid. Fotografía de

La movilización feminista ha vuelto a desbordar las previsiones. Si bien el seguimiento de la huelga volvió a ser limitado en términos generales, aunque con un respaldo muy notable en los medios de comunicación, las manifestaciones convocadas fueron masivas. Se constata la pujanza del movimiento feminista en España por segundo año consecutivo, un dato todavía más interesante si tenemos en cuenta el posible impacto que la movilización pudiera tener en los resultados de las elecciones generales.

Finalmente, Pedro Sánchez no encabezó la manifestación pero sí estuvieron las ministras de su Gobierno y su esposa, Begoña Gómez, que gritaron consignas contra las mujeres del PP, que finalmente declinaron acudir a la marcha por su disconformidad con el manifiesto. Sí acudió una representación de C’s, que no tuvo su mejor día, como suele ocurrirle con marcos insertados en torno al feminismo. Su mensaje del día fue un acto de Albert Rivera con algunas de las dirigentes de C’s, que permanecieron detrás de él, calladas y sonrientes, y en el que se apropió de una frase de Clara Campoamor (“Soy liberal”, para armar la idea de un feminismo liberal.

Madrid volvió a ser la principal plataforma de difusión con 350.000 manifestantes, casi el doble de lo que la Delegación de Gobierno estimó hace un año. En Barcelona, se manifestaron 200.000 personas, cifras que apuntaban a que la movilización en la calle sería masiva en el resto del país. Así fue. Los datos difundidos por fuentes policiales locales sobre la movilización en las capitales de provincia son concluyentes: Hubo 15.000 personas en Tarragona y Palma de Mallorca; 50.000 en Bilbao y Sevilla; en Badajoz, 8.000 asistentes, mientras en Zaragoza se habla de decenas de miles de personas en la calle.

En Zaragoza, la comisión organizadora habló de 200.000 personas manifestándose. Por su parte, en Salamanca hubo 30.000 manifestantes; 29.000 en Toledo; 18.000 en León, 17.000 en Málaga y 15.000 en Córdoba; 30.000 en Murcia; 12.000 en Las Palmas; 15.000 en Tenerife. También hubo respuesta en las capitales de provincia más pequeñas y en las más conservadoras. Así, se registraron 5.000 manifestantes en Jaén y 7.000 en Burgos; 10.000 en Almería y Valladolid; 2000 en Ávila; 4.500 en Palencia; 7.000 en Albacete;  en Mérida 4.500; Cáceres, 7.500; en Guadalajara se cifró en 9.300 el número de asistentes.

En Galicia, de nuevo, la movilización mayor se produjo en Vigo, donde se reunieron 100.000 personas. Hubo 30.000 manifestantes en Coruña y 10.000 en Santiago de  Compostela. Cerramos la tabla con 12.000 manifestantes en Santander; 8.000 en  Zamora o 3.000 en Ibiza.

El PSOE y la capitalización del movimiento feminista

A poco más de un mes de las elecciones generales, es imposible no leer lo ocurrido este viernes en España en clave electoral. A diferencia de lo ocurrido hace un año, cuando el PSOE oficialmente decidió no implicarse en la huelga y la movilización feminista hasta que fue un hecho que sería un éxito, Ferraz se ha volcado en esta ocasión para empujar a que la respuesta de las mujeres en la calle fuera masiva.

Todo hace pensar en que los socialistas, por la fortaleza que exhiben en estos momentos,  son los más disipuestos a capitalizar el éxito de la movilización, circunstancia que tampoco sería novedosa. Basta recordar el mandato de José Luis Rodríguez Zapatero y sus guiños a las mujeres, lo que no le libró de una fuerte contestación interna que se evidenció, por ejempo, en el, por otra parte, pacífico congreso federal celebrado en 2008.

No obstante, convendría tener cierta precaución, también en las filas de Ferraz, ante la tozudez de la propia realidad: Los españoles optarán el 28A optarán por listas electorales que no irán encabezadas por mujeres, lo que se plasmará en el debate a cinco entre los candidatos de las principales formaciones políticas si finalmente se celebra. Los partidos políticos han optado por, en el mejor de los casos, situar a una mujer como número 2 de sus candidaturas.

En cuanto a lo ocurrido este viernes, sólo VOX y el PP se desvincularon de la una manifestación que se puede entender como reacción a los marcos que ha manejado la formación de ultraderecha respecto a las mujeres y el feminismo y, por efecto contagio, también Pablo Casado. El presidente del PP se ha convertido en una de los argumentos de reacción, como se plasmó en un acto en Castellón, algo que, por ejemplo, no ocurrió durante el mandato de Mariano Rajoy.

Génova parece minusvalorar la fortaleza de una movilización que, esta vez, sí puede inclinar la balanza electoral, sobre todo si tenemos en cuenta que el PP necesita movilizar a las mujeres para obtener un resultado razonable (a diferencia de VOX, que presenta un sesgo masculino evidente entre su base electoral, como constató GAD3).

De ahí que no resulte muy inteligente la confrontación directa de los populares con el movimiento feminista  (que, por el momento, sí ha conseguido hablar en nombre de “las mujeres” en términos generales) o que se intente marcar la diferencia con un acto de Pablo Casado, rodeado de las candidatas del PP a las próximas elecciones, en el que el presidente del PP habla de la importancia que el partido otorga a unas mujeres que se sitúan detrás de él, le miran con admiración mientras habla, sonríen de forma permanente y se hacen fotografías con el presidente cual florero andante.

CODA. Portadas de los principales diarios de información general y regional. A destacar las portadas de ABC, La Razón y El Mundo, cada vez más cercanos a PP, VOX y, según el día, C’s:

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Movilización feminista con lectura electoral

Este 8 de marzo, el movimiento feminista ha vuelto a llamar a la huelga y a la movilización como culminación de una semana en la que la lucha por la igualdad de las mujeres ha vuelto a ser uno de los asuntos principales sobre los que ha pivotado la agenda política y mediática. Se confirma que España prolonga su interés por el feminismo, sobre todo desde una perspectiva liberal, centrado, sobre todo, en la igualdad dentro de un sistema político y económico asentado y no especialmente cuestionado. Es decir, volvemos sobre los pasos de un feminismo que ha prescindido totalmente de los debates sobre la clase social o las consecuencias del capitalismo para las mujeres, con los argumentos recurrentes de figuras como Ana Botín o el anuncio de que la reina también hará huelga este 8 de marzo (?).

Con la doctrina sobre la mesa, este año, la reivindicación por la igualdad real tendrá que analizarse en España con el calendario de las elecciones generales muy presente. Y es que, tras el éxito de la movilización feminista, hace un año, casi ningún partido político quiere quedarse fuera de juego o trasladar la imagen de que sus postulados ignoran a las mujeres o van contra ellas, de manera que la manifestación, que se prevé multitudinaria, puede ser el acto más potente de la precampaña de las formaciones políticas que aparezcan detrás de la pancarta.

Lo ha leído perfectamente el PSOE cuya dirección, a diferencia de lo que ocurrió hace un año, se ha volcado en la huelga y la movilización. La gran duda, en estos momentos, es saber si Pedro Sánchez acabará liderando la representación socialista en la manifestación con la que se pondrá fin a la movilización del 8 de Marzo e impulsará una campaña electoral en la que el viento parece soplar a favor de los intereses de Ferraz.

La agenda electoral lo marca todo y, a mes y medio de las elecciones generales, el PSOE es el partido llamado a capitalizar la movilización del 8 de marzo como un acto político más en una campaña en la que todo parece irle a favor. Por si quedaba alguna duda, ahí está la práctica desaparición de IU y de las confluencias o el enésimo error no forzado de Unidos Podemos, que este miércoles se descolgó con un tuit para recordar la vuelta a la primera línea de Pablo Iglesias el 23 de marzo tras dedicarse los últimos meses al cuidado de sus hijos.

 

 

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El tono del tuit -que resaltaba la vuelta de Iglesias de lo que parece ser un mundo de oscuridad, cargándose todo el mensaje positivo y simbólico que tenía que un líder político se acogiera a su derecho de disfrutar de su paternidad- y la manera de plantearlo, con un Iglesias reapareciendo entre las masas cual mesías, fue tan inapropiado que Unidos Podemos decidió borrar el tuit, con disculpas de Pablo Iglesias incluidas. Un error no forzado más que apunta a un sesgo en cómo se afronta la igualdad y el feminismo desde la formación morada; conviene recordar la imagen con la que Podemos  impulsó la movilización feminista hace un año, en la que la organización se volcó durante semanas, y que volvió a centrarse en la proyección de sus líderes masculinos.

El tuit de Unidos Podemos, que en estos comicios acudirá bajo el nombre de Unidas Podemos, puso en evidencia la dependencia del proyecto del liderazgo de Iglesias, sepultó el simbolismo de la decisión adoptada por Iglesias (muy criticada por su desaparición con la cercanía de las elecciones)  y, de paso, enmendó las declaraciones de Irene Montero en relación a un relevo femenino en la dirección en el futuro. Y volvió a dejar todo el espacio abierto para que el PSOE destaque como un partido cercano a las reivindicaciones de las mujeres, algo que, por otra parte, ha sido una constante desde la época de José Luis Rodríguez Zapatero. Si tenemos en cuenta los datos difundidos GAD3 a propósito del sexo como sesgo de intención de voto, queda claro lo que se juega el PSOE en la movilización de las mujeres de cara al 28 de abril.

En este sondeo, por cierto, se recoge que el 53.3% de las mujeres votaría por el PP, dato llamativo si se constata a diario la posición oficial de Génova ante todo lo que huela a mujeres (feminismo, derechos laborales, aborto, igualdad), que suele circunscribir en un feminismo de izquierdas heredero de la doctrina del “todo lo que no me gusta es ETA”. En el arranque de la semana, el PP,  que el año pasado vendió que las mujeres de la organización harían una”huelga a la japonesa”, anunció su presencia en la manifestación, presencia luego descartada por la politización del manifiesto que se leerá.

Las palabras de Pablo Casado, en la víspera del 8 de marzo, resume perfectamente la posición que ha exhibido al respecto, sobre todo desde que fue elegido presidente del PP: “Tengo una hija y un hijo. No quiero vivir en un país en el que se enfrente a mi hija con mi hijo. En el que se manifiesten las mujeres, haya un color de las mujeres y reivindicaciones de las mujeres que se contrapongan a las de la otra mitad del mundo”. Y, de paso, comete un error de principiante en estrategia política y electoral al intentar movilizar a su electorado más conservador (que hoy ya está en VOX) con un argumento que puede ser fácilmente contrarrestado por su adversario político, al menos en este momento de la partida por alcanzar el Gobierno de España.

De esta manera, el PP se suma al desmarque oficial y ya anunciado de VOX, que ha aprovechado el foco en la movilización feminista para situar su marco habitual, a la espera  de los réditos electorales del 28A: “Celebramos ser mujeres los 364 días al año; todos menos el 8 de marzo, que trabajaremos más que nunca para reafirmarnos en el poder de nuestra independencia y nuestra libertad (…) Soy mujer y quiero liberarme de vuestro burka ideológico, que pretender imponeros una doctrina totalitaria”, defendió Rocío Monasterio.

#LasComunicadorasParamos

Igual que ocurrió hace un año, el sector de la comunicación se ha vuelto a movilizar de cara a la huelga convocada. Como ejemplo, este spot en el que aparecen periodistas de los diferentes grupos mediáticos, con un papel especial de las caras más conocidas de los programas informativos de cabecera de las diferentes cadenas.

CODA. El presidente de la Generalitat valenciana, Ximo Puig, anunció el adelanto de las elecciones autonómicas de la Comunidad Valenciana al 28 de abril para hacerlas coincidir con los comicios generales. Puig, que habría tomado la decisión en contra del criterio de Compromís, quiere aprovechar la ola a favor del PSOE que apuntan todos los sondeos sobre estimación de voto, que recogen una fragmentación del voto de centroderecha que podría inclinar la balanza a favor del partido que obtenga más votos en la mayoría de las circunscripciones.

En clave interna, el adelanto electoral anunciado por Puig, vinculado a la candidatura de Susana Díaz, replantea el equilibrio territorial en el sistema de alianzas que se plasmó durante las primarias del PSOE. Hay quien considera que el presidente valenciano estaría ejecutando un acercamiento a las posiciones del sanchismo, lo que explicaría las críticas de Emiliano García-Page, que ha arremetido contra el adelanto electoral porque considera que, con el foco puesto en la renovación de las Cortes, se hurtará al electorado valenciano del debate sobre los problemas de su CCAA.

Las cicatrices en el PSOE, por cierto, han vuelto a abrirse esta semana con la elaboración de las listas electorales, en las que Ferraz ha impuesto a buena parte de los ministros del Gobierno en los puestos de salida de las candidaturas del partido por territorios (con hechos destacados como la presencia de hasta cuatro ministros en la lista del PSM o las fricciones con el PSOE-A por la negociación de las listas andaluzas) y con el abandono del partido de Soraya Rodríguez por discrepancias con la relación del partido con el independentismo. El anuncio de su abandono ha suscitado las críticas de dirigentes vinculados a Sánchez y de veteranos como José Blanco; también el rumor de que C’s podría estar interesado en ficharla como candidata al PE.

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Adianto electoral para redefinir bloques políticos

Os mentideros madrileños estaban ben informados esta vez: Votaremos en eleccións xerais o 28 de abril, un mes antes do superdomingo electoral no que coincidirán os comicios europeos, municipais e autonómicos na maioría dos territorios. En apenas tres meses, as urnas dirimirán boa parte do poder territorial para os próximos anos con dous puntos de partida: Estabilízase unha fragmentación, á que se suma VOX, que fará necesarios os acordos entre os diferentes partidos para poder formar goberno; e albíscase unha viraxe do electorado cara a postulados conservadores favorecido pola desmobilización do electorado progresista.

[El resto del análisis se puede leer en Adiante.gal. Si alguien tiene dificultades con el gallego y le interesa, puede pedirme una copia en castellano aquí o en mi cuenta de Twitter: @C_Arango77]

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28A: El PP se presenta como “Garantía para España, siempre”

España es la palabra fuerza que los principales partidos esgrimen durante la precampaña electoral. Tras el pistoletazo de salida del PSOE, que extiende “La España que quieres” en formatos como Spotify, dirigido a atraer el voto de los menores de 35 años, que son los que más usan la aplicación, el PP presentó “Garantía para España, siempre”, con Pablo Casado y su sonrisa permanente como protagonistas indiscutibles de la cartelería.

Los sondeos sobre estimación de voto publicados no son buenos para Génova; tampoco los estudios no publicados que apuntan a un desplome del PP, que rondaría el 20% de la representación, con C’s como tercera fuerza pero en caída libre tras las decisiones adoptadas por la formación en las últimas semanas, es decir, desde su foto en la Plaza de Colón. A partir de ese momento se han sucedido los anuncios de que establece un cordón sanitario respecto al PSOE -pero no en relación a VOX- desde el 29 de abril, el reclutamiento de caras conocidas del PSOE -desde Joan Mesquida a Celestino Corbacho– o el salto de Inés Arrimadas desde Cataluña a Madrid.

De acuerdo con los datos publicados, el PSOE se desmarca como primera fuerza y entra en caladeros de votos abandonados por C’s en el centro y por Unidos Podemos en la izquierda, muy desaparecido en esta precampaña en comparación con lo que hicieron entre 2014 y 2016. La formación morada y VOX competirían por la cuarta posición, a la espera de lo que ocurra cerca de C’s, con la formación de ultraderecha como la organización en ascenso gracias a actos como el que reunió a cientos de jóvenes en Madrid.

Es importante este contexto para entender la estrategia de campaña del PP, con ataques al Gobierno y al PSOE pero con mensajes diarios para que los electores de centroderecha entiendan que la fragmentación del voto perjudica a los partidos en liza en las circunscripciones que reparten menos escaños (y que al final son las que ayudan a desequilibrar la balanza). Casi tres décadas después de la reunificación de la derecha por parte de José María Aznar, el PP tiene todas las papeletas para sufrir en sus propias carnes los efectos de la aplicación de la Ley D’Hondt cuando hay competidores ideológicos, es decir, lo que le viene sucediendo al PSOE con la competencia de IU (y nacionalismos periféricos de izquierdas) y, a partir de 2015, con la competencia directa de Unidos Podemos.

En consonancia con la apelación al voto útil por parte del PP, Javier Maroto presentó el lema, dirigido especialmente a remarcar que en su competición con C’s y VOX, el PP es el único partido “que ha gobernado, que tiene experiencia y que lo ha demostrado”. Maroto acompañó la presentación con el cartel principal, con similitudes a la cartelería de la campaña del PSOE de José Luis Rodríguez Zapatero en las elecciones generales de 2008. La resolución de la idea no tiene nada que ver, lo que explica que esta imagen haya desaparecido prácticamente de comunicación en redes de los populares desde hace una semana, lo que consideramos un acierto.

La imagen elegida de Pablo Casado, un líder en general fotogénico aunque con cierta tendencia a exagerar la sonrisa, no podría haber sido peor: En mitad de acusaciones de que Casado representa el neonconservadurismo, sobre todo en relación a las mujeres, el PP opta por situarlo en un contexto muy lúgubre. Así, sobre un escenario rodeado de tonalidades oscuras y sombras (como las que sirven para vislumbrar a un público rodeado de tonalidades azules), resalta la figura de un Pablo Casado iluminado, que desde la derecha mira hacia el infinito sonriente.

Esta vez se le sitúa de perfil, levemente ladeado, de manera que se puede ver su ojo izquierdo, y resaltan dos rasgos físicos: Por un lado, las arrugas que se le dibujan en el cuello y que concluyen con papada, una imagen extraña en el líder del PP que suele demostrar estar en buena forma; por otro, los surcos en su rostro a pesar de su juventud (38 años), un truco que se se suele utilizar para trasladar la idea de experiencia. En este caso, la edad del propio Casado provoca que chirríe el objetivo y la resolución.

Como siempre, el líder del PP viste de manera muy sobria, algo que todavía contrasta más con su juventud: traje oscuro, camisa clara (¿blanca, azul celeste?) y corbata azul oscura. Ni un espacio para la improvisación en la vestimenta, por lo que traslada la asimilación del modelo tecnócrata, serio, que va acorde al lema de la precampaña y con el tono discursivo elegido por Génova para realizar oposición a Pedro Sánchez. De nuevo, la apelación a la figura del padre (de acuerdo con las teorías de George Lakoff), a la disciplina y al orden, algo que contrasta todavía más si se tiene en cuenta el tono optimista de la precampaña socialista y que se parece al “Motivos para creer” zapaterista.

El PP vuelve a prescindir de sus siglas tradicionales y prefiere resaltar “Populares” sobre lo que parece la parte superior de un corazón co nlos colores de la bandera de España. Las siglas del partido se sitúan justo debajo del presidente del PP, lo que proyecta la idea de un partido unido en el que hay traslación directa entre lo defendido por Casado y lo defendido por el partido a puerta cerrada. Este detalle tiene importancia en las imágenes en las que se sitúa a Casado escorado a la izquierda (ver CODA); en esos casos, las siglas del partido también le acompañan en la parte inferior de la imagen.

En lo que se refiere a la precampaña de los dos grandes partidos, estamos ante una dicotomía entre una idea de España en positivo o el marco de que estamos en una situación grave en la que se juega nada menos que España, una apelación que tiene mucho que ver con el conflicto catalán y la irrupción de VOX. Eso explicaría la tonalidad oscura del cartel, rozando lo lúgubre. Sin embargo, en ese marco que se quiere trasladar al electorado chirría la sonrisa exagerada del líder del PP, sobre todo cuando se explica que la idea que se quiere trasladar es la de un líder serio de un partido de gobierno, en el que se puede confiar.

La elección de un Casado sonriente se circunscribe más a una campaña por la reelección de una persona ya de sobra conocida por un electorado que le ha dado ya su confianza. Los datos demoscópicos, de nuevo, vuelven a señalar que hay una distorsión entre la lectura del escenario político en estos momentos y el planteamiento de una campaña que parece la de un partido ganador. A menos de dos meses de las elecciones generales, ningún sondeo recoge que el PP pueda ser primera opción.

CODA. Desde la presentación oficial, apenas se ha usado el cartel de precampaña de forma oficial; el PP ha preferido sustituir esa imagen por otras de Casado mirando de forma similar desde la izquierda, con una sonrisa menos exagerada y las mismas arrugas en el cuello y el rostro.

CODA 2. Ésta fue una de las imágenes que el PSOE utilizó en la campaña electoral de 2008, con Zapatero como el protagonista indiscutible del “Motivos para creer”. Destacamos esta imagen de esa campaña la similitud en el planteamiento con lo que el PP ha querido trasladar, con idéntico plano de líderes e idéntico planteamiento en relación a dónde dirige su mirada. Con esta comparativa, no hace falta incidir en los errores del equipo que acompaña a Casado:

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