El ‘Grexit’, cada vez más cerca: Corralito griego

CapturaTw

Segundo corralito en la Eurozona tras el decretado en Chipre en la primavera de 2013. Este domingo, tras una marejada de informaciones que hablan, sobre todo, de una pérdida de confianza entre Grecia, sus socios europeos y la Troika, el primer ministro de Finanzas heleno confirmó que los bancos del país, tal y como había solicitado  el Bnaco de Grecia, permanecerán cerrados hasta el 7 de julio.

Desde este domingo y hasta ese día, existe un límite de extracción de dinero de 60 euros diarios, una medida que busca frenar la fuga de capitales que, se esperaba, este lunes se produjera en el país tras el fracaso de las negociaciones con el Eurogrupo y el anuncio de referéndum para el próximo día 5. La Bolsa griega también permanecerá cerrada este lunes. Según diversas fuentes, se estima que, desde noviembre de 2014, han salido del país 42.000 millones, 4.000 millones sólo durante el mes de junio.

Ocho años después de la crisis financiera de la suprime y siete años desde que Grecia se convirtió en un problema para el euro, aquí estamos de nuevo, adoptando unas medidas excepcionales y planteando abiertamente el Grexit, la salida del país heleno de la moneda única, una solución con la que se ha estado jugando con muchísima alegría desde que Syriza accedió al poder tras ganar las elecciones legislativas.

Tanto el Eurogrupo como los ministros de Economía y Finanzas de los respectivos países han vendido, sobre todo en los últimos días, que el impacto de la salida de Grecia del euro no sería un problema para el proyecto comunitario, un argumento que pasa por encima del mensaje que se lanza al exterior: Basta con operaciones orquestadas contra las economías de los estados más débiles del sistema para que se pueda plantear su salida de los mismos de la moneda única, dado que la arquitectura comunitaria no tiene problemas en dejar caer a sus economías menos competitivas.

Quizás por este motivo, el BCE confirmó que mantendría, este lunes, la inyección de ayuda a los bancos helenos, tal y como ocurrió a lo largo de toda la semana pasada, unas cantidades insuficientes si se tiene en cuenta el pánico creado durante todo el fin de esmana.

Sin embargo, y a pesar de los mensajes filtrados a la prensa en torno a que el euro puede resistir la salida de uno de Estados fundadores, en los gobiernos nacionales nadie debe estar muy tranquilo dado el posible efecto dominó en los países más expuestos a la banca griega (Chipre, los Balcanes, Bulgaria, etc):

  • Angela Merkel se reunirá este lunes con los portavoces de los grupos políticos con representación en el Bundestag ya que, recordemos, si se aprueba un tercer rescate o una quita de la deuda, la canciller necesita la aprobación de su parlamento (también en Finlandia rige esta norma)
  • François Hollande se reunirá con el Consejo para abordar esta situación, que puede convertir este lunes en un día negro para los negocios bursátiles (recordemos la exposición que Francia tiene aún respecto a la economía griega)
  • En España, Mariano Rajoy ha convocado la Comisión de Asuntos Económicos para estudiar el impacto de una quiebra en Grecia, mientras ya maneja que el país puede vivir un mes de turbulencias. Si tenemos en cuenta que el principal argumento del Gobierno y del PP para ganar las elecciones generales es la recuperación económica, ya veremos qué impacto tiene en sus expectativas una tormenta como la que parece que se avecina.

Mientras tanto, siguen sucediéndose los movimientos. El presidente de EEUU, Barak Obama, habló este domingo con Merkel, conversación en la que le habría recordado la importancia de que Atenas permaneciera en el euro y habría planteado también la posibilidad de una reestructuración de la deuda, es decir, el argumento de la quita que todo el mundo maneja desde hace meses respecto a Grecia (y al resto de países europeos rescatados, incluido España).

Y todo esto se produce, insistimos, en un país de apenas once millones de habitantes que, antes de la crisis, apenas aportaba el 2% del PIB a la Eurozona. Cinco años después de que comenzara a aplicarse el primer rescate financiero griego aquí estamos, en lo que supone un ejemplo de eficacia comunitaria y de altura de miras de los mandatarios europeos que tanto se reclama cuando se recuerda el proceso de construcción europea.

CODA. Comenzábamos este post hablando de falta de confianza entre Atenas, sus socios europeos y las instituciones acreedoras. Durante este domingo vimos un ejemplo de esta falta de confianza por parte de la Comisión Europea, que decidió filtrar el último documento que el Eurogrupo presentó a Grecia y que motivó el último y, hasta ahora, definitivo desencuentro.

Jean Claude Juncker habló de una muestra de transparencia y, por si eso no fuera poco, se dirigió al pueblo heleno en griego. Entre las medidas recogidas:  Supéravit fiscal del 1, el 2, el 3 y el 3.5% entre 2015 y 2018; la aprobación de tres tipos de IVA: 23% (el normal), 13% (reducido) y 6% (superreducido, para medicinas, libros y teatro); un recorte de 400 millones de euros en Defensa; una subida del impuesto de sociedades del 26 al 28%; la reforma del sistema de pensiones; reducción de las prejubilaciones hasta lograr en 2022 que la edad media de jubilación esté en 67 años (a los 62 con 40 años cotizados); eliminar de forma gradual el complemento para las pensiones griegas más bajas (con su desaparición en 2019); no admitir los convenios colectivos; mantener impuestos sugeridos por Tsipras y la oferta de privatizaciones.

Enlace permanente de imagen incrustada

CODA 2. Todo esto que estamos narrando ocurre con un país diminuto,  que aporta tan poco al PIB comunitario. Por este motivo, da la impresión de que tanta posición de fuerza persigue otros objetivos en otros países en los que sería mucho más problemático negarse a aplicar las recetas de la Troika que con tanta alegría aplicaron José Luis Rodríguez Zapatero en mayo de 2010 y, sobre todo, Mariano Rajoy desde que accedió al poder. Grecia, en este sentido, está jugando el papel que en mayo de 2010 tuvo que haber protagonizado España. Quizás hoy estaríamos hablando de otra UE y de otro proyecto político.

Anuncios

Acerca de llegalaultima

Politóloga y periodista en activo
Minientrada | Esta entrada fue publicada en Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s